Category: CULTURA

Horacio Quiroga para niños

En el marco del 80 aniversario del fallecimiento de Horacio Quiroga, el colectivo La Yuca Heterocrómica preparó un espectáculo para niños, basado en tres cuentos del escritor uruguayo.

Por Abel Hernández
Foto: Melissa Vivero

Con una serie de cuentos de Horacio Quiroga, el colectivo artístico La Yuca Heterocrómica encantó a los niños durante una hora en la presentación de Las aventuras del buen Pedro y otros cuentos de la selva.

El espectáculo se llevó a cabo el quinto día de la feria del libro UANLeer 2017 y participó la narradora Evelyn Ulloa Lozano con el apoyo de Xavier García Silva. La narración contó con tres cuentos de Horacio Quiroga: Juan Darien, El río Yabebirí y Las medias de los flamencos.

Muñecos de cartón y más que su voz para contar las historias fue como Ulloa narró cada una de las tramas del escritor uruguayo. El público conformado por familias y niños atendieron a la llamada de la narradora cada vez que contaba algo acerca de los personajes.

“Este año Quiroga cumple 80 años de fallecido, así que empecé a investigar mucho sobre él y me llamaron mucho la atención sus cuentos, en especial estos para niños que se llaman Cuentos de la selva. Nos gustaron mucho, así que decidimos tomarlo para llevarlo a una puesta en escena”, comentó Ulloa tras finalizar la obra.

Según las palabras de Xavier García, la función de los cuentos, más que entretener a los jóvenes, es ofrecer una serie de enseñanzas de la vida, ya que la mayoría hablan sobre temas como la lealtad, la autoestima y la amistad.

“Yo creo que todos los cuentos tienen un trasfondo, algunas cuestiones como la lealtad. En el caso del cuento del río Yabebirí, en donde las mantarrayas son muy leales al hombre que las ayudó alguna vez. Estos cuentos llevan una reflexión extra y fue eso lo que nos llamó la atención”, comentó García.

La compañía inició en agosto de 2016 y tanto Ulloa como García han trabajado con teatro de títeres, además de fungir como cuentacuentos. Cuentan con varias invitaciones en eventos culturales y, ahora, por primera vez, participaron en la Feria del libro UANLeer 2017.

La Yuca Heterocrómica se presentará el 30 de abril en el Centro de las Artes en el Parque Fundidora con la misma puesta sobre los cuentos de Quiroga.

 

 

Con títeres hablan de igualidad

Con títeres hablan de la igualdad

La compañía de teatro Alquimia se presentó con éxito ante una audiencia infantil para hablar de la igualdad y valores como el respeto y la honestidad.

Por Abel Hernández
Foto: Melissa Vivero

 

La igualdad de género es una enseñanza que hay que inculcarse desde niños y para la compañía de teatro Alquimia nada mejor para hacerlo que con los títeres y los cuentos.   

Alquimia “Teatro que transforma” presentó la obra infantil Yo también soy una princesa, en el quinto día de la Feria del libro UANLeer 2017, frente a una audiencia compuesta en su mayoría –pues también había adultos– por niños y niñas.

La presentación de la obra contó con la participación de los integrantes Erika López, Daniel Téllez, David Aranda y Viridiana Tamayo. En ella, los actores utilizaron títeres y muñecos para narrar la historia y captar la atención de los más pequeños.

La obra está conformada por dos cuentos, La princesa y el pirata del escritor español Enrique Gómez Cerda; y La princesa de la bolsa de papel del autor alemán Robert Munsch. Los cuentos fueron seleccionados por la directora de Alquimia para difundir su mensaje: que los niños conozcan el valor de la igualdad.

“Los cuentos los encontré y me encantaron, sobre todo porque nos lleva al punto donde las niñas son las que están tomando sus decisiones. Creo que es necesario hablar de equidad, ya que los niños no tienen que escuchar sobre violencia”, comentó Viridiana Tamayo, directora de la compañía.

Además de enseñar la importancia de la igualdad de género, dentro del cuento los actores enseñaron a los niños otros valores sociales como la autonomía, la humildad y el respeto mutuo.

“Quiero que las niñas sepan que no dejan de ser princesas por ensuciarse las manos, que por eso no dejan de ser lo que son; no dejan de ser bonitas. Eso era lo que buscaba con los cuentos”, agregó.

Tamayo, quien ha trabajado 13 años con títeres para niños, inició la compañía en septiembre de 2016 y estrenó la obra en noviembre del mismo año con el apoyo de CONARTE, a partir del proyecto Puestas en escena 2016.

La compañía de teatro se presentó por primera vez en esta Feria del Universitaria del Libro UANLeer2017; y se presentará con la misma obra el 25 de marzo y los días 1 y 8 de abril en el foro Círculos de Tiza en el centro de Monterrey.

 

Su propia dueña

La dueña de Sanjuana Martínez se presentó dentro de la UANLeer 2017.

 

Por Guillermo Jaramillo

Fotos: Melissa Vivero

 

Suelen preguntarle a Sanjuana Martínez cada que termina la presentación de un libro de su autoría ¿cómo hace para sobrevivir?

Se lo cuestionan debido a lo escabroso de los temas que la periodista maneja en sus publicaciones. Ha trabajado la pederastia en el clero, así como la trata de personas y el narcotráfico. Su última obra se titula Soy la dueña, y retrata la figura de Angélica Rivero, actual primera dama del país.

Martínez suele responder a esas preguntas con consejos para la supervivencia del periodista de investigación. Pero, en lo que sus lectores tal vez no reparen es en todo aquello que rodea de energía positiva a la considerada por Forbes como una de las 50 mujeres más poderosas de México.

“Tengo otra vida llena de amores y esa es la vida que me sostiene. Gracias a esa otra vida de amigos, familia, hijos, el amor que me rodea es lo que me permite luego meterme a los infiernos y visitar los horrores y regresar sana y salva”, señaló Martínez al término de la presentación de Soy la dueña, en el Café Literario de la UANLeer 2017.

El motín por delante

Los años sabandijas es la última novela de Xavier Velasco, y el mundo sigue girando.

 

Por Guillermo Jaramillo

Fotos: Melissa Vivero / Denisse Garza

 

Nueve gigantes de los Pirineos —una raza de canes— comparten ahora mismo vivienda con Xavier Velasco y su mujer. Gerónimo y Cassandra, la pareja adulta, tuvo siete cachorritos que, al mes de nacidos, superan en tamaño y peso a un gato macho castrado. Esta fue la razón por la que la estancia de Velasco a la UANLeer 2017 fuera un viaje relámpago, pero no impidió una charla amena sobre su última obra, Los años sabandijas.

“No le puedo dejar nueve gigantes de los Pirineos a mi mujer. No me puedo ir mucho de mi casa, tengo que estar allá. De repente llueve, los mete a la casa y a todos les da por ir al baño al mismo tiempo”, apunta Velasco.

En 2003, Xavier obtuvo el Premio Alfaguara con su novela Diablo guardián, cuya solapa los mostraba acompañado, al igual que en Los años sabandijas, por un perro. El cliché de los escritores es retratarse con un gato –Cortázar, Monsiváis, Bukowski, Borges, Jodorowski–. Velasco tiene una estrecha relación con los perros.

“Al perro le aprendo muchas cosas, especialmente a esta raza gigante de los Pirineos; son muy inteligentes y cuentan con mucha memoria genética”.

Cuando escribe trata de apartarse de los seres humanos. “Los perros me acompañan, necesito su sabiduría, su compañía. Recuerdo los tiempos en que no he tenido perro como años tristes. La soledad no me importa mientras tenga a un perro cerca”, detalla.

 

 

“Ayotzinapa: el blanco eran los autobuses, no los estudiantes”

“Los dos camiones secuestrados por los 43 estudiantes desaparecidos contenían drogas. El gobierno siempre supo que quien mató a los estudiantes fue un capo de la zona que usó al ejército para recuperar su cargamento”, resumió Anabel Hernández al presentar La verdadera noche de Iguala, en la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017.

Por Luis Salazar

Fotos: Melissa Vivero

 

Después de investigar a profundidad el tema por más de dos años, la periodista Anabel Hernández advierte que el verdadero móvil de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa fue que narcotraficantes de la zona, coludidos con el ejército, buscaron recuperar sus autobuses cargados de drogas ¡a como diera lugar!

Este es el punto central de la investigación que inició la periodista en la revista Proceso, financiada por la Universidad de California en Berkeley, y que dio forma al libro La verdadera noche de Iguala. La historia que el gobierno trató de ocultar (Grijalbo 2016). La presentación de la obra fue el 17 de marzo en la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017.

La autora, quien ganó en 2002 el Premio Nacional de Periodismo por su investigación del toallagate, inició destacando que los medios ya no hablan más de los 43 estudiantes desaparecidos de la Normal Rural “Isidro Burgos” de Ayotzinapa. A pesar de continuar la búsqueda y pedir justicia, nadie en el gobierno les informa algo a los padres de los estudiantes.

“La intención del libro es dejar una memoria histórica de lo que pasó la noche del 26 de septiembre de 2014. De lo que verdaderamente pasó”, categorizó la periodista.

Lo primero que hizo Hernández, a petición de los padres de familia que buscaban –y buscan- una respuesta dura pero sincera que les aclarara lo sucedido, era saber si los 43 estaban involucrados de alguna forma con el narcotráfico.

La autora, que tiene 12 años investigando a los cárteles de Sinaloa y los hermanos Beltrán Leyva, habló con fuentes cercanas que le aseguraron que los normalistas no tenían ningún vínculo con los cárteles que operan en la zona.

“Había cosas no lógicas en la versión del gobierno. Dijeron que había sido el alcalde de Iguala quien había ordenado el ataque para prevenir el boicot a un mitin que encabezaba su esposa.

“Pero la historia es bastante diferente después de revisar la parte documental, técnica, teniendo acceso al expediente y a las primeras declaraciones de estudiantes, a las pruebas periciales, de balística, a las pruebas de necropsia y, finalmente, a los dictámenes médicos y sus alteraciones”, enumeró.

En la investigación de campo que realizó la también autora de México en llamas, el legado de Calderón (Grijalbo 2012), descubrió que los estudiantes habían grabado 40 videos con sus celulares. “Y ahí no hay ediciones o suspicacias; era lo que era”, destacó.

La periodista describe que desde el primer momento, y hasta la fecha, el Presidente Enrique Peña Nieto y el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Salvador Cienfuegos, aseguran que no había militares en la zona, a pesar de que miles de casquillos –que fabrica la propia Sedena, y que son de uso exclusivo del ejército– se encontraron un día después de esa noche funesta.

La autora planteó que los estudiantes desde el 18 y 19 de septiembre comenzaron a secuestrar algunos camiones para acudir a la marcha del 2 de Octubre en la Ciudad de México. “Práctica que tiene muchos años haciéndose y por la cual nunca había habido una masacre”, esgrimió.

Sin embargo, una fuente de Hernández, cercana al narcotráfico, le contó que había un capo que controlaba esa zona, se enteró del robo de los camiones y envió al XXVII Batallón a recuperar su droga ¡a como dé lugar!

“¿Por qué si 100 estudiantes circulaban en cinco autobuses el fuego se concentra sólo en dos de ellos? ¿Por qué desaparecieron los estudiantes de esos dos autobuses? ¿Por qué fue baleado un tercer camión, el de los Avispones? ¿Será porque los tres camiones eran idénticos en sus colores? El blanco eran los autobuses. Los protagonistas no eran los estudiantes, eran los camiones”, remató.

 

Hay que salir a la calle: Valdez Contreras

Narcoperiodismo es un texto crudo con esperanza en este México quebrantado por la violencia y el abuso de poder.

 

Por Guillermo Jaramillo

 

La cercanía del periodismo con el poder ha empañado la labor del periodista de la actualidad, señaló Javier Valdez Cárdenas durante la presentación de Narcoperiodismo, editado por Aguilar, y presentado en la UANLeer 2017.

El corresponsal de Proceso, Luciano Campos, acompañó al autor; entabló una charla con distintas directrices e indicó que el país ha sido devastado por el narcotráfico, el cual llegó para quedarse.

La misión del periodista que cubre la nota policiaca es sortear la marea conforme la marea venga; es decir, en su quehacer diario, Valdez Cárdenas va midiendo la nota, la fuente, con tal de sobrevivir en un México quebrantado.

“Los periodistas se sienten halagados, superiores cuando un funcionario los llama por su nombre y olvidan que la verdadera función del periodismo es alejarse del poder. No sólo nos acercamos, sino que nos embarramos en él.

“Hace falta volver a salir a la calle y contar las historias que ahí suceden, no sólo retratar el crimen, sino que detrás de todo esto, del narco, de la violencia hay historias de vida”, apuntó.

Salón del crimen

Entre las novedades que presentó la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017 está el ciclo Salón del crimen. Consistió en presentaciones de libros y charlas acerca de la novela negra; su sede fue la sala de exposiciones de la Pinacoteca Nuevo León.

 

Por Luis Salazar

Fotos: Jonathan Monsiváis

 

El éxito del ciclo estaba garantizado, pues en los últimos años ha habido un auge –tanto por los novelistas en escribir sobre el género como por las editoriales en promocionarlo–, que asistentes y novelistas agradecieron que instituciones educativas como la UANL se sumen a esta propuesta.

El ciclo inició con la participación del escritor tamaulipeco Martín Solares, quien además de impartir un taller de novela, presento su último título dentro del género, No manden flores.

Solares considera que –como lector, pero, sobre todo, como editor– en el noreste de México hay un dream team de novelistas que han trabajado por muchos años y que hoy deberían tener más reconocimiento.

Destacó a David Toscana, Eduardo Antonio Parra, Hugo Valdés, Pedro de Isla, Felipe Montes, Armando Alanís, Julián Herbert, Vicente Alfonso, Orfa Alarcón y Augusto Cruz.

Además del libro de Solares en el Salón del Crimen, también se presentaron: Por un puñado de balas, de Francisco Haghenbeck; y Tiempo de alacranes, de Bernardo Fernández (BEF), ambos editados por Océano;  Amorcito corazón, de Carlos René Padilla Díaz, editado por Nitro Press; Los andamiajes del miedo, de Pedro de Isla y editado por la UANL-UV; y finalmente El asesinato de Paulina Lee, de Hugo Valdés y Huesos de San Lorenzo, de Vicente Alfonso, ambos editados por Tusquets.

El Salón del Crimen concluyó con la mesa redonda “Tendencias de la novela negra”, donde participaron el maestro José Luis Martínez Canizalez, el escritor Jaime Muñoz Vargas, el periodista Ignacio Mendoza y el dramaturgo Hernando Garza como moderador.

Los ponentes abordaron la evolución de la novela negra y las tendencias dentro del género: neopoliciaco, narcotráfico y temas de nota roja. También comentaron sobre la influencia de la industria cultural, los medios de comunicación, Internet y las redes sociales en la novela negra.

El baile de los tacubos

La historia de la banda mexiquense Café Tacvba, con una trayectoria de tres décadas, fue escrita por el periodista musical Enrique Blanc. En sus páginas nos comparte cómo es que Rubén, Joselo, Quique y Meme hacen de esta banda, una de las más queridas en Hispanoamérica.

 

Por Benjamín Núñez

Fotos: Melissa Vivero

Enrique Blanc escribe sobre el género musical. Tiene en su haber tres libros biográficos: Puro Power Mexicano. Conversaciones con Molotov, De mis pasos. Conversaciones con Julieta Venegas y Bailando por nuestra cuenta. La historia oficial de Café Tacvba (Editorial Planeta), este último lo presentó durante la séptima edición de la Feria UANLeer 2017.

Para reunir todo el material necesario para sus textos, pasa el tiempo viajando con las bandas en el autobús, dialogando con los músicos en sus camerinos, cuartos de hotel, escenario y en donde se pueda. Así es como va armando el rompecabezas de sus vidas artísticas.

Originario de Guadalajara, Blanc es un periodista cuya pasión es la música, pero no es la única. Además de escribir sobre bandas de rock, disfruta hacer artículos sobre futbol, un deporte que también disfruta. Dijo admirar a los periodistas Roberto Gómez Junco, Rafael Puente y José Ramón Fernández, los tres de la cadena ESPN, así como Carlos Albert.

Antes de aventurarse a escribir sobre la banda mexiquense Cafe Tacvba, uno de los grupos mexicanos de rock alternativo más importantes de Hispanoamérica, Blanc presentó a los lectores las biografías sobre Molotov y Julieta Venegas, material que se comenzó a trabajar cuando colaboraba en México para la revista español Zona de Obras.

En entrevista, dijo que para realizar estos libros viajó en las giras que Molotov realizó por Estados Unidos e incluso compartió el coche con otras bandas como Enanitos Verdes, Aterciopelados, el mismo Café Tacvba y A.N.I.M.A.L.

Mientras que con Venegas fue adaptarse a otro estilo de vida, en el cual no viajaba de noche y buscar un momento entre los conciertos para escribir, sino que visitaba a la cantante en su residencia en Ciudad de México para hablar sobre su vida.

Blanc descubrió que a través de su trabajo como periodista, los artistas terminaban conociéndose más a sí mismos por las preguntas se les formulaba para la realización de sus biografías.

Para ambas obras, el tapatío dedicó un año de producción. Sin embargo, para realizar Bailando por nuestra cuenta. La historia oficial de Café Tacvba, necesitó un año y medio más de dedicación, ya que dedicó más páginas a cada integrante de la agrupación.

“No hay un trabajo de tanta profundidad sobre Café Tacvba”, explicó el autor, y es que se tomó 10 sesiones de preguntas y respuestas que sobrepasaban los 60 minutos.

En Bailando por nuestra cuenta. La historia oficial de Café Tacvba nos revela el origen de un sonido que ha marcado a varias generaciones. En estas páginas, Rubén, Joselo, Quique y Meme exponen sus procesos creativos y la complicidad que los ha mantenido unidos a lo largo de estas décadas.

Durante sus dos décadas como periodista musical, Blanc escribió Flashback. La aventura del periodismo musical, en donde retoma sus trabajos periodísticos y los presenta de una manera interesante y didáctica.

Recordó que una de sus entrevistas más complicadas fue con Soda Stereo en su primera visita a México; la agrupación argentina llegó a Guadalajara pero fueron bastante serios y enigmáticos en sus comienzos. Luego consiguió, a lo largo de los años, hablar con ellos por separado y abundar más en sus vidas.

Partiendo de Soda Stereo y relacionando sobre el performance que Cirque du Soleil organiza con la música de ellos, Blanc comentó que es un evento que te genera mucha emoción por la mezcla de acrobacias, temas y hologramas de Gustavo Cerati.

Ensayos con Pacho de la Maldita Vecindad, sobre producción de carácter académico, sobre el rock nacional, hasta crónicas deportivas, son otros trabajos que Blanc ha desempeñado como ajenos al género musical.

Solalinde y Vera urgen refundar México

Ante la militarización del país y sus consecuentes colusiones de narcogobiernos estatales, la aparición diaria de narcofosas, la depredación ecológica y una reforma energética que favorece a extranjeros y políticos, los padres católicos Alejandro Solalinde y Raúl Vera urgieron por refundar al país.

 

Por Luis Salazar

Fotos: Melissa Vivero

 

La militarización, el narcoestado, la depredación ecológica, el TLC y las reformas que favorecen a unos pocos son algunas de las causas que el sacerdote Alejandro Solalinde y el obispo Raúl Vera encuentran en un México que ya se llenó de “¿hasta cuándos?”, pero que necesita –ya– ser refundado por el bien de todos.

“Más de 160 mil muertos, más de 300 mil desplazados, medio millón de desaparecidos y miles de huérfanos es el panorama. ¿Vivimos en una crisis de derechos humanos que parece que no hay solución?”, preguntó la periodista y moderadora Sanjuana Martínez.

Con esa interrogante inició la mesa redonda “La crisis de derechos humanos en México y sus retos”, que ella y los sacerdotes comentaron el 19 de marzo en la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017, dentro de la Cátedra de Periodismo Elena Poniatowska.

Alejandro Solalinde, coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana Pacífico Sur del Episcopado Mexicano, inició preguntando al público que si ¿consideran que somos alarmistas o creen que exageramos? En estos días en Tetelcingo, Morelos, aparecieron nuevas fosas y en Veracruz simplemente no han dejado de aparecer fosas.

“Y no se hicieron ahora, sino en los tiempos del ex gobernador Fidel Herrera. Herrera nunca iba a aprehender a los zetas porque justo él es el Z1. Él fue el principal benefactor de los secuestros a inmigrantes. Y esto no es exclusivo de gobiernos priístas, porque en estados panistas, perredistas o “independientes” también hay lugares de exterminio”, recordó.

Solalinde, que justo ese día cumplió años, amplió el cuestionario y tiró; “¿Qué autoridad en México les va a pedir cuentas a estos genocidas? ¿Habrá voluntad política? ¿Cuánto tiempo más vamos a seguir aguantando? Todo México es una fosa. Los obispos lo saben pero se callan ¿No nos horrorizamos o es normal que desaparezcan tantísimas personas? México vive un duelo”.

Solalinde planteó que si Jesús resucitó, México también puede. “Y no hablo de religión, no es un Jesús sin reino o ese Dios de la franquicia. No todo está perdido. Hay esperanza”, mencionó.

El sacerdote expuso que en México estamos por empezar un nuevo tiempo, pues se acerca el 2018.

“No soy de ningún partido político. Es tiempo de pensar si queremos más de lo mismo o con un proyecto de nación pero desde los descartados. Si todos le echamos ganas vamos a sacar a México de la violencia. México es un país maravilloso y nos necesita a todos. Es tiempo de darle nuestra voluntad y nuestro amor”, manifestó.

En tanto, Raúl Vera, fraile dominico y obispo de la Diócesis de Saltillo desde 2000, mencionó que es un desorden, complicidad y articulación diabólica de lo que pasa en México.

“Hay crímenes de lesa humanidad de los últimos cinco presidentes de México, sus decisiones costaron miles de vidas”.

Y ante la violación sistemática de los derechos humanos en México, el obispo destacó que del 2011 al 2013 se realizó la audiencia “Devastación ambiental y derechos de los pueblos”, del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), Capítulo México, y donde participaron 500 comunidades de 21 estados de la república.

La conclusión y dictamen de esta audiencia fue que el ingreso del Tratado de Libre Comercio (TLC) es la causa de la peor catástrofe ambiental en toda la historia del país. También en la resolución se especifica, según Vera, que el Estado mexicano es el principal responsable de la emergencia ambiental al estar al servicio de los poderes económico, político y jurídico al servicio de las empresas extranjeras.

“La violencia es una modalidad, una estrategia en este país. Nos necesitan adolorados y aniquilados. Se multiplicaron los cárteles y no es por mala suerte; Calderón y Peña militarizaron al país”.

El padre Vera subrayó que, en tal juicio, personas de otros países criticaron que México es el país más desunido de la Tierra.

“Pero podemos salir juntos. Ya hay en camino una nueva constituyente. Debemos hacerlo y no por el método armado, eso sería un suicidio porque entonces sí el gobierno tendría la excusa para invadirnos de afuera y para que el ejército haga una limpieza de todos los que lo molestan. Podemos y debemos”, reiteró.

 

El haikú: la convivencia en todos los tiempos

El poeta Arcadio Leos habla sobre el haikú, la tradición nipona que llegó a México para quedarse.

 

Por Guillermo Jaramillo

En un mundo bombardeado por la publicidad –anuncios de comestibles o bebestibles, sexo, ropa–, pareciera que el ser humano está adaptado para captar breves mensajes, cuando lo que absorbemos –en realidad– es lo sintético. El haikú, que se constituye de versos de cinco, siete y cinco sílabas, aún lo cubre todo, sin importar que pertenezca a una tradición poética del siglo XVII.

La poesía del instante o la brevedad poética son términos relacionados al haikú japonés. El instante en esta tradición poética se vuelve eternidad, pues en la capacidad de asombro del poeta conviven todos los tiempos.

México ha sido un país con gran aceptación del haikú. El primero en traernos esta poderosa tradición poética fue José Juan Tablada, quien con sus Poemas sintéticos y Un jarro de flores ofreció una nueva visión de poesía.

“Aquí ya había un espejeo o presagio de su interés por el haikú. Luego ya llegan poemas como Sandía, La Carta, Mono. Un poeta experimental y de vanguardia. Él estuvo en Japón y conoció a algunos poetas surrealistas en Francia, estuvo en Nueva York”, comenta Arcadio Leos, poeta experimental que ha trabajado el haikú en sus últimos libros.

Leos también encontró en el viaje –hizo una maestría en Artes con especialización en Escritura Creativa por la Universidad de Nueva York– el botón para detonar aquello que había trabajado: la brevedad.

“El haikú lo empecé mucho antes de los viajes. Hubo un libro en particular que leí, me marcó y me sigue marcando que fue Sendas de Oku, de Matsuo Bashō, en la traducción de Paz.

“Ese libro para mí fue muy importante, me comunicó una paz, un salirse del tiempo por un segundo con esas bocanadas de aire, ese oxígeno, esos vehículos que son como píldoras para sacarte de aquí por un segundo que son los haikús”, señala Leos.

 

La naturaleza de la ciudad

Si bien, el haikú prosperó en la contemplación de la naturaleza ¿La ciudad qué pudiera asemejar de la naturaleza? Para Leos, la ciudad es la naturaleza del ciudadano, siendo el campo una segunda naturaleza.

“Conocemos primero este asfalto, este calor que rebota por todas partes. Esta forma de caminar, de ordenarnos o desordenarnos. En Sendas de Oku, Bashō hace toda una peregrinación acompañado de unos discípulos por estas sendas que iban hacia el norte, que él para sus 41 años debería de haber sido ya un hombre grande. Fue de sus últimos viajes.

“Lo que él iba haciendo era observar y explicar lo que veía. Al final del día, llegaba un haikú como para resumir toda esa belleza. Pienso que ahora lo que hacemos en vez de trasladarnos entre esos caminos como Bashō, lo hacemos a través de la ciudad y hay momentos de silencio en la ciudad, de iluminación, el satori”, afirma el publicista egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.

Pero ¿cómo sintetizar o escoger los instantes entre miles de ofertas? Leos simplemente lo señala como el satori, la epifanía. El escritor confiesa mantener una relación amor-odio con el haikú, y lo explica de esta forma.

“He abandonado mucho tiempo el haikú. Hay una escritora, María Negroni, con quien alguna vez tomé un taller. Ella hace una gráfica, la obsesión y la forma. Ella decía que cuando la obsesión está a la par de la forma, son tus mejores poemas.

“Pero cuando la forma supera a la obsesión, se vuelve forma, puede que el contenido ya no sea tal. Y si la obsesión le gana a la forma, puedes correr el riesgo por dejarte llevar por la palabra y no controlarla. Cuando haces un libro andas en las dos cosas, entre la forma y la obsesión. Pero todo es chamba”, subraya Arcadio.

Autor de La trampa (2003), La galaxia es un momento (2010), es en Dársena (2013) donde Leos trabaja ese tema de la ciudad como naturaleza. Durante los viajes, separados en el tiempo, el poeta escribía haikús. Él no sabía que escribía Dársena. En su estancia en Nueva York, el escritor comenzó a confeccionar un libro donde existían haikús; fue cuando observó la conexión entre las flores.

Este viaje fue más allá de la geografía, y se convirtió en el viaje. Los momentos de iluminación estaban ahí, pero había que estar todavía más atento que un simple transeúnte.

Es difícil ubicar en este preciso momento a otro poeta, local o nacional, que trabaje el tema de la brevedad, los cortes del haikú. Tal vez, Leónidas Lamborghini, Ricardo Castillo, Mario Benedetti, Jack Keruoac sean nombres conocidos con un acercamiento al haikú; en la localidad, Gerardo Puertas Gómez cuenta con una serie de hermosos haikús; Guillermo Meléndez, que escribe tankas.

Actualmente, Leos trabaja en una serie de haikús con los que es posible leerlos desde distintos ángulos; otros son muy visuales, en los que trabaja mucho el espacio en blanco dentro de la página.

 El taller

Leos también se ha desempeñado en los talleres; los imparte y también los toma. Existen muchos tipos de talleres, señala, como en los que se enfocan en el chisme y la política, más que en la literatura. Hay otros talleres que son cómodos para los asistentes.

De vez en cuando, asisten a la ciudad figuras nacionales e internacionales a una feria del libro o presentar su último poemario, y en estos eventos los escritores imparten un taller.

“Creo que es importante asistir a talleres porque se aprende el trabajo de la palabra. No todo es inspiración. Leer no te va a contaminar, piensan que otros compañeros se van a robar las ideas. Cuando empiezas hay mucho apropio porque estás asimilando muchas ideas que después se harán propias”, comenta.

De la misma forma, Arcadio Leos invita a los poetas a impartir talleres, pasar conocimiento y encontrarse con sus carencias y sus riquezas.