Category: FLAMA

Horacio Quiroga para niños

En el marco del 80 aniversario del fallecimiento de Horacio Quiroga, el colectivo La Yuca Heterocrómica preparó un espectáculo para niños, basado en tres cuentos del escritor uruguayo.

Por Abel Hernández
Foto: Melissa Vivero

Con una serie de cuentos de Horacio Quiroga, el colectivo artístico La Yuca Heterocrómica encantó a los niños durante una hora en la presentación de Las aventuras del buen Pedro y otros cuentos de la selva.

El espectáculo se llevó a cabo el quinto día de la feria del libro UANLeer 2017 y participó la narradora Evelyn Ulloa Lozano con el apoyo de Xavier García Silva. La narración contó con tres cuentos de Horacio Quiroga: Juan Darien, El río Yabebirí y Las medias de los flamencos.

Muñecos de cartón y más que su voz para contar las historias fue como Ulloa narró cada una de las tramas del escritor uruguayo. El público conformado por familias y niños atendieron a la llamada de la narradora cada vez que contaba algo acerca de los personajes.

“Este año Quiroga cumple 80 años de fallecido, así que empecé a investigar mucho sobre él y me llamaron mucho la atención sus cuentos, en especial estos para niños que se llaman Cuentos de la selva. Nos gustaron mucho, así que decidimos tomarlo para llevarlo a una puesta en escena”, comentó Ulloa tras finalizar la obra.

Según las palabras de Xavier García, la función de los cuentos, más que entretener a los jóvenes, es ofrecer una serie de enseñanzas de la vida, ya que la mayoría hablan sobre temas como la lealtad, la autoestima y la amistad.

“Yo creo que todos los cuentos tienen un trasfondo, algunas cuestiones como la lealtad. En el caso del cuento del río Yabebirí, en donde las mantarrayas son muy leales al hombre que las ayudó alguna vez. Estos cuentos llevan una reflexión extra y fue eso lo que nos llamó la atención”, comentó García.

La compañía inició en agosto de 2016 y tanto Ulloa como García han trabajado con teatro de títeres, además de fungir como cuentacuentos. Cuentan con varias invitaciones en eventos culturales y, ahora, por primera vez, participaron en la Feria del libro UANLeer 2017.

La Yuca Heterocrómica se presentará el 30 de abril en el Centro de las Artes en el Parque Fundidora con la misma puesta sobre los cuentos de Quiroga.

 

 

Con títeres hablan de igualidad

Con títeres hablan de la igualdad

La compañía de teatro Alquimia se presentó con éxito ante una audiencia infantil para hablar de la igualdad y valores como el respeto y la honestidad.

Por Abel Hernández
Foto: Melissa Vivero

 

La igualdad de género es una enseñanza que hay que inculcarse desde niños y para la compañía de teatro Alquimia nada mejor para hacerlo que con los títeres y los cuentos.   

Alquimia “Teatro que transforma” presentó la obra infantil Yo también soy una princesa, en el quinto día de la Feria del libro UANLeer 2017, frente a una audiencia compuesta en su mayoría –pues también había adultos– por niños y niñas.

La presentación de la obra contó con la participación de los integrantes Erika López, Daniel Téllez, David Aranda y Viridiana Tamayo. En ella, los actores utilizaron títeres y muñecos para narrar la historia y captar la atención de los más pequeños.

La obra está conformada por dos cuentos, La princesa y el pirata del escritor español Enrique Gómez Cerda; y La princesa de la bolsa de papel del autor alemán Robert Munsch. Los cuentos fueron seleccionados por la directora de Alquimia para difundir su mensaje: que los niños conozcan el valor de la igualdad.

“Los cuentos los encontré y me encantaron, sobre todo porque nos lleva al punto donde las niñas son las que están tomando sus decisiones. Creo que es necesario hablar de equidad, ya que los niños no tienen que escuchar sobre violencia”, comentó Viridiana Tamayo, directora de la compañía.

Además de enseñar la importancia de la igualdad de género, dentro del cuento los actores enseñaron a los niños otros valores sociales como la autonomía, la humildad y el respeto mutuo.

“Quiero que las niñas sepan que no dejan de ser princesas por ensuciarse las manos, que por eso no dejan de ser lo que son; no dejan de ser bonitas. Eso era lo que buscaba con los cuentos”, agregó.

Tamayo, quien ha trabajado 13 años con títeres para niños, inició la compañía en septiembre de 2016 y estrenó la obra en noviembre del mismo año con el apoyo de CONARTE, a partir del proyecto Puestas en escena 2016.

La compañía de teatro se presentó por primera vez en esta Feria del Universitaria del Libro UANLeer2017; y se presentará con la misma obra el 25 de marzo y los días 1 y 8 de abril en el foro Círculos de Tiza en el centro de Monterrey.

 

Su propia dueña

La dueña de Sanjuana Martínez se presentó dentro de la UANLeer 2017.

 

Por Guillermo Jaramillo

Fotos: Melissa Vivero

 

Suelen preguntarle a Sanjuana Martínez cada que termina la presentación de un libro de su autoría ¿cómo hace para sobrevivir?

Se lo cuestionan debido a lo escabroso de los temas que la periodista maneja en sus publicaciones. Ha trabajado la pederastia en el clero, así como la trata de personas y el narcotráfico. Su última obra se titula Soy la dueña, y retrata la figura de Angélica Rivero, actual primera dama del país.

Martínez suele responder a esas preguntas con consejos para la supervivencia del periodista de investigación. Pero, en lo que sus lectores tal vez no reparen es en todo aquello que rodea de energía positiva a la considerada por Forbes como una de las 50 mujeres más poderosas de México.

“Tengo otra vida llena de amores y esa es la vida que me sostiene. Gracias a esa otra vida de amigos, familia, hijos, el amor que me rodea es lo que me permite luego meterme a los infiernos y visitar los horrores y regresar sana y salva”, señaló Martínez al término de la presentación de Soy la dueña, en el Café Literario de la UANLeer 2017.

El motín por delante

Los años sabandijas es la última novela de Xavier Velasco, y el mundo sigue girando.

 

Por Guillermo Jaramillo

Fotos: Melissa Vivero / Denisse Garza

 

Nueve gigantes de los Pirineos —una raza de canes— comparten ahora mismo vivienda con Xavier Velasco y su mujer. Gerónimo y Cassandra, la pareja adulta, tuvo siete cachorritos que, al mes de nacidos, superan en tamaño y peso a un gato macho castrado. Esta fue la razón por la que la estancia de Velasco a la UANLeer 2017 fuera un viaje relámpago, pero no impidió una charla amena sobre su última obra, Los años sabandijas.

“No le puedo dejar nueve gigantes de los Pirineos a mi mujer. No me puedo ir mucho de mi casa, tengo que estar allá. De repente llueve, los mete a la casa y a todos les da por ir al baño al mismo tiempo”, apunta Velasco.

En 2003, Xavier obtuvo el Premio Alfaguara con su novela Diablo guardián, cuya solapa los mostraba acompañado, al igual que en Los años sabandijas, por un perro. El cliché de los escritores es retratarse con un gato –Cortázar, Monsiváis, Bukowski, Borges, Jodorowski–. Velasco tiene una estrecha relación con los perros.

“Al perro le aprendo muchas cosas, especialmente a esta raza gigante de los Pirineos; son muy inteligentes y cuentan con mucha memoria genética”.

Cuando escribe trata de apartarse de los seres humanos. “Los perros me acompañan, necesito su sabiduría, su compañía. Recuerdo los tiempos en que no he tenido perro como años tristes. La soledad no me importa mientras tenga a un perro cerca”, detalla.

 

 

“Ayotzinapa: el blanco eran los autobuses, no los estudiantes”

“Los dos camiones secuestrados por los 43 estudiantes desaparecidos contenían drogas. El gobierno siempre supo que quien mató a los estudiantes fue un capo de la zona que usó al ejército para recuperar su cargamento”, resumió Anabel Hernández al presentar La verdadera noche de Iguala, en la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017.

Por Luis Salazar

Fotos: Melissa Vivero

 

Después de investigar a profundidad el tema por más de dos años, la periodista Anabel Hernández advierte que el verdadero móvil de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa fue que narcotraficantes de la zona, coludidos con el ejército, buscaron recuperar sus autobuses cargados de drogas ¡a como diera lugar!

Este es el punto central de la investigación que inició la periodista en la revista Proceso, financiada por la Universidad de California en Berkeley, y que dio forma al libro La verdadera noche de Iguala. La historia que el gobierno trató de ocultar (Grijalbo 2016). La presentación de la obra fue el 17 de marzo en la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017.

La autora, quien ganó en 2002 el Premio Nacional de Periodismo por su investigación del toallagate, inició destacando que los medios ya no hablan más de los 43 estudiantes desaparecidos de la Normal Rural “Isidro Burgos” de Ayotzinapa. A pesar de continuar la búsqueda y pedir justicia, nadie en el gobierno les informa algo a los padres de los estudiantes.

“La intención del libro es dejar una memoria histórica de lo que pasó la noche del 26 de septiembre de 2014. De lo que verdaderamente pasó”, categorizó la periodista.

Lo primero que hizo Hernández, a petición de los padres de familia que buscaban –y buscan- una respuesta dura pero sincera que les aclarara lo sucedido, era saber si los 43 estaban involucrados de alguna forma con el narcotráfico.

La autora, que tiene 12 años investigando a los cárteles de Sinaloa y los hermanos Beltrán Leyva, habló con fuentes cercanas que le aseguraron que los normalistas no tenían ningún vínculo con los cárteles que operan en la zona.

“Había cosas no lógicas en la versión del gobierno. Dijeron que había sido el alcalde de Iguala quien había ordenado el ataque para prevenir el boicot a un mitin que encabezaba su esposa.

“Pero la historia es bastante diferente después de revisar la parte documental, técnica, teniendo acceso al expediente y a las primeras declaraciones de estudiantes, a las pruebas periciales, de balística, a las pruebas de necropsia y, finalmente, a los dictámenes médicos y sus alteraciones”, enumeró.

En la investigación de campo que realizó la también autora de México en llamas, el legado de Calderón (Grijalbo 2012), descubrió que los estudiantes habían grabado 40 videos con sus celulares. “Y ahí no hay ediciones o suspicacias; era lo que era”, destacó.

La periodista describe que desde el primer momento, y hasta la fecha, el Presidente Enrique Peña Nieto y el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Salvador Cienfuegos, aseguran que no había militares en la zona, a pesar de que miles de casquillos –que fabrica la propia Sedena, y que son de uso exclusivo del ejército– se encontraron un día después de esa noche funesta.

La autora planteó que los estudiantes desde el 18 y 19 de septiembre comenzaron a secuestrar algunos camiones para acudir a la marcha del 2 de Octubre en la Ciudad de México. “Práctica que tiene muchos años haciéndose y por la cual nunca había habido una masacre”, esgrimió.

Sin embargo, una fuente de Hernández, cercana al narcotráfico, le contó que había un capo que controlaba esa zona, se enteró del robo de los camiones y envió al XXVII Batallón a recuperar su droga ¡a como dé lugar!

“¿Por qué si 100 estudiantes circulaban en cinco autobuses el fuego se concentra sólo en dos de ellos? ¿Por qué desaparecieron los estudiantes de esos dos autobuses? ¿Por qué fue baleado un tercer camión, el de los Avispones? ¿Será porque los tres camiones eran idénticos en sus colores? El blanco eran los autobuses. Los protagonistas no eran los estudiantes, eran los camiones”, remató.

 

Rescatar la dignidad a través de la fotografía

Pedro Valtierra, fundador de la Agencia Cuartoscuro, afirma que el uso de los celulares para tomar fotografías y subirlas a las redes sociales, obliga al gremio de fotógrafos a ser más exigentes con su trabajo. El desafío es contar una historia a través de una sola imagen.

Por Esperanza Armendáriz

Fotos: Denisse Garza

“En Cuartoscuro nos preocupa hacer el registro de los hechos sociales y no hacer una foto irrespetuosa, no hacer fotos desde la soberbia, sino retratar con mucho respeto, rescatando la dignidad de las personas. Vemos al fotografiado como un sujeto, no como un objeto”, sentenció Pedro Valtierra.

Fotógrafo desde hace 42 años y fundador de la agencia Cuartoscuro desde hace 31, Valtierra se presentó en la Feria UANLeer con la exposición Las imágenes de las palabras, una muestra compuesta por 30 retratos de artistas e intelectuales nacionales e internacionales.

Su participación se amplió con la conferencia “Fotoperiodismo contemporáneo en México”, que impartió el 17 de marzo en la Sala Zertuche del Colegio Civil Centro Cultural Universitario.

En su participación, también aclaró que un fotoperiodista debe tener suficiente información acerca de los hechos a registrar, porque los gráficos tienen la misma responsabilidad que los reporteros a la hora de informar.

“Es necesario tener la suficiente información de los acontecimientos para retratar con sentido, con razón y poder establecer una relación con los lectores. Para hacer una buena foto hay que saber, conocer y entender en dónde estás parado”, agregó.

Las credenciales de Valtierra en la fotografía periodística son contundentes. Inició en 1973 como auxiliar de laboratorio  y, dos años después, se convirtió en fotógrafo de la Presidencia de la República.

Ingresó a El Sol de México en 1977 y un año después se incorporó al diario Unomásuno. En 1984, organizó y dirigió la Agencia Imagenlatina. Fue fundador y jefe de fotografía de La Jornada (1984-86). Editor del suplemento Cuartoscuro del periódico Las Horas Extras, editado por Víctor Roura Pech en 1986.

En 1986, Valtierra fundó  la Agencia Cuartoscuro,  de la cual es director hasta la  fecha. En 1993, fundó la revista del mismo nombre y es fundador de  la Fototeca de Zacatecas Pedro Valtierra, inaugurada en abril de 2006 .

Con este currículum, a Valtierra le preocupa el futuro del fotoperiodismo; le sorprenden el uso de las redes sociales y su impacto en las audiencias. Pero tiene algo muy claro: aún con toda la tecnología existente, nada cambia el modo de hacer fotografía.

“La fotografía se toma desde el corazón.  El acto mismo de fotografiar no ha cambiado, a pesar de los celulares, porque el equipo fotográfico no tiene nada que ver con el hacer una foto. Lo que sí es importante saber es que la composición es importante para su trascendencia, conocer el tema que se está retratando y hacer que la foto cuente una historia (…) Tenemos que dominar nosotros a la tecnología para hacer buenas imágenes”, aseveró.

Valtierra habló de la responsabilidad social del gremio, de lo importante que es ver a las personas como sujetos y no como objetos al momento de hacer una toma.

“Vemos cómo llegan los fotógrafos, sobre todo los extranjeros, con esa prepotencia de portar 10 cámaras, y retratan como si fuéramos objetos; en México todavía hay muchos medios que lo hacen así.

“Tenemos que evolucionar, ser responsables y entender que estamos ejerciendo un oficio que debe tener responsabilidad social, no sólo con los fotografiados, sino con los que ven la fotografía”, puntualizó.

Insistió en que los fotógrafos de prensa tienen que ser muy exigentes y muy responsables, incluso obligarse con su producción cotidiana.

“Hoy más que nunca, porque la competencia es impresionante, todo lo que está pasando en las redes es algo que es muy preocupante, porque sí ves muy buenas fotos, hay miles de fotos. Por lo tanto, nos obliga a los fotógrafos de prensa a hacer mejor trabajo”, continuó.

Hoy se privilegia demasiado la fotografía en los diferentes medios de comunicación.

“Estoy asustado ahora porque ya ves tanta foto, que ya la gente no distingue una buena foto y ahí está el compromiso de trabajar y exigirnos. Nunca la competencia ha sido negativa, ahora todos somos fotógrafos y no necesariamente los que están en los medios son los mejores y eso nos sirve de acicate. No debemos ser complacientes con nosotros”.

Elvis cautiva a los lectores

Rodrigo Morlesin llegó a la Feria UANLeer con Elvis en sus brazos. Compartió con los lectores al protagonista de su primer libro escrito. Diseñador de textos infantiles desde hace varios años, este autor disfruta las situaciones que provoca su amigo perruno.

Por Esperanza Armendáriz

Fotos: Melissa Vivero

 

Rodrigo Morlesin le dio vida a Elvis. Una imagen, una voz, amigos perrunos y dos familias. Pensó en todo. Incluso le agregó al texto unas hojas de descanso en color azul –el color que pueden ver los perros– e ilustraciones atractivas para los pequeños lectores.

Lo que no pensó el autor de Elvis nunca se equivoca es que esas ilustraciones, hechas por Satoshi Kitamura, son la oportunidad para los lectores de colorear e involucrarse con el libro y en el revuelo que ha causado en el público infantil. Esta es la primera obra de Morlesin.

“Llevo muchos años en los libros, como diseñador, aunque esta experiencia es importante para mí y sorpresiva. La única cosa que tenía clara, al momento de escribir el libro, era que fuera una historia contada por el perro y no por el niño, en este caso, por Ana”, compartió.

Quien cuenta la historia es Elvis, un perro que tiene mucha inocencia, que busca su destino en la vida, muy inquieto –como son todos los niños– y le da un sentido de afecto diferente a quien lo lee.

¿Tienes idea de lo que provoca que un niño lea tu libro?

“Me estoy dando cuenta. En Monterrey he ido a un par de colegios. Tuve dos sesiones de firmas de libro y el acercamiento con los niños es muy diferente a los mayores. Los adultos me reclaman, en el buen sentido, ciertas cosas de la historia y los niños lo ven totalmente distinto.

“El libro se hace en dos tintas y es un rareza en la editorial porque no existen los libros para niños en TusQuets; sin embargo, aceptan mi trabajo y lo publican en la colección Andanzas de esta editorial”.

Satoshi Kitamura es autor de Fernando furioso, En el desván y Alex quiere un dinosaurio, además de ilustrador de sus historias y la de otros autores, como es el caso de Elvis nunca se equivoca.

Sin duda, el libro de Morlesin provoca reacciones muy diversas en sus lectores, quizá porque es el perrito quien cuenta la historia.

“Hay algo muy curioso. En la gente que me escribe he notado matices distintos,

porque considero que es una historia que cabe en muchas familias y que cada quien encontrará un matiz diferente. Los lectores encuentran muchas interpretaciones”, agregó.

El autor comparte una experiencia en especial:

Una madre de familia le confesó, mediante una nota por correo electrónico, que gracias a su libro, comprendió el dolor de su hijo cuando se le murió su perro. Situaciones así provoca Elvis.

“Esta historia la traía en la cabeza desde hace muchos años. Un día se la conté a Satoshi cuando caminábamos por Coyoacán; y aunque mi idea era que él la escribiera, me aconsejó hacerlo yo.

“Lo primero que pensé fue ‘ser escritor no es cualquier cosa’. Antes de ser escritor soy diseñador y la verdad le tengo mucho respeto a los escritores. Cuando de pronto ya me encontré en la terraza de un hotel escribiendo las primeras páginas del libro. Me llevó dos años terminar y el balance no puede ser mejor”, dijo.

Ahora, Rodrigo Morlesin está escribiendo otra historia, un poco más adulta. Luego de haber aprendido muchas cosas de su primer libro, se descubre con la emoción de aprender otras más.

“Aunque la gente ya me está pidiendo una segunda parte y en algunos años será. Elvis va a ir al mar, será una gran experiencia. Va a llegar un personaje nuevo a la casa y va a ser una revolución otra vez, porque la vida que tiene esta historia es la historia que te da la cotidianidad”, concluyó.

Un chamán en Monterrey

Jerome Rothenberg compartió su poesía el 16  de marzo en el Patio Ala Sur, durante la UANLeer 2017.

 

Por Guillermo Jaramillo

Fotos: Pablo Cuéllar / Denisse Garza

 

Mediodía en Monterrey. En el Patio Ala Sur del Colegio Civil Centro Cultural Universitario, un chamán ondea un instrumento al aire y, con ello, arranca una dulce y sostenida melodía; es el contacto entre el plástico y el viento.

Quienes lo observan se preguntan ¿o poesía o canto? El performance incluye una serie de versos dedicados a todos aquellos ciudadanos norteamericanos que simpatizaron con Donald Trump, actual presidente de los Estados Unidos.

La serie de acentos, movimientos, música ritual de los indios norteamericanos, todo ello interpretación de Jerome Rothenberg, uno de los poetas norteamericanos más longevos –86 años en el cuadrilátero contra la palabra–, se intercalan con los versos del poema. Es el Poema para la cruel minoría, una adaptación de Rothenberg al original titulado Poema para la cruel mayoría, ambientado en los tiempos del mandato de Ronald Reagan.

Los asistentes más jóvenes iban poco a poco mudando la mueca de extrañamiento y gracia para dar paso al asombro y la reflexión –incluso hasta las lágrimas– conforme avanzaba el recital poético de Rothenberg, uno de los eventos más esperados por el público general asistente a la UANLeer 2017.

El poeta concluyó su lectura de obra con un rotundo gracias, en español, y el público respondió con una ovación en sintonía. Aquel pequeñísimo hombre, el gran poeta, el chamán lingüístico, el colofón de aquella generación beatnik, portador de una camiseta con la inscripción Lux/Escurit, el gin y el yan, instruyó en el arte del oído a todos aquellos que le prestaron atención.

Su canto hacia los animales, la vegetación, las cosas, lo intangible, se conectó con los escuchas. La poesía había triunfado. El canto sagrado anterior a los tiempos simplemente era divertido y contagioso.

Los primeros tiempos

“El chamán era el maestro del tiempo. He encontrado en algunos estudios que el chamán en algunas sociedades era el que tenía el mayor rango de vocabulario. El chamán utilizó la voz, las palabras, el ritmo y lo combinó con música para desempeñar su lengua, para explorar las fronteras del mundo, pero todo el mundo, no solamente el mundo exterior, sino el interior, el de los sueños, las visiones”, señala en entrevista Rothenberg.

Sus ojos son celestes como el ponto mediterráneo, están vivos, con unas olas muy acompasadas. Observan y buscan captar algo del español que sale de nuestra boca. Jerome lee bien el español, mas no siente seguridad al hablarlo.

¿Escuchar el mundo? Así, sencillo como se escribe, se dice ¿Cómo escuchar entre tanto ruido de robots?

“Tiene que ver con escuchar también los sonidos del mundo. Prestar atención a la gente, a lo seres del mundo y también a otras cosas que nos rodean. El acercamiento a la ciencia es muy importante, vital para escuchar. Siempre he pensado que en la poesía se encuentra originalmente el trabajo que hicieron los chamanes”, apunta.

Rothenberg aporta más al tema del chamanismo y la poesía, pues subraya que la figura del chamán no sólo implicaba un acercamiento, sino una asimilación del mundo que nos rodea.

Los recursos que Rothenberg observa en la poesía, se encuentran de manera tácita en los primeros trabajos de los chamanes. “Ellos son los protopoetas, los primeros poetas, los chamanes”, enfatiza.

A su lado, Jerome cuenta con el apoyo de Javier Taboada, poeta y traductor de la obra del norteamericano. La tarde pasa entre el sopor de las aceras, ansiosas como los labios del que tiene sed.

Si Mallarmé ha dicho que la función del poeta es dotar sentido a las palabras de la tribu, uno se pregunta ¿quién es nuestra tribu en la era de la globalización?

“Para nosotros, algunos de nosotros, la tribu se ha expandido; no son solamente personas particulares con las que uno se identifica, sino a su expansión hacia la tribu humana.

“Situarnos en una posición que nos permita conocer las palabras y las voces de esa tribu en constante expansión. Hay un conflicto natural entre esa tribu de condición natural y esta tribu en constante expansión. Este conflicto es muy actual, se está presentando de una manera muy peligrosa en estos tiempos”, puntualiza.

Trump y el discurso

Al otro lado del Bravo, existe un hombre buscador de un discurso unilateral. Es Donald Trump, el tipo al que le incomoda la amistad entre personas de distintas tribus ¿Qué hará ante esto el chamán?

“Trump representa la ansiedad de muchas personas con respecto a la intrusión ajena y el daño que los demás puedan crear. Este deseo de pureza ficcional que no puede existir en estos tiempos”.

De este lado del Bravo, los estudiantes de nivel medio superior están saturados de lecturas técnicas, teóricas que les permitan pasar sus exámenes; no quieren leer un libro más durante la semana ¿Cómo podrían encontrar su tribu?

“Ha habido intentos para limitar la educación y convertirla en una respuesta práctica de las demandas de la sociedad; supongo que la poesía es una de las formas más claras para hacer frente a esa situación.

“Creo que la poesía en particular permite hacer una exploración profunda hacia la diversidad, siempre intenta ir más allá de sí misma. La poesía permite sostener distintas opiniones, apunta hacia la pluralidad. Nos lleva a permanecer abiertos a las distintas expresiones, y casi casi la poesía obliga a mantenerse de ese modo”, teoriza.

Etnopoesía

La etnopoesía consiste en las palabras que inmortalizaron los chamanes en sus cantos, aquellas que nos muestran una forma de ser más armónica con el mundo en el que se vive.

Rothenberg encontró en la etnopoesía la forma de buscar y profundizar sobre esas diferentes formas del ser humano, incluso utilizarlas para extender sus propios límites, desarrollar más este vocabulario e ideas.

¿Existirá un ritual en Jerome? Dice que sí, que durante el día mantiene distintos rituales. Éstos están afuera de la vida y son actuados con deliberación, con una intención. No los quiere separar tanto de la vida cotidiana, sino que desea atraerlos más de lo que estuvieron en algún momento en este mundo; es decir, atraer los rituales de manera continua.

“En mi generación había mucho interés en lo que los sociólogos y otros poetas llamaron ‘los rituales de la vida cotidiana’, acciones tan simples como beber un vaso de agua pueden ser separados y llevados a un escenario, escritos con una serie de direcciones y caminos a seguir, que pueden poner toda su atención entre la atracción de diferentes cosas.

“Y aunque no se cambie la forma en que se bebe el agua, te puedes acercar a ello de una manera absolutamente distinta y encontrar el poder que reside en ese acto”, indica Rothenberg.

América

Jerome tiene una gran pregunta, no ha podido contestarla ¿Qué es América? Para él América es el continente, una región común. El descubrimiento de las antiguas sociedades americanas fue un grandioso evento para nosotros.

“América, fuera norte o sur, era llamado por los europeos como nuevo mundo. Pero aquí había un mundo viejo, que dejó monumentos extraordinarios, incluso una literatura que nosotros aprendimos a leer.

“Es sorprendente que América es tan vieja como el otro mundo y se convierta en una herencia para todos. Mi ambición, espero poder lograrlo, es reunir el libro de las Américas, sólo dividido en regiones. Latinoamérica multilingüe, los lenguajes que nos trajeron. Espero vivir para hacerlo”, finaliza la entrevista.

Camina hacia el hotel. Acompañado de su mujer, Jerome Rothenberg enorgullece nuestra tierra.

‘Los booktubers lo hacen a toda madre’: Taibo

“Los booktubers funcionan porque son jóvenes hablándole a jóvenes”, tiró el escritor Benito Taibo en la charla que “Del you al book”, entre él y el booktuber Alberto Villarreal dentro de la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017 y la Cátedra de Periodismo Elena Poniatowska.

 

Por Luis Salazar

Fotos: Pablo Cuéllar

 

El ser booktuber funciona porque se recomienda qué leer con honestidad y sinceridad. Son jóvenes hacia sus pares. Eso es lo que considera Benito Taibo cuando le preguntaron por este neo-oficio virtual, y cuando piensa en Alberto Villarreal, un booktuber.

Esto lo mencionó Taibo al calor de la charla “Del you al book”, que impartió con Villarreal el 18 de marzo en la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017, dentro de la Cátedra de Periodismo Elena Poniatowska.

En realidad, fue una charla entre amigos, cómplices y amantes de la lectura. Aunque ambos son autores, se asumen más como lectores desde diferentes trincheras.

Alberto Villarreal es un booktuber regiomontano famoso, autor de Ocho lugares que me recuerdan a ti (Planeta 2016), y se hizo famoso por su canal: youtube.com/user/AbriendoLibros, en el que tiene más de 170 mil suscriptores y más de cuatro y medio millón de reproducciones.

Benito Taibo (Ciudad de México 1960) es periodista, poeta, promotor de la lectura e integrante de una familia con raigambre literario.

Una de las preguntas que alguien del público le hizo a Taibo fue: ¿Se animaría a ser booktuber? Taibo respondió: “Los booktubers lo hacen a toda madre. Funcionan porque son jóvenes hablándoles a jóvenes. Es una recomendación sincera, amable, honesta. A mí me daría mucho pudor. Puedo parecer un viejito maestro y no me voy a pintar el pelo”, bromeó.

Ambos recomendaron cinco libros sacudidores ante una pregunta expresa de una joven del público.

El booktuber recomendó Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo de Benjamín Alire Sáenz; Las ventajas de ser invisible de Stephen Chbosky; El libro salvaje de Juan Villoro; El quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra; y los fundacionales o donde empezó toda su carrera booktuberística, el prohibido Harry Potter, de J.K. Rowling; y Las Crónicas de Narnia de C.S. Lewis.

Villarreal amplió el porqué la saga del mago inglés fue un libro prohibido. “Estaba estudiando en un Seminario. Estaba súper prohibido leer cosas de magia. Lo leí debajo de las sábanas y con una lámpara”, relató.

En tanto, Benito Taibo también reflexionó acerca de cuáles son sus cinco libros sacudidores.

Arrancó coincidiendo con Villarreal en El libro salvaje de Juan Villoro, y continuó con Rayuela de Julio Cortázar; A sangre fría de Truman Capote, y mencionó que es un ejemplo de cómo el periodismo es un hijo guapísimo de la literatura. Soltó que Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, lo sacudió y sigue sacudiendo a la fecha, finalmente, les recomendó, antes que un libro, a un autor: a Jorge Ibargüengoitia.

Alguien más del público le preguntó ¿Cuál era su palabra favorita del castellano? El escritor de Querido escorpión y Desde mi muro, ambos editados por Planeta en 2013 y 2014, respectivamente, sin titubear, respondió: apapachar. “Es una voz náhuatl que no existe en ningún otro lugar del mundo y sólo en México tiene un significado. Y lo sigo y lo hago constantemente: el apapachar”, remató.

El ring y las letras

La Editorial Universitaria reunió parte de la obra de Zacarías Jiménez para armar Ring de vidrio, texto que se presentó en la Feria UANLeer. El autor coordinó talleres literarios e impartió talleres de redacción y literatura, también fue colaborador del Diario de Monterrey y Milenio.

 

Por Abel Hernández

Fotos: Melissa Vivero

Ring de vidrio tiene todo de Zacarías Jiménez: sus letras, su pasión por el box, lo desgarrador que fue su mundo, la presencia de sus amigos, su entrega en cada texto.

La compilación de textos escritos por el escritor originario de San Luis Potosí se presentó durante la séptima edición de la Feria UANLeer y participaron en este evento Aidé Cavazos, Jessica Nieto y Guillermo Jaramillo.

Durante la presentación, se habló sobre la carrera del querido escritor, así como su manera de apreciar la vida que para Jiménez –según las palabras de quienes lo conocieron– es como una lucha constante, como estar arriba de un ring.

De ahí parte el nombre de la obra. Ring de vidrio es una frase que aparece en una de las novelas del autor y en ella se habla acerca de la fragilidad de la vida, de lo fácil que puede perderse, pero, al mismo tiempo, de su rudeza.

El título hace referencia al apego que tenía Zacarías Jiménez por el box. A parte de la escritura, este deporte era su segunda afición, por lo que utilizaba este gusto que tenía por el boxeo para construir sus textos narrativos.

“Algo que caracterizaba a Zacarías era su gusto por el box. Construía muchas metáforas o introducía en sus textos muchas referencias a este deporte. De aquí surgió la propuesta sobre el título de Ring de Vidrio”, comentaron los presentadores.

El contenido del libro cuenta con dos novelas del autor tituladas Biografía inconclusa de una leona herida y Desmemorias de un indocumentado, así como una serie de cuentos que él escribió.

Estos textos literarios fueron recopilados por un grupo de autores locales como Guillermo Jaramillo, Víctor Olguín, Ernesto Castillo, Andrés Vela, entre otros, quienes conocieron al maestro Jiménez durante su trayecto como escritor y, gracias a ellos, en conjunto con la Editorial Universitaria, fue como se rescató –y ahora preservará– el  material.

“Esto no hubiera sido posible sin la ayuda de todas estas personas. Ellos han sido los que reunieron todo el material, los que tenían este afecto, este interés y este deseo de publicar su trabajo. Lo importante es recordar a Zacarías y qué mejor a través de sus letras”, coincidieron los presentadores.

El libro estará a la venta del 15 al 20 de marzo en la Feria del Libro UANLeer 2017 dentro de Colegio Civil Centro Cultural Universitario y, más adelante, en la Librería Universitaria.