Gonzo libre, gonzo alegre

El 13 de marzo se entregó el 1er. Premio Nacional de Periodismo Gonzo dentro del marco de la UANLeer 2016.

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Por Guillermo Jaramillo

Fotos: Pablo Cuéllar

 Hace tantos años, Hunter S. Thompson incendiaba el corazón del sol bajo un cielo polvoriento en el salvaje oeste norteamericano. Sus andanzas están resguardadas entre las páginas de las crónicas que publicó a lo largo de su vida, donde la personalidad y el punto de vista subjetivo del escritor dan la pauta a seguir para el reportaje.

Uno entra a laborar a un periódico ordinario, entiéndase por ordinario un horario laboral de 10 horas; muchas de ellas sentado frente a un escritorio, mala alimentación y estrés: al año uno tiene cinco o seis kilos extras en su cuerpo.

El Dr. Thompson siempre fue un tipo atlético y delgado, pues la crónica de a pie lo mantuvo en forma: caminar ejercita y erradica el estrés.

“La crónica en sí es caminar. Es trabajo de calle. Luego ya uno se mete a investigar y hacer trabajo frente al escritorio y leyendo. Esto no es sólo lo que narras, vives, sino que hay que documentarse para que, de esta realidad que tú estás percibiendo a través de tus sentidos, también tengamos un panorama general a través del conocimiento que te lleve a reflexionar. Porque si no caemos en lo otro, la improvisación”, señaló el cronista J. M. Servín.

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Desde el 2014, Producciones El Salario del Miedo vio la luz y fue agrupando diversos autores, hasta llegar a pensar en lanzar una convocatoria con un premio de 10 mil pesos: Premio Nacional de Periodismo Gonzo.

“La colección El salario del miedo inició en 2014. Una vez que ya tuvimos suficientes títulos publicados, autores con los cuales hacer este tipo de presentaciones con la complicidad, en este caso, de la Universidad Autónoma de Nuevo León”, señaló Servín.

La convocatoria indica que podrán participar trabajos publicados e inéditos, en un lapso de un año. Todos los temas son bienvenidos, señala Servín, pero hace hincapié en la búsqueda de expresiones periodísticas irreverentes, pero trabajadas literariamente.

“Buscamos que sea más libre en cuanto a la temática y el estilo. Digamos menos canónico ni ortodoxo, como a veces se entiende lo que tiene que ser, o debe ser, la crónica”, explicó Servín.

“Gonzo” es sólo un referente, apunta Servín; un punto de partida donde lo único que se intenta es mantener viva la figura y el trabajo de uno de los escritores norteamericanos más importantes de la última mitad del siglo XX, Hunter S. Thompson.

“Gonzo nada más fue él (Thompson), es irrepetible. Nosotros queremos brindarle nuestros respetos a un gran escritor y a un tipo de trabajo literario donde de pronto las figuras canónigas del periodismo y la literatura soslayan o no lo toman en serio; y consideran que esto sólo se resume en un asunto de drogadictos, desmadrosos que quieren ser escritores. Aquí nosotros estamos buscando gente seria, comprometida con su oficio, pero que al mismo tiempo es irreverente y se divierta con su trabajo”, detalló.

Los presupuestos que han jerarquizado, de por sí en un país clasista, lo que es importante y lo que no mediante el periodismo, quedan de lado en el área Gonzo.

“Nos mantenemos alejados. No competimos con nadie. Buscamos ser una ventana distinta para que la gente lea crónica y reportaje de muy buen nivel”.

El primer ganador

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Carlos Manuel Cruz Meza resultó ganador del 1er. Premio Nacional de Periodismo Gonzo. Cruz Meza es criminólogo y presentó un trabajo titulado “Los mataperros de Tepic”, reportaje bien documentado sobre un grupo de adolescentes que grababan en video las torturas que infligieron a unos perros.

“Nos pareció que el tema va muy bien con los tiempos que está viviendo el país. Esa pequeña violencia es la que refleja la gran violencia que vivimos en nuestro país”.

Esta crónica fue dejada por entregas en la página personal de Cruz Meza. La pulió hasta dejar una entrega final para el concurso. Cruz Meza tiene la especialidad en criminología y su trabajo quedará impreso en un libro conmemorativo de Producciones El Salario del Miedo.

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