¿Dónde se posteaba la realidad antes de la llegada de facebook?

Lizbet García Rodríguez

 


Hoy miles de imágenes en las redes sociales muestran lo que los mexicanos comen y visten, los lugares donde trabajan y pasean, pero ¿cómo era hace cinco siglos?

Durante su conferencia “Pintura Costumbrista Mexicana”, como parte de la

Cátedra “Raúl Rangel Frías”, Rocío Castelo mostró cómo la vida cotidiana del país quedó registrada en lienzos.

“Estas obras son la historia sin filtro, porque la historia siempre ha sido contada por los triunfadores y ha estado inclinada hacia esa parte. Pero esa misma realidad que hoy se muestra en redes sociales, en internet o en medios de comunicación, antes se denunció por medio de la pintura”, dijo el 22 de mayo en la Sala “Francisco Zertuche” de Colegio Civil Centro Cultural Universitario durante el Festival Alfonsino 2015.

Antes virreyes, hoy candidatos

En un recorrido visual que comenzó en la pintura colonial, la historiadora y crítica de arte observó que las primeras manifestaciones registraron los años de dominación española y la imposición de la religión católica.

“Vemos retratos de personas importantes como virreyes, quienes se hacían pintar queriendo trascender; ahora tenemos a los candidatos colgados en panorámicos por toda la ciudad, con la misma intención”.

Castelo advirtió cómo luego, a través de la pintura de castas, los artistas se ocuparon en plasmar la manera en que se vivía: la realidad de los mestizajes, los oficios, las formas de vestir y los recursos naturales que existían.

“En series de 16 cuadros se mostraban las variables de las razas, apareciendo el español en primer lugar. Y a la vez nos percatamos de arquitecturas, modos cotidianos, qué frutos se comían, transportes, mercancías y oficios como hiladores, reparadores de calzado, agricultores y escribidores de cartas”.

Cambian los oficios, los bailes, el amor…

Los cambios más importantes se dieron con la Independencia; con la ilustración habían llegado nuevas ideas e interpretaciones; y para 1813 los criollos mexicanos luchaban contra la hegemonía española.

“Morelos quería erradicar la esclavitud y la distinción de castas, pero esto fue una utopía. Estamos en 2015 y ¿hay castas? ¿Hay diferencias sociales? la respuesta es sí.

“Ya a partir de las leyes de La Reforma la sociedad novohispana cambió hacia un pensamiento más liberal, la pintura religiosa pasó a un segundo plano y se empezó a plasmar el teatro como lugar para ver obras, conciertos y convivencia de círculos cívicos; surgió un movimiento pictórico para registrar los paseos familiares a lugares al aire libre y los bailes, que cobran un sentido más popular, ya no en el salón de los virreyes, sino gente del pueblo conviviendo en casas y bebiendo chínguere, esa especie de pulque vital para los días de baile”.

Con el paso del tiempo, la pintura costumbrista mostraba los instrumentos musicales, las construcciones típicas y los cambios en la manera de vestir.

“Incluso el amor también va a cambiar, la idea de que la virginidad era un valor enorme se empieza a cuestionar en obras como La flor muerta de Manuel Ocaranza, que no es sólo un retrato, es un libro abierto para que sepamos cómo evolucionaban el amor y la virginidad en esos tiempos”.

 

Se plasmaba el trabajo, indispensable para salir adelante; los mexicanos pintados por sí mismos, sus fiestas civiles y sus valores.Manuel Ocaranza. La flor muerta 1868

 

 

“Tenemos el cuadro de Alberto Bribiesca donde una mamá enseña al niño un acto de caridad; y por otro lado tenemos un reflejo socioeconómico del momento en los oficios que representaron por ejemplo Miguel Mata Reyes con El aguador o Diego Rivera con La tortillera”.Diego Rivera. La tortillera 1926

El siglo XX trajo nuevos hábitos, modernización, industria, y a la vez desencanto.

“Se pensaba que con la Revolución vendría un periodo de estabilidad y no fue así; hubo pintores que la idealizaron: está La trinchera de José Clemente Orozco y Paisaje industrial de Gabriel Fernández Ledesma”.

Atreverse a decir

En el cuadro La celestina, de Gerardo Cantú, Rocío Castelo llamó la atención sobre el personaje que va a propiciar una situación amatoria al tiempo que la libertad sexual va apareciendo como tema.

“Pintoras como Frida Kahlo y Naui Ollin se atrevieron a decir ‘Mi sexualidad es importante’; María Izquierdo que trabajó como sirvienta y tuvo una vida bien difícil, nos pinta a una mujer desnuda tratando de llegar a la cultura y son enormes los pasos que tiene que dar, los mundos y rayos que tiene que vencer para llegar ahí. Es una realidad social que aún hoy se siente cuando muchas mujeres cobran menos que los señores”.

Mencionó a artistas como Rocío Maldonado, quien se atrevió a hablar de la maternidad, no en términos de compromiso y dulzura sino en su condición dolorosa y difícil; y Julio Galán abordando la homosexualidad como una manera más de amar.


Concluyó que la pintura “nos ha ayudado a entender realidades y acercarnos a los sentimientos y emociones de este nuestro México”, y destacó que tal como pintara Alfredo Castañeda en El gran parto, en toda época debemos aprender a salir de situaciones de dolor y rupturas, “tiene uno que volver a nacer y dejar los quiebres atrás. La pintura costumbrista está llena de riqueza porque además de decirnos todas las verdades de nuestro país, es capaz de conmovernos”.

La conferencia fue organizada por el Centro de Estudios Humanísticos de la UANL.

 

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