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Inicio Flama Número 230 Sombras detrás de la ventana

Sombras detrás de la ventana

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Como si el personaje central del cuento El Cristo de San Buenaventuras supiese de antemano lo que le aguarda al lector al adentrarse en las páginas de Sombras detrás de la ventana nos advierte: “el producto de una pesadilla que se niega a desprenderse de la memoria”, y luego: “cabalgando la pendiente de sus recuerdos sin que los susurros hostiles que brotan del laberinto del bosque logren interrumpir su galope”, como si el espanto fuese una simple extensión de la belleza del lenguaje y el autor no pudiera escapar de sus propias obsesiones y seamos nosotros, los lectores, los únicos capaces de ayudarlo a salir de ahí. Esperando, supongo, que sigamos sobre ese caballo literario que corre a sus anchas en el norte mexicano. Lo que el personaje no nos dice, tal vez esperando a que descubramos por nosotros mismos el resto de los riesgos, es esa elegancia con la que se presenta el acto nupcial entre compasión y resentimiento, ternura y violencia o amor y traición en medio de esa aterradora cabalgata parriana. El resultado: una prosa fluida que asimila una tradición sin dejar por ello de conseguir una voz propia.  Un puente entre un pasado todavía en tensión y un mundo con nuevos desafíos no menos riesgosos.

Recientemente galardonado con el Antonin Artaud 2009, Sombras detrás de la ventana reúne los cuentos Los límites de la noche (1996), Tierra de nadie (1999), Nadie los vio salir (2001) y Parábolas del silencio (2006). Su autor, Eduardo Antonio Parra, originario de León, Guanajuato, fue uno de los fundadores del taller literario El Panteón, de donde han salido autores de la talla de David Toscana, Hugo Valdés o Antonio Ramos. También fue ganador del Premio de Cuento Juan Rulfo (2000), convocado por Radio Francia Internacional, y autor de las novelas Nostalgia de la sombra (2002) y Juárez, el rostro de piedra (2008).

Eduardo Antonio Parra es un escritor anclado a las frases sin dejar nada al azar en la construcción sintáctica. No se limita a la simple descripción sino busca la forma con la misma pasión que encuentra el fondo. El lector más distraído no podrá dejar pasar por alto la belleza del lenguaje: “se le eriza la piel con el canto ronco del viento”, “Roberto lame la sangre del hombro y ésta sabe a fuego líquido”y “a las ansias de mujer que le brotaban del vientre interpuso la fe en el regreso del marido”. Lo que le proporciona un dominio, pulido en cada libro, del oficio y la psicología de cada uno de sus personajes.

La penumbra, la aridez del desierto y de las personas, los equívocos, los diálogos con los elementos naturales son detalles propios que pondrán al lector en el péndulo de Parra, quien se niega a recrear un discurso apológico sobre el noreste mexicano, ni se limita a la descripción gratuita de la violencia y el tráfico humano de la zona. Al contrario de ello, podrán encontrarse elementos fantasiosos envueltos en una trama engañosa. Asimila el realismo, el naturalismo, el costumbrismo con la misma facilidad con que se deshace de ellos y logra sobrepasarlos, por eso las comparaciones con Rulfo o Revueltas.

En uno de sus artículos, Rodrigo Fresan dice: “llegamos solos y nos vamos solos de este mundo. Pero desde el principio y hasta el final nos acompaña la sombra propia”. Y Eduardo Antonio Parra se encarga de mostrarnos nuestro lado más oscuro como una maldición de la que no nos podemos separar. Ya sea que la sombra nos adelante o nos sorprenda llegando después, aun así éstas no dejan de ser historias que componen lo más monstruoso del ser humano: hombres sedientos de venganzas, una mujer a quien la prostitución es una tentación frustrada, un periodista incapaz de escribir sobre un par de vagabundos muertos porque conoció el amor en ellos, un hombre que sobrevive a un pozo –tal vez uno de sus mejores cuentos– para llevar a cabo su más terrible venganza. Así la compasión y la muerte dan las pinceladas necesarias para dibujar esas ambivalencias que se acostumbran a tomar como irreconciliables Pero ¿qué es el ser humano? sino una serie de contradicciones que conviven entre sí para entregarnos un ser único?

 
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Edición impresa

No. 263 / 1-15 de Dic. de 2012 / Descargar PDF
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