Category: CULTURA

Salón del crimen

Entre las novedades que presentó la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017 está el ciclo Salón del crimen. Consistió en presentaciones de libros y charlas acerca de la novela negra; su sede fue la sala de exposiciones de la Pinacoteca Nuevo León.

 

Por Luis Salazar

Fotos: Jonathan Monsiváis

 

El éxito del ciclo estaba garantizado, pues en los últimos años ha habido un auge –tanto por los novelistas en escribir sobre el género como por las editoriales en promocionarlo–, que asistentes y novelistas agradecieron que instituciones educativas como la UANL se sumen a esta propuesta.

El ciclo inició con la participación del escritor tamaulipeco Martín Solares, quien además de impartir un taller de novela, presento su último título dentro del género, No manden flores.

Solares considera que –como lector, pero, sobre todo, como editor– en el noreste de México hay un dream team de novelistas que han trabajado por muchos años y que hoy deberían tener más reconocimiento.

Destacó a David Toscana, Eduardo Antonio Parra, Hugo Valdés, Pedro de Isla, Felipe Montes, Armando Alanís, Julián Herbert, Vicente Alfonso, Orfa Alarcón y Augusto Cruz.

Además del libro de Solares en el Salón del Crimen, también se presentaron: Por un puñado de balas, de Francisco Haghenbeck; y Tiempo de alacranes, de Bernardo Fernández (BEF), ambos editados por Océano;  Amorcito corazón, de Carlos René Padilla Díaz, editado por Nitro Press; Los andamiajes del miedo, de Pedro de Isla y editado por la UANL-UV; y finalmente El asesinato de Paulina Lee, de Hugo Valdés y Huesos de San Lorenzo, de Vicente Alfonso, ambos editados por Tusquets.

El Salón del Crimen concluyó con la mesa redonda “Tendencias de la novela negra”, donde participaron el maestro José Luis Martínez Canizalez, el escritor Jaime Muñoz Vargas, el periodista Ignacio Mendoza y el dramaturgo Hernando Garza como moderador.

Los ponentes abordaron la evolución de la novela negra y las tendencias dentro del género: neopoliciaco, narcotráfico y temas de nota roja. También comentaron sobre la influencia de la industria cultural, los medios de comunicación, Internet y las redes sociales en la novela negra.

El baile de los tacubos

La historia de la banda mexiquense Café Tacvba, con una trayectoria de tres décadas, fue escrita por el periodista musical Enrique Blanc. En sus páginas nos comparte cómo es que Rubén, Joselo, Quique y Meme hacen de esta banda, una de las más queridas en Hispanoamérica.

 

Por Benjamín Núñez

Fotos: Melissa Vivero

Enrique Blanc escribe sobre el género musical. Tiene en su haber tres libros biográficos: Puro Power Mexicano. Conversaciones con Molotov, De mis pasos. Conversaciones con Julieta Venegas y Bailando por nuestra cuenta. La historia oficial de Café Tacvba (Editorial Planeta), este último lo presentó durante la séptima edición de la Feria UANLeer 2017.

Para reunir todo el material necesario para sus textos, pasa el tiempo viajando con las bandas en el autobús, dialogando con los músicos en sus camerinos, cuartos de hotel, escenario y en donde se pueda. Así es como va armando el rompecabezas de sus vidas artísticas.

Originario de Guadalajara, Blanc es un periodista cuya pasión es la música, pero no es la única. Además de escribir sobre bandas de rock, disfruta hacer artículos sobre futbol, un deporte que también disfruta. Dijo admirar a los periodistas Roberto Gómez Junco, Rafael Puente y José Ramón Fernández, los tres de la cadena ESPN, así como Carlos Albert.

Antes de aventurarse a escribir sobre la banda mexiquense Cafe Tacvba, uno de los grupos mexicanos de rock alternativo más importantes de Hispanoamérica, Blanc presentó a los lectores las biografías sobre Molotov y Julieta Venegas, material que se comenzó a trabajar cuando colaboraba en México para la revista español Zona de Obras.

En entrevista, dijo que para realizar estos libros viajó en las giras que Molotov realizó por Estados Unidos e incluso compartió el coche con otras bandas como Enanitos Verdes, Aterciopelados, el mismo Café Tacvba y A.N.I.M.A.L.

Mientras que con Venegas fue adaptarse a otro estilo de vida, en el cual no viajaba de noche y buscar un momento entre los conciertos para escribir, sino que visitaba a la cantante en su residencia en Ciudad de México para hablar sobre su vida.

Blanc descubrió que a través de su trabajo como periodista, los artistas terminaban conociéndose más a sí mismos por las preguntas se les formulaba para la realización de sus biografías.

Para ambas obras, el tapatío dedicó un año de producción. Sin embargo, para realizar Bailando por nuestra cuenta. La historia oficial de Café Tacvba, necesitó un año y medio más de dedicación, ya que dedicó más páginas a cada integrante de la agrupación.

“No hay un trabajo de tanta profundidad sobre Café Tacvba”, explicó el autor, y es que se tomó 10 sesiones de preguntas y respuestas que sobrepasaban los 60 minutos.

En Bailando por nuestra cuenta. La historia oficial de Café Tacvba nos revela el origen de un sonido que ha marcado a varias generaciones. En estas páginas, Rubén, Joselo, Quique y Meme exponen sus procesos creativos y la complicidad que los ha mantenido unidos a lo largo de estas décadas.

Durante sus dos décadas como periodista musical, Blanc escribió Flashback. La aventura del periodismo musical, en donde retoma sus trabajos periodísticos y los presenta de una manera interesante y didáctica.

Recordó que una de sus entrevistas más complicadas fue con Soda Stereo en su primera visita a México; la agrupación argentina llegó a Guadalajara pero fueron bastante serios y enigmáticos en sus comienzos. Luego consiguió, a lo largo de los años, hablar con ellos por separado y abundar más en sus vidas.

Partiendo de Soda Stereo y relacionando sobre el performance que Cirque du Soleil organiza con la música de ellos, Blanc comentó que es un evento que te genera mucha emoción por la mezcla de acrobacias, temas y hologramas de Gustavo Cerati.

Ensayos con Pacho de la Maldita Vecindad, sobre producción de carácter académico, sobre el rock nacional, hasta crónicas deportivas, son otros trabajos que Blanc ha desempeñado como ajenos al género musical.

Solalinde y Vera urgen refundar México

Ante la militarización del país y sus consecuentes colusiones de narcogobiernos estatales, la aparición diaria de narcofosas, la depredación ecológica y una reforma energética que favorece a extranjeros y políticos, los padres católicos Alejandro Solalinde y Raúl Vera urgieron por refundar al país.

 

Por Luis Salazar

Fotos: Melissa Vivero

 

La militarización, el narcoestado, la depredación ecológica, el TLC y las reformas que favorecen a unos pocos son algunas de las causas que el sacerdote Alejandro Solalinde y el obispo Raúl Vera encuentran en un México que ya se llenó de “¿hasta cuándos?”, pero que necesita –ya– ser refundado por el bien de todos.

“Más de 160 mil muertos, más de 300 mil desplazados, medio millón de desaparecidos y miles de huérfanos es el panorama. ¿Vivimos en una crisis de derechos humanos que parece que no hay solución?”, preguntó la periodista y moderadora Sanjuana Martínez.

Con esa interrogante inició la mesa redonda “La crisis de derechos humanos en México y sus retos”, que ella y los sacerdotes comentaron el 19 de marzo en la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017, dentro de la Cátedra de Periodismo Elena Poniatowska.

Alejandro Solalinde, coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana Pacífico Sur del Episcopado Mexicano, inició preguntando al público que si ¿consideran que somos alarmistas o creen que exageramos? En estos días en Tetelcingo, Morelos, aparecieron nuevas fosas y en Veracruz simplemente no han dejado de aparecer fosas.

“Y no se hicieron ahora, sino en los tiempos del ex gobernador Fidel Herrera. Herrera nunca iba a aprehender a los zetas porque justo él es el Z1. Él fue el principal benefactor de los secuestros a inmigrantes. Y esto no es exclusivo de gobiernos priístas, porque en estados panistas, perredistas o “independientes” también hay lugares de exterminio”, recordó.

Solalinde, que justo ese día cumplió años, amplió el cuestionario y tiró; “¿Qué autoridad en México les va a pedir cuentas a estos genocidas? ¿Habrá voluntad política? ¿Cuánto tiempo más vamos a seguir aguantando? Todo México es una fosa. Los obispos lo saben pero se callan ¿No nos horrorizamos o es normal que desaparezcan tantísimas personas? México vive un duelo”.

Solalinde planteó que si Jesús resucitó, México también puede. “Y no hablo de religión, no es un Jesús sin reino o ese Dios de la franquicia. No todo está perdido. Hay esperanza”, mencionó.

El sacerdote expuso que en México estamos por empezar un nuevo tiempo, pues se acerca el 2018.

“No soy de ningún partido político. Es tiempo de pensar si queremos más de lo mismo o con un proyecto de nación pero desde los descartados. Si todos le echamos ganas vamos a sacar a México de la violencia. México es un país maravilloso y nos necesita a todos. Es tiempo de darle nuestra voluntad y nuestro amor”, manifestó.

En tanto, Raúl Vera, fraile dominico y obispo de la Diócesis de Saltillo desde 2000, mencionó que es un desorden, complicidad y articulación diabólica de lo que pasa en México.

“Hay crímenes de lesa humanidad de los últimos cinco presidentes de México, sus decisiones costaron miles de vidas”.

Y ante la violación sistemática de los derechos humanos en México, el obispo destacó que del 2011 al 2013 se realizó la audiencia “Devastación ambiental y derechos de los pueblos”, del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), Capítulo México, y donde participaron 500 comunidades de 21 estados de la república.

La conclusión y dictamen de esta audiencia fue que el ingreso del Tratado de Libre Comercio (TLC) es la causa de la peor catástrofe ambiental en toda la historia del país. También en la resolución se especifica, según Vera, que el Estado mexicano es el principal responsable de la emergencia ambiental al estar al servicio de los poderes económico, político y jurídico al servicio de las empresas extranjeras.

“La violencia es una modalidad, una estrategia en este país. Nos necesitan adolorados y aniquilados. Se multiplicaron los cárteles y no es por mala suerte; Calderón y Peña militarizaron al país”.

El padre Vera subrayó que, en tal juicio, personas de otros países criticaron que México es el país más desunido de la Tierra.

“Pero podemos salir juntos. Ya hay en camino una nueva constituyente. Debemos hacerlo y no por el método armado, eso sería un suicidio porque entonces sí el gobierno tendría la excusa para invadirnos de afuera y para que el ejército haga una limpieza de todos los que lo molestan. Podemos y debemos”, reiteró.

 

El haikú: la convivencia en todos los tiempos

El poeta Arcadio Leos habla sobre el haikú, la tradición nipona que llegó a México para quedarse.

 

Por Guillermo Jaramillo

En un mundo bombardeado por la publicidad –anuncios de comestibles o bebestibles, sexo, ropa–, pareciera que el ser humano está adaptado para captar breves mensajes, cuando lo que absorbemos –en realidad– es lo sintético. El haikú, que se constituye de versos de cinco, siete y cinco sílabas, aún lo cubre todo, sin importar que pertenezca a una tradición poética del siglo XVII.

La poesía del instante o la brevedad poética son términos relacionados al haikú japonés. El instante en esta tradición poética se vuelve eternidad, pues en la capacidad de asombro del poeta conviven todos los tiempos.

México ha sido un país con gran aceptación del haikú. El primero en traernos esta poderosa tradición poética fue José Juan Tablada, quien con sus Poemas sintéticos y Un jarro de flores ofreció una nueva visión de poesía.

“Aquí ya había un espejeo o presagio de su interés por el haikú. Luego ya llegan poemas como Sandía, La Carta, Mono. Un poeta experimental y de vanguardia. Él estuvo en Japón y conoció a algunos poetas surrealistas en Francia, estuvo en Nueva York”, comenta Arcadio Leos, poeta experimental que ha trabajado el haikú en sus últimos libros.

Leos también encontró en el viaje –hizo una maestría en Artes con especialización en Escritura Creativa por la Universidad de Nueva York– el botón para detonar aquello que había trabajado: la brevedad.

“El haikú lo empecé mucho antes de los viajes. Hubo un libro en particular que leí, me marcó y me sigue marcando que fue Sendas de Oku, de Matsuo Bashō, en la traducción de Paz.

“Ese libro para mí fue muy importante, me comunicó una paz, un salirse del tiempo por un segundo con esas bocanadas de aire, ese oxígeno, esos vehículos que son como píldoras para sacarte de aquí por un segundo que son los haikús”, señala Leos.

 

La naturaleza de la ciudad

Si bien, el haikú prosperó en la contemplación de la naturaleza ¿La ciudad qué pudiera asemejar de la naturaleza? Para Leos, la ciudad es la naturaleza del ciudadano, siendo el campo una segunda naturaleza.

“Conocemos primero este asfalto, este calor que rebota por todas partes. Esta forma de caminar, de ordenarnos o desordenarnos. En Sendas de Oku, Bashō hace toda una peregrinación acompañado de unos discípulos por estas sendas que iban hacia el norte, que él para sus 41 años debería de haber sido ya un hombre grande. Fue de sus últimos viajes.

“Lo que él iba haciendo era observar y explicar lo que veía. Al final del día, llegaba un haikú como para resumir toda esa belleza. Pienso que ahora lo que hacemos en vez de trasladarnos entre esos caminos como Bashō, lo hacemos a través de la ciudad y hay momentos de silencio en la ciudad, de iluminación, el satori”, afirma el publicista egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.

Pero ¿cómo sintetizar o escoger los instantes entre miles de ofertas? Leos simplemente lo señala como el satori, la epifanía. El escritor confiesa mantener una relación amor-odio con el haikú, y lo explica de esta forma.

“He abandonado mucho tiempo el haikú. Hay una escritora, María Negroni, con quien alguna vez tomé un taller. Ella hace una gráfica, la obsesión y la forma. Ella decía que cuando la obsesión está a la par de la forma, son tus mejores poemas.

“Pero cuando la forma supera a la obsesión, se vuelve forma, puede que el contenido ya no sea tal. Y si la obsesión le gana a la forma, puedes correr el riesgo por dejarte llevar por la palabra y no controlarla. Cuando haces un libro andas en las dos cosas, entre la forma y la obsesión. Pero todo es chamba”, subraya Arcadio.

Autor de La trampa (2003), La galaxia es un momento (2010), es en Dársena (2013) donde Leos trabaja ese tema de la ciudad como naturaleza. Durante los viajes, separados en el tiempo, el poeta escribía haikús. Él no sabía que escribía Dársena. En su estancia en Nueva York, el escritor comenzó a confeccionar un libro donde existían haikús; fue cuando observó la conexión entre las flores.

Este viaje fue más allá de la geografía, y se convirtió en el viaje. Los momentos de iluminación estaban ahí, pero había que estar todavía más atento que un simple transeúnte.

Es difícil ubicar en este preciso momento a otro poeta, local o nacional, que trabaje el tema de la brevedad, los cortes del haikú. Tal vez, Leónidas Lamborghini, Ricardo Castillo, Mario Benedetti, Jack Keruoac sean nombres conocidos con un acercamiento al haikú; en la localidad, Gerardo Puertas Gómez cuenta con una serie de hermosos haikús; Guillermo Meléndez, que escribe tankas.

Actualmente, Leos trabaja en una serie de haikús con los que es posible leerlos desde distintos ángulos; otros son muy visuales, en los que trabaja mucho el espacio en blanco dentro de la página.

 El taller

Leos también se ha desempeñado en los talleres; los imparte y también los toma. Existen muchos tipos de talleres, señala, como en los que se enfocan en el chisme y la política, más que en la literatura. Hay otros talleres que son cómodos para los asistentes.

De vez en cuando, asisten a la ciudad figuras nacionales e internacionales a una feria del libro o presentar su último poemario, y en estos eventos los escritores imparten un taller.

“Creo que es importante asistir a talleres porque se aprende el trabajo de la palabra. No todo es inspiración. Leer no te va a contaminar, piensan que otros compañeros se van a robar las ideas. Cuando empiezas hay mucho apropio porque estás asimilando muchas ideas que después se harán propias”, comenta.

De la misma forma, Arcadio Leos invita a los poetas a impartir talleres, pasar conocimiento y encontrarse con sus carencias y sus riquezas.

De poesía y otros géneros

Por Abel Hernández
Fotos: Melissa Vivero

Con su novela Los 70´s después de Cristo, Luis Estrella Sánchez presenta su postura sobre una literatura estancada en México. En su obra, presentada en la Feria del Libro UANLeer 2017, el autor, originario de Tamaulipas, expone una crisis literaria en cuanto a la falta de conocimiento de autores locales por los lectores mexicanos.

Acompañado de Hermann Gil Robles y Luis Valdez, Luis Estrella habló sobre la trama de la novela; todo ocurre en un pueblo llamado Carmenia, en donde la poesía está presente en cada uno de sus habitantes, pero ésta se ha “estancado”.

“Valdemar y Cristo (los protagonistas) son dos amigos que exponen la mala poesía del pueblo con la esperanza de recuperarla; de volver a ofrecerles algo digno de ser escuchado y que ésta deje de ser palabrería crítica”, mencionó el presentador Luis Valdez tras leer una reseña de la novela.

El presentador comentó que Estrella muestra en realidad el panorama literario en México; y considera que la raíz de esta situación proviene de la falta de conocimiento que tienen los lectores sobre la literatura mexicana y que, a su vez, esto proviene de una falta de promoción lectora.

“Creo que el vacío en el que ha caído el mundo literario no es cuestión puramente de la poesía, sino de todos los géneros. En la narrativa también pasa porque muchos autores de sagas locales no leen escritores mexicanos.

“Creo que la crisis no sólo existe en la creación poética sino también en la actividad de la promoción lectora”, agregó.

Por su parte, Estrella acordó promover la literatura mexicana, ya que ésta no suele tener tanta presencia en los medios, en comparación con la que tienen autores foráneos. También sugirió utilizar plataformas como YouTube para su difusión en los jóvenes.

“Si los blogueros hicieran algo con los autores de México sería muy diferente la situación. En lugar de promover a los autores norteamericanos, sería mucho mejor que se hiciera con autores de libros independientes o de editoriales pequeñas locales. Eso sería lo ideal”, añadió Estrella.

Hermann Gil invitó al público a romper el esquema de leer la corriente popular o mainstream de la literatura juvenil y a dejar de basarse en la mercadotecnia de los bestseller y comenzar a leer a autores mexicanos.

“Lo que están haciendo algunos youtubers es bueno (promover la lectura), pero sería mucho mejor si lo hicieran con autores locales. Muchos lectores mexicanos no leen a autores mexicanos, entonces sí tiene mucho que ver eso”, comentó Gil.

Asimismo, Gil describió el libro de Estrella como “fuerte, con tintes filosóficos, actual e iracundo” e invitó al público a leerlo por ser una apuesta original y, sobre todo, local.

Según las palabras del autor, Los 70´s después de Cristo entra en el género de la ciencia ficción y estará a la venta en la Librería Universitaria.

 

Rescatar la dignidad a través de la fotografía

Pedro Valtierra, fundador de la Agencia Cuartoscuro, afirma que el uso de los celulares para tomar fotografías y subirlas a las redes sociales, obliga al gremio de fotógrafos a ser más exigentes con su trabajo. El desafío es contar una historia a través de una sola imagen.

Por Esperanza Armendáriz

Fotos: Denisse Garza

“En Cuartoscuro nos preocupa hacer el registro de los hechos sociales y no hacer una foto irrespetuosa, no hacer fotos desde la soberbia, sino retratar con mucho respeto, rescatando la dignidad de las personas. Vemos al fotografiado como un sujeto, no como un objeto”, sentenció Pedro Valtierra.

Fotógrafo desde hace 42 años y fundador de la agencia Cuartoscuro desde hace 31, Valtierra se presentó en la Feria UANLeer con la exposición Las imágenes de las palabras, una muestra compuesta por 30 retratos de artistas e intelectuales nacionales e internacionales.

Su participación se amplió con la conferencia “Fotoperiodismo contemporáneo en México”, que impartió el 17 de marzo en la Sala Zertuche del Colegio Civil Centro Cultural Universitario.

En su participación, también aclaró que un fotoperiodista debe tener suficiente información acerca de los hechos a registrar, porque los gráficos tienen la misma responsabilidad que los reporteros a la hora de informar.

“Es necesario tener la suficiente información de los acontecimientos para retratar con sentido, con razón y poder establecer una relación con los lectores. Para hacer una buena foto hay que saber, conocer y entender en dónde estás parado”, agregó.

Las credenciales de Valtierra en la fotografía periodística son contundentes. Inició en 1973 como auxiliar de laboratorio  y, dos años después, se convirtió en fotógrafo de la Presidencia de la República.

Ingresó a El Sol de México en 1977 y un año después se incorporó al diario Unomásuno. En 1984, organizó y dirigió la Agencia Imagenlatina. Fue fundador y jefe de fotografía de La Jornada (1984-86). Editor del suplemento Cuartoscuro del periódico Las Horas Extras, editado por Víctor Roura Pech en 1986.

En 1986, Valtierra fundó  la Agencia Cuartoscuro,  de la cual es director hasta la  fecha. En 1993, fundó la revista del mismo nombre y es fundador de  la Fototeca de Zacatecas Pedro Valtierra, inaugurada en abril de 2006 .

Con este currículum, a Valtierra le preocupa el futuro del fotoperiodismo; le sorprenden el uso de las redes sociales y su impacto en las audiencias. Pero tiene algo muy claro: aún con toda la tecnología existente, nada cambia el modo de hacer fotografía.

“La fotografía se toma desde el corazón.  El acto mismo de fotografiar no ha cambiado, a pesar de los celulares, porque el equipo fotográfico no tiene nada que ver con el hacer una foto. Lo que sí es importante saber es que la composición es importante para su trascendencia, conocer el tema que se está retratando y hacer que la foto cuente una historia (…) Tenemos que dominar nosotros a la tecnología para hacer buenas imágenes”, aseveró.

Valtierra habló de la responsabilidad social del gremio, de lo importante que es ver a las personas como sujetos y no como objetos al momento de hacer una toma.

“Vemos cómo llegan los fotógrafos, sobre todo los extranjeros, con esa prepotencia de portar 10 cámaras, y retratan como si fuéramos objetos; en México todavía hay muchos medios que lo hacen así.

“Tenemos que evolucionar, ser responsables y entender que estamos ejerciendo un oficio que debe tener responsabilidad social, no sólo con los fotografiados, sino con los que ven la fotografía”, puntualizó.

Insistió en que los fotógrafos de prensa tienen que ser muy exigentes y muy responsables, incluso obligarse con su producción cotidiana.

“Hoy más que nunca, porque la competencia es impresionante, todo lo que está pasando en las redes es algo que es muy preocupante, porque sí ves muy buenas fotos, hay miles de fotos. Por lo tanto, nos obliga a los fotógrafos de prensa a hacer mejor trabajo”, continuó.

Hoy se privilegia demasiado la fotografía en los diferentes medios de comunicación.

“Estoy asustado ahora porque ya ves tanta foto, que ya la gente no distingue una buena foto y ahí está el compromiso de trabajar y exigirnos. Nunca la competencia ha sido negativa, ahora todos somos fotógrafos y no necesariamente los que están en los medios son los mejores y eso nos sirve de acicate. No debemos ser complacientes con nosotros”.

Elvis cautiva a los lectores

Rodrigo Morlesin llegó a la Feria UANLeer con Elvis en sus brazos. Compartió con los lectores al protagonista de su primer libro escrito. Diseñador de textos infantiles desde hace varios años, este autor disfruta las situaciones que provoca su amigo perruno.

Por Esperanza Armendáriz

Fotos: Melissa Vivero

 

Rodrigo Morlesin le dio vida a Elvis. Una imagen, una voz, amigos perrunos y dos familias. Pensó en todo. Incluso le agregó al texto unas hojas de descanso en color azul –el color que pueden ver los perros– e ilustraciones atractivas para los pequeños lectores.

Lo que no pensó el autor de Elvis nunca se equivoca es que esas ilustraciones, hechas por Satoshi Kitamura, son la oportunidad para los lectores de colorear e involucrarse con el libro y en el revuelo que ha causado en el público infantil. Esta es la primera obra de Morlesin.

“Llevo muchos años en los libros, como diseñador, aunque esta experiencia es importante para mí y sorpresiva. La única cosa que tenía clara, al momento de escribir el libro, era que fuera una historia contada por el perro y no por el niño, en este caso, por Ana”, compartió.

Quien cuenta la historia es Elvis, un perro que tiene mucha inocencia, que busca su destino en la vida, muy inquieto –como son todos los niños– y le da un sentido de afecto diferente a quien lo lee.

¿Tienes idea de lo que provoca que un niño lea tu libro?

“Me estoy dando cuenta. En Monterrey he ido a un par de colegios. Tuve dos sesiones de firmas de libro y el acercamiento con los niños es muy diferente a los mayores. Los adultos me reclaman, en el buen sentido, ciertas cosas de la historia y los niños lo ven totalmente distinto.

“El libro se hace en dos tintas y es un rareza en la editorial porque no existen los libros para niños en TusQuets; sin embargo, aceptan mi trabajo y lo publican en la colección Andanzas de esta editorial”.

Satoshi Kitamura es autor de Fernando furioso, En el desván y Alex quiere un dinosaurio, además de ilustrador de sus historias y la de otros autores, como es el caso de Elvis nunca se equivoca.

Sin duda, el libro de Morlesin provoca reacciones muy diversas en sus lectores, quizá porque es el perrito quien cuenta la historia.

“Hay algo muy curioso. En la gente que me escribe he notado matices distintos,

porque considero que es una historia que cabe en muchas familias y que cada quien encontrará un matiz diferente. Los lectores encuentran muchas interpretaciones”, agregó.

El autor comparte una experiencia en especial:

Una madre de familia le confesó, mediante una nota por correo electrónico, que gracias a su libro, comprendió el dolor de su hijo cuando se le murió su perro. Situaciones así provoca Elvis.

“Esta historia la traía en la cabeza desde hace muchos años. Un día se la conté a Satoshi cuando caminábamos por Coyoacán; y aunque mi idea era que él la escribiera, me aconsejó hacerlo yo.

“Lo primero que pensé fue ‘ser escritor no es cualquier cosa’. Antes de ser escritor soy diseñador y la verdad le tengo mucho respeto a los escritores. Cuando de pronto ya me encontré en la terraza de un hotel escribiendo las primeras páginas del libro. Me llevó dos años terminar y el balance no puede ser mejor”, dijo.

Ahora, Rodrigo Morlesin está escribiendo otra historia, un poco más adulta. Luego de haber aprendido muchas cosas de su primer libro, se descubre con la emoción de aprender otras más.

“Aunque la gente ya me está pidiendo una segunda parte y en algunos años será. Elvis va a ir al mar, será una gran experiencia. Va a llegar un personaje nuevo a la casa y va a ser una revolución otra vez, porque la vida que tiene esta historia es la historia que te da la cotidianidad”, concluyó.

Un chamán en Monterrey

Jerome Rothenberg compartió su poesía el 16  de marzo en el Patio Ala Sur, durante la UANLeer 2017.

 

Por Guillermo Jaramillo

Fotos: Pablo Cuéllar / Denisse Garza

 

Mediodía en Monterrey. En el Patio Ala Sur del Colegio Civil Centro Cultural Universitario, un chamán ondea un instrumento al aire y, con ello, arranca una dulce y sostenida melodía; es el contacto entre el plástico y el viento.

Quienes lo observan se preguntan ¿o poesía o canto? El performance incluye una serie de versos dedicados a todos aquellos ciudadanos norteamericanos que simpatizaron con Donald Trump, actual presidente de los Estados Unidos.

La serie de acentos, movimientos, música ritual de los indios norteamericanos, todo ello interpretación de Jerome Rothenberg, uno de los poetas norteamericanos más longevos –86 años en el cuadrilátero contra la palabra–, se intercalan con los versos del poema. Es el Poema para la cruel minoría, una adaptación de Rothenberg al original titulado Poema para la cruel mayoría, ambientado en los tiempos del mandato de Ronald Reagan.

Los asistentes más jóvenes iban poco a poco mudando la mueca de extrañamiento y gracia para dar paso al asombro y la reflexión –incluso hasta las lágrimas– conforme avanzaba el recital poético de Rothenberg, uno de los eventos más esperados por el público general asistente a la UANLeer 2017.

El poeta concluyó su lectura de obra con un rotundo gracias, en español, y el público respondió con una ovación en sintonía. Aquel pequeñísimo hombre, el gran poeta, el chamán lingüístico, el colofón de aquella generación beatnik, portador de una camiseta con la inscripción Lux/Escurit, el gin y el yan, instruyó en el arte del oído a todos aquellos que le prestaron atención.

Su canto hacia los animales, la vegetación, las cosas, lo intangible, se conectó con los escuchas. La poesía había triunfado. El canto sagrado anterior a los tiempos simplemente era divertido y contagioso.

Los primeros tiempos

“El chamán era el maestro del tiempo. He encontrado en algunos estudios que el chamán en algunas sociedades era el que tenía el mayor rango de vocabulario. El chamán utilizó la voz, las palabras, el ritmo y lo combinó con música para desempeñar su lengua, para explorar las fronteras del mundo, pero todo el mundo, no solamente el mundo exterior, sino el interior, el de los sueños, las visiones”, señala en entrevista Rothenberg.

Sus ojos son celestes como el ponto mediterráneo, están vivos, con unas olas muy acompasadas. Observan y buscan captar algo del español que sale de nuestra boca. Jerome lee bien el español, mas no siente seguridad al hablarlo.

¿Escuchar el mundo? Así, sencillo como se escribe, se dice ¿Cómo escuchar entre tanto ruido de robots?

“Tiene que ver con escuchar también los sonidos del mundo. Prestar atención a la gente, a lo seres del mundo y también a otras cosas que nos rodean. El acercamiento a la ciencia es muy importante, vital para escuchar. Siempre he pensado que en la poesía se encuentra originalmente el trabajo que hicieron los chamanes”, apunta.

Rothenberg aporta más al tema del chamanismo y la poesía, pues subraya que la figura del chamán no sólo implicaba un acercamiento, sino una asimilación del mundo que nos rodea.

Los recursos que Rothenberg observa en la poesía, se encuentran de manera tácita en los primeros trabajos de los chamanes. “Ellos son los protopoetas, los primeros poetas, los chamanes”, enfatiza.

A su lado, Jerome cuenta con el apoyo de Javier Taboada, poeta y traductor de la obra del norteamericano. La tarde pasa entre el sopor de las aceras, ansiosas como los labios del que tiene sed.

Si Mallarmé ha dicho que la función del poeta es dotar sentido a las palabras de la tribu, uno se pregunta ¿quién es nuestra tribu en la era de la globalización?

“Para nosotros, algunos de nosotros, la tribu se ha expandido; no son solamente personas particulares con las que uno se identifica, sino a su expansión hacia la tribu humana.

“Situarnos en una posición que nos permita conocer las palabras y las voces de esa tribu en constante expansión. Hay un conflicto natural entre esa tribu de condición natural y esta tribu en constante expansión. Este conflicto es muy actual, se está presentando de una manera muy peligrosa en estos tiempos”, puntualiza.

Trump y el discurso

Al otro lado del Bravo, existe un hombre buscador de un discurso unilateral. Es Donald Trump, el tipo al que le incomoda la amistad entre personas de distintas tribus ¿Qué hará ante esto el chamán?

“Trump representa la ansiedad de muchas personas con respecto a la intrusión ajena y el daño que los demás puedan crear. Este deseo de pureza ficcional que no puede existir en estos tiempos”.

De este lado del Bravo, los estudiantes de nivel medio superior están saturados de lecturas técnicas, teóricas que les permitan pasar sus exámenes; no quieren leer un libro más durante la semana ¿Cómo podrían encontrar su tribu?

“Ha habido intentos para limitar la educación y convertirla en una respuesta práctica de las demandas de la sociedad; supongo que la poesía es una de las formas más claras para hacer frente a esa situación.

“Creo que la poesía en particular permite hacer una exploración profunda hacia la diversidad, siempre intenta ir más allá de sí misma. La poesía permite sostener distintas opiniones, apunta hacia la pluralidad. Nos lleva a permanecer abiertos a las distintas expresiones, y casi casi la poesía obliga a mantenerse de ese modo”, teoriza.

Etnopoesía

La etnopoesía consiste en las palabras que inmortalizaron los chamanes en sus cantos, aquellas que nos muestran una forma de ser más armónica con el mundo en el que se vive.

Rothenberg encontró en la etnopoesía la forma de buscar y profundizar sobre esas diferentes formas del ser humano, incluso utilizarlas para extender sus propios límites, desarrollar más este vocabulario e ideas.

¿Existirá un ritual en Jerome? Dice que sí, que durante el día mantiene distintos rituales. Éstos están afuera de la vida y son actuados con deliberación, con una intención. No los quiere separar tanto de la vida cotidiana, sino que desea atraerlos más de lo que estuvieron en algún momento en este mundo; es decir, atraer los rituales de manera continua.

“En mi generación había mucho interés en lo que los sociólogos y otros poetas llamaron ‘los rituales de la vida cotidiana’, acciones tan simples como beber un vaso de agua pueden ser separados y llevados a un escenario, escritos con una serie de direcciones y caminos a seguir, que pueden poner toda su atención entre la atracción de diferentes cosas.

“Y aunque no se cambie la forma en que se bebe el agua, te puedes acercar a ello de una manera absolutamente distinta y encontrar el poder que reside en ese acto”, indica Rothenberg.

América

Jerome tiene una gran pregunta, no ha podido contestarla ¿Qué es América? Para él América es el continente, una región común. El descubrimiento de las antiguas sociedades americanas fue un grandioso evento para nosotros.

“América, fuera norte o sur, era llamado por los europeos como nuevo mundo. Pero aquí había un mundo viejo, que dejó monumentos extraordinarios, incluso una literatura que nosotros aprendimos a leer.

“Es sorprendente que América es tan vieja como el otro mundo y se convierta en una herencia para todos. Mi ambición, espero poder lograrlo, es reunir el libro de las Américas, sólo dividido en regiones. Latinoamérica multilingüe, los lenguajes que nos trajeron. Espero vivir para hacerlo”, finaliza la entrevista.

Camina hacia el hotel. Acompañado de su mujer, Jerome Rothenberg enorgullece nuestra tierra.

‘Los booktubers lo hacen a toda madre’: Taibo

“Los booktubers funcionan porque son jóvenes hablándole a jóvenes”, tiró el escritor Benito Taibo en la charla que “Del you al book”, entre él y el booktuber Alberto Villarreal dentro de la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017 y la Cátedra de Periodismo Elena Poniatowska.

 

Por Luis Salazar

Fotos: Pablo Cuéllar

 

El ser booktuber funciona porque se recomienda qué leer con honestidad y sinceridad. Son jóvenes hacia sus pares. Eso es lo que considera Benito Taibo cuando le preguntaron por este neo-oficio virtual, y cuando piensa en Alberto Villarreal, un booktuber.

Esto lo mencionó Taibo al calor de la charla “Del you al book”, que impartió con Villarreal el 18 de marzo en la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2017, dentro de la Cátedra de Periodismo Elena Poniatowska.

En realidad, fue una charla entre amigos, cómplices y amantes de la lectura. Aunque ambos son autores, se asumen más como lectores desde diferentes trincheras.

Alberto Villarreal es un booktuber regiomontano famoso, autor de Ocho lugares que me recuerdan a ti (Planeta 2016), y se hizo famoso por su canal: youtube.com/user/AbriendoLibros, en el que tiene más de 170 mil suscriptores y más de cuatro y medio millón de reproducciones.

Benito Taibo (Ciudad de México 1960) es periodista, poeta, promotor de la lectura e integrante de una familia con raigambre literario.

Una de las preguntas que alguien del público le hizo a Taibo fue: ¿Se animaría a ser booktuber? Taibo respondió: “Los booktubers lo hacen a toda madre. Funcionan porque son jóvenes hablándoles a jóvenes. Es una recomendación sincera, amable, honesta. A mí me daría mucho pudor. Puedo parecer un viejito maestro y no me voy a pintar el pelo”, bromeó.

Ambos recomendaron cinco libros sacudidores ante una pregunta expresa de una joven del público.

El booktuber recomendó Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo de Benjamín Alire Sáenz; Las ventajas de ser invisible de Stephen Chbosky; El libro salvaje de Juan Villoro; El quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra; y los fundacionales o donde empezó toda su carrera booktuberística, el prohibido Harry Potter, de J.K. Rowling; y Las Crónicas de Narnia de C.S. Lewis.

Villarreal amplió el porqué la saga del mago inglés fue un libro prohibido. “Estaba estudiando en un Seminario. Estaba súper prohibido leer cosas de magia. Lo leí debajo de las sábanas y con una lámpara”, relató.

En tanto, Benito Taibo también reflexionó acerca de cuáles son sus cinco libros sacudidores.

Arrancó coincidiendo con Villarreal en El libro salvaje de Juan Villoro, y continuó con Rayuela de Julio Cortázar; A sangre fría de Truman Capote, y mencionó que es un ejemplo de cómo el periodismo es un hijo guapísimo de la literatura. Soltó que Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, lo sacudió y sigue sacudiendo a la fecha, finalmente, les recomendó, antes que un libro, a un autor: a Jorge Ibargüengoitia.

Alguien más del público le preguntó ¿Cuál era su palabra favorita del castellano? El escritor de Querido escorpión y Desde mi muro, ambos editados por Planeta en 2013 y 2014, respectivamente, sin titubear, respondió: apapachar. “Es una voz náhuatl que no existe en ningún otro lugar del mundo y sólo en México tiene un significado. Y lo sigo y lo hago constantemente: el apapachar”, remató.

El ring y las letras

La Editorial Universitaria reunió parte de la obra de Zacarías Jiménez para armar Ring de vidrio, texto que se presentó en la Feria UANLeer. El autor coordinó talleres literarios e impartió talleres de redacción y literatura, también fue colaborador del Diario de Monterrey y Milenio.

 

Por Abel Hernández

Fotos: Melissa Vivero

Ring de vidrio tiene todo de Zacarías Jiménez: sus letras, su pasión por el box, lo desgarrador que fue su mundo, la presencia de sus amigos, su entrega en cada texto.

La compilación de textos escritos por el escritor originario de San Luis Potosí se presentó durante la séptima edición de la Feria UANLeer y participaron en este evento Aidé Cavazos, Jessica Nieto y Guillermo Jaramillo.

Durante la presentación, se habló sobre la carrera del querido escritor, así como su manera de apreciar la vida que para Jiménez –según las palabras de quienes lo conocieron– es como una lucha constante, como estar arriba de un ring.

De ahí parte el nombre de la obra. Ring de vidrio es una frase que aparece en una de las novelas del autor y en ella se habla acerca de la fragilidad de la vida, de lo fácil que puede perderse, pero, al mismo tiempo, de su rudeza.

El título hace referencia al apego que tenía Zacarías Jiménez por el box. A parte de la escritura, este deporte era su segunda afición, por lo que utilizaba este gusto que tenía por el boxeo para construir sus textos narrativos.

“Algo que caracterizaba a Zacarías era su gusto por el box. Construía muchas metáforas o introducía en sus textos muchas referencias a este deporte. De aquí surgió la propuesta sobre el título de Ring de Vidrio”, comentaron los presentadores.

El contenido del libro cuenta con dos novelas del autor tituladas Biografía inconclusa de una leona herida y Desmemorias de un indocumentado, así como una serie de cuentos que él escribió.

Estos textos literarios fueron recopilados por un grupo de autores locales como Guillermo Jaramillo, Víctor Olguín, Ernesto Castillo, Andrés Vela, entre otros, quienes conocieron al maestro Jiménez durante su trayecto como escritor y, gracias a ellos, en conjunto con la Editorial Universitaria, fue como se rescató –y ahora preservará– el  material.

“Esto no hubiera sido posible sin la ayuda de todas estas personas. Ellos han sido los que reunieron todo el material, los que tenían este afecto, este interés y este deseo de publicar su trabajo. Lo importante es recordar a Zacarías y qué mejor a través de sus letras”, coincidieron los presentadores.

El libro estará a la venta del 15 al 20 de marzo en la Feria del Libro UANLeer 2017 dentro de Colegio Civil Centro Cultural Universitario y, más adelante, en la Librería Universitaria.