Debaten en la FAPSI acerca de la violencia contemporánea

La Facultad de Psicología de la UANL, con una serie de actividades donde se llevaron a cabo conferencias y presentaciones del libro, advirtió sobre los efectos de la violencia en las escuelas y ciberespacio.

Por Guillermo Jaramillo

El fenómeno de redes sociales ha abierto ante la sociedad un abanico de blancos y negros. Luz María Velázquez Reyes, especialista en temas relacionados con las redes sociales, educación y acoso escolar, señaló los nuevos fenómenos que atacan a los jóvenes.

El bullying ha pasado de ser un ataque meramente físico o verbal, a permear dentro de las redes sociales. Estas plataformas crean espejismos y mundos virtuales, donde la realidad se encuentra desfasada creando confusión, frustración y, en el último caso, violencia entre los usuarios.

Llegaron para quedarse

Según las estadísticas presentadas por Velázquez Reyes, en México, para 2017, habrá poco más de 78 millones de usuarios en Internet. Por este motivo, es pertinente fomentar la participación de estudiantes y sociedad en el fenómeno de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación). Si le sumamos que un usuario promedio pasa siete horas, mínimo, al día en redes sociales, el asunto se torna más serio.

Entre los “trastornos” que ya están siendo tomados en cuenta por la Organización Mundial de la Salud, se encuentra el phubbing, fenómeno que más o menos se puede detallar así: un individuo quiere entablar conversación con otro, ya sea un familiar, un amigo o alguien muy allegado a él; sin embargo, su interlocutor interrumpe el circuito del habla para atender el pequeño mundo que habita dentro de su gadget, ya sea teléfono inteligente, tableta, etcétera. De alguna u otra forma, esta actitud se convierte en un acto violento al prestar poco interés a las relaciones realmente humanas.

Otro fenómeno que se empodera como la forma más contundente de cerrar un ciclo es el ghosting, que es la vía más sencilla de “cortar” a alguien: la novia insiste en dejarle mensajes de “hola”, “buenos días”, “cómo estás?”, “a qué hora nos vemos?” (sic) al novio, pero éste la deja en “visto”. De pronto, ella tiene un mensaje, ya sea personal o en el muro, un mensaje del amor de su vida diciéndole simplemente “adiós”. Los puentes sociales del término de una relación ya no existen.

“Antes andaba la gente buscando la manera de decirle al otro que ya se había acabado, que necesitaba terminar la relación. Antes teníamos que vernos a la cara para realizar una acción como esta. Hoy en día terminamos las cosas desde lejos”, señaló la experta.

Velázquez Reyes indicó que ahora los dispositivos digitales se convierten en una extensión del cuerpo.

“Dormimos con el celular. Lo primero que hacemos en la mañana, antes de ir al baño, es ver qué sucedió en esa red social que es nuestro mundo. Sentimos que nos vibra el celular aun y cuando no lo tenemos a la mano. Y si olvidamos el celular en alguna parte, es como si estuviéramos vacíos”.

A menor escala, Velázquez Reyes indicó que nunca antes en la historia de la humanidad se había dado tanto el culto por la imagen propia, la bien llamada selfie.

El ser humano vive hambriento de aprobación; y esta aprobación no importa que venga de extraños: el lema de Descartes ha sido transgredido.

“Me ven y luego existo, es el nuevo pensamiento posmoderno de los jóvenes. Estamos hambrientos de aprobación”, resaltó Velázquez Reyes.

Escuelas sin miedo

Durante estas jornadas, la FAPSI presentó el libro Escuelas sin miedo. Guía para la prevención y detección del acoso escolar, de los autores Antonio Lucio López (UANL) y María Teresa Prieto Quesada (UDG).

“Sartre decía que la sola presencia del otro ya es un motivo para que nosotros nos sintamos conflictuados. En el libro se habla de la violencia estructural que invisibiliza a casi la totalidad de las manifestaciones de la violencia, sea la violencia en la escuela, en las relaciones amorosas, étnica, económica, en el deporte y un largo etcétera”, comentó Velázquez Reyes como presentadora del libro.

Carecer de un buen amigo en la escuela, es el mayor predictor para que seamos objeto de alguna exclusión, discriminación o violencia, señala el libro.

El material aborda la génesis del “matón del patio escolar”. En ocasiones, indicó Velázquez Reyes, estos jóvenes cometen agresiones o maltratos a sus compañeros muchas veces por ignorancia, envidia o algo más misterioso.

“Muchas veces cometen estos actos por un fenómeno extraño; son chicos que no son escuchados ni amados ni vistos por nadie, entonces hay una teoría, llamada de los efectos perniciosos, que dice que cuando los chicos malos actúan, aun y cuando son regañados, cobran una relevancia, salen de la invisibilidad a la palestra que los convierte en visibles. Les da un lugar donde son vistos y no importa si son sancionados”, destacó la experta.

No Comments