“En este siglo he estado muy ocupado”: Ignacio López Tarso

Durante el Festival Internacional de Cine de Monterrey homenajearon a Ignacio López Tarso. El primer actor recibió un Cabrito de Plata por su trayectoria cinematográfica el pasado 26 de agosto en el Auditorio San Pedro.

 

Guillermo Jaramillo

Captura de pantalla 2013-11-07 a las 15.47.41Durante el siglo XX Ignacio López Tarso protagonizó aproximadamente 50 películas; sin embargo, en este nuevo siglo, se ha mantenido al margen de la pantalla grande debido a una razón: no abundan historias cinematográficas que lo cautiven, o por lo menos no lo provocan a ser partícipe de ellas.

“Esta es la primera vez que me invitan para hablar o para estar con gente de cine en Monterrey. Me encantan los homenajes. En realidad yo estoy casi retirado del cine porque el teatro ocupa casi todo mi tiempo, y el tiempo que me queda libre del teatro lo ocupo en la televisión porque en este siglo he estado muy ocupado”, señaló.

López Tarso es recordado por sus papeles en Macario o El hombre de papel y cuenta con muy gratos recuerdos de sus días en el mundo del cine.

“Me gusta mucho hacer cine. Ya no se está en foros, ahora todas las películas son en exteriores. Me he divertido y gozado mucho haciendo cine. Me han ofrecido algunas cosas que no me han gustado nada. De modo que hacer cine por hacer cine mejor no”.

Un plan redondo

Quien busque convencer a López Tarso de volver al mundo del cine tendría que hacerlo bajo un plan redondo: una buena historia, un buen reparto, un buen director, de lo contrario, seguirá abdicando en estas propuestas.

Considerado un actor de gran talento, aunque él diga lo contrario y se defina como un actor de buenas intenciones, López Tarso ha hecho en teatro a los grandes clásicos, griegos y españoles.

“Mentira los que han dicho que el teatro clásico duerme a la gente, es mentira; el teatro clásico bien hecho es la maravilla del mundo. Lo clásico perdura a través del tiempo como perduran los griegos como Sófocles, Eurípides y Esquilo”, resaltó.

Asimismo, López Tarso ha llevado grandes obras de la literatura nacional al cine, como Pedro Páramo, obra cumbre de Juan Rulfo; El gallo de oro, otro cuento de Rulfo adaptado al cine por Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez.

Trabajó al lado de los grandes como Roberto Gavaldón, María Félix, Dolores del Río, Marga López.

“Ahora el cine mexicano ya no es la gran industria que fue hace algunos años. Fue tan poderosa esa industria que trajo tanto dinero al país que se comparaba con el petróleo y con el turismo. Eso pasó ya a la historia”, indicó el primer actor.

De la misma manera, se pronunció en contra de la industria de Hollywood, que ha acabado con todas las grandes industrias del cine para erigirse como la única.

“Utilizan 250 millones para hacer una película. Nosotros nos quedamos con la boca abierta, con esos 250 millones hacemos 10 años de cine en México. Las únicas estrellas que suenan en el mundo son esas porque los acompañan con una publicidad también de miles de millones de dólares”.

Competir contra el monstruo 

López Tarso indicó que la única forma de competirle a una industria como esa es con talento.

“Con talento, buenas historias y muy buen gusto. El cine mexicano, a pesar de que ya no es la gran industria, cada año resultan dos o tres grandes películas que van a los festivales de cine, ganan premios, regresan a México y se exhiben con muy buenos números”, indicó.

Hoy en día para López Tarso no existe una receta para el éxito, pues resulta que las producciones con menos expectativa se convierten en taquilleras.

Confesó que visita poco las salas de cine, y son sus bisnietos quienes le llevan algunas películas contemporáneas con la sentencia de que no se duerma.

FESTIVAL DE CINE DE MONTERREY PREMIA SU CARRERA ACTORAL

Por Paloma Gatica

Ignacio López Tarso recibió el 26 de agosto el Cabrito de Plata como parte del Homenaje Mexicano a la Trayectoria Artística; y el Cabrito de Cristal como el reconocimiento por ser Ícono del Cine Mexicano, que entrega el FIC Monterrey a aquellos actores y personajes más destacados de la cinematografía nacional.

Cuando López Tarso pisó el escenario del Auditorio San Pedro el público lo recibió de pie y con muchas ovaciones. Minutos después, se proyectó una breve semblanza del actor, quien ha tenido una gran trayectoria dentro del cine de México.

En su diálogo con la animadora Karla Castañeda, López Tarso habló acerca de la época de oro en el cine mexicano.

“Cuando yo llegué al cine, el oro se había acabado. Le llamaban Época de Oro del cine mexicano, porque había figuras como Gabriel Figueroa, María Félix”. Asimismo, compartió con el público cómo fue su experiencia al realizar su primer filme protagónico: Macario.

“Me pagaron 20 mil pesos por ocho semanas de trabajo, cargando un haz de leña en el lomo, con huaraches, entre piedras. Es la historia de un campesino que se va al monte a buscar leña y luego regresa para venderla. Y en la primera escena, iba subiendo la calle y el director gritó: ‘¡Corte! póngale madera que pese de verdad, para que se note el esfuerzo en las piernas y en el cuello’”, expresó entre risas.

Macario es uno de sus personajes favoritos de cine, porque fue su primer protagónico, su primera gran responsabilidad. Además, marcó el inicio de su carrera, ya que tuvo mucho éxito en el país y en otras partes del mundo, participó en varios festivales internacionales y ganó algunos premios. Cuenta el intérprete de Macario que Gabriel Figueroa bromeaba con su personaje y le decía: “Mira cómo este indio miserable, que se queja del hambre, ha ido sacando de su morral grandes estímulos para tu carrera”.

Otros de los personajes significativos en su carrera son Don Jacinto, de la película Rosa Blanca; Dionisio Pinzón en Gallo de oro, una adaptación cinematográfica del cuento de Juan Rulfo. En cuanto a la literatura latinoamericana y mexicana, el maestro López Tarso sabe que hay tantas buenas historias que deberían interpretarse en el cine, y que a él le gustaría que le ofrecieran ese tipo de papeles.

Por otro lado, ha probado suerte dirigiendo, sin embargo, no es su campo predilecto.

“Sí he dirigido con mala fortuna, pero en realidad siento que no es mi camino; el mío es ser actor hasta donde pueda, a pesar de mis 88 años sigo trabajando y disfruto estar en el escenario”, señaló y reconoció la habilidad de los nuevos directores mexicanos como Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu, entre otros.

“Los conozco poco pero he visto que han hecho cosas magníficas. Sí me gustaría trabajar con ellos, pero la cosa es que a ellos les guste trabajar conmigo”.

Posterior al diálogo, Juan Manuel González, Director del FIC Monterrey, le entregó de parte del Festival una fotografía enmarcada del Cerro de la Silla; López Tarso comentó que es lo que más había querido ver desde que llegó, pero por el clima la silla del cerro no aparecía.

Katzir Meza, Presidente de CONARTE, le entregó el Cabrito de Plata como Homenaje Mexicano a la Trayectoria Artística, por su trabajo como actor en el cine nacional.

“En Nuevo León sabemos reconocer el esfuerzo, trabajo y dedicación, porque así se ha forjado todo nuestro Estado. Usted representa para Nuevo León y México estos tres pilares”.

López Tarso agradeció los reconocimientos y reiteró la cercanía que siempre ha sentido por la ciudad de Monterrey.  Al finalizar la ceremonia se proyectó su filme Macario, dirigido por Roberto Gavaldón.

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