La danza se me reveló

 

El director de la Compañía Titular de Danza Contemporánea UANL, Jaime Blanc, reflexiona sobre este dinámico arte, desde la danza clásica hasta la danza conceptual, hoy, en el Día Internacional de la Danza.

Por Guillermo Jaramillo

Fotografía Pablo Cuéllar

El cuerpo tiene dimensiones infinitas, así como son infinitas las posibilidades de expresar emociones a través de este vehículo. La danza ha acompañado al ser humano desde los rituales ancestrales  hasta la perfecta comunicación artística con un público específico.

“Como muchos psicólogos piensan, somos un cuerpo, no sólo una cabeza con un aditamento ahí, sino que somos un cuerpo. Empecé a entender que el cuerpo mismo es el que piensa.

“Por otro lado, me ha dado sentido a lo que es vivir. La danza se me reveló en un momento muy importante de mi vida, muy joven yo”, narra Jaime Blanc, quien pertenece al Sistema Nacional de Creadores, y dirige la Compañía Titular de Danza Contemporánea de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Imagen Jaime Blanc

Para el coreógrafo, el ser humano tiene en el cuerpo un ente externo, que es capaz de transmitir diversas emociones mediante un adiestramiento.

“La danza me ha convertido en un ser humano en el más estricto sentido de la palabra. Se me ha dado la oportunidad de llegar a un conocimiento de mí mismo y uno más amplio de los demás seres humanos”.

Los animales bailan en un ritual de apareamiento. El ser humano danza para significar. El ser humano danza para ser más humano, porque la danza es un entendimiento de cuerpo con cuerpo.

“El sentido de la danza, lo que le da sentido a la danza y a la sociedad, es que es un lenguaje que expresa primordialmente, esencialmente, lo que el ser humano es. Va desde la simple gestualidad que tenemos como mover las manos, caer o estar en una situación de sorpresa; y esto se ha ido elaborando en la danza contemporánea hasta convertirse en un método para poder hacer más significativo ese movimiento y que el público entienda lo que quiera entender de ese movimiento”, comenta.

El paradigma

El público que ve a un bailarín lo entiende porque, para Blanc, el bailarín es el paradigma del ser humano. Una columna vertebral como la del ser humano permite al bailarín de danza contemporánea expresarse con otra forma de mover el torso, los pies, el abdomen.

El bailarín se despoja de la coraza y con ello invoca y provoca al otro, al público.

“Quitar las corazas cuando un ser humano ve a otro que está libre de sus corazas y puede moverse como quiera, se da cuenta de que algo necesita y puede reflexionar corporalmente, no tipo filosófico de una reflexión en la cabeza, sino que es catártica”, menciona.

Blanc señala que en el diálogo cuerpo a cuerpo, la danza conmueve.

“Esta cuestión de cuerpo a cuerpo. Yo veo a alguien que se mueve de tal modo y yo me estoy moviendo con él. La danza conmueve porque el espectador se mueve con el bailarín”.

Imagen Maestro Jaime Blanc Director de la Compañia de Danza Contemporánea de la UANL

Lenguaje y vanguardia

Pero en ese movimiento de uno al otro, la danza contemporánea no narra literalmente algo como se solía hacer en el ballet clásico, sino que cuenta con una dramaturgia tan particular y abierta, como todo el arte contemporáneo, que el público llega a éste por el lado que él quiera.

“El bailarín y el coreógrafo trazan un camino que el público recorre y lo va leyendo como quiere”.

Una vez que se ha establecido que la danza contemporánea permite muy diversas expresiones del sentido, el bailarín que viene del clásico y se ensaya en danza contemporánea, encuentra poco a poco una especialidad o particularidad en sus movimientos gracias a la nueva forma.

“Hay fuertes movimientos de ballet neoclásico como Jiří Kylián y William Forsythe, que se han entrenado en otras técnicas como Graham o Limón; y tienen ya un tipo de movimiento, pues se entrenan en ballet. Pero (ellos tienen) un trabajo corporal mucho más avezado que el tradicional del ballet clásico, quienes tienden únicamente a la verticalidad y todo, se expresa por las piernas. La danza contemporánea y el ballet neoclásico usan más el torso y lo manipulan muy bien”, informa el coreógrafo.

Se pensaría que la danza contemporánea o el ballet neoclásico son la vanguardia; sin embargo, Blanc señala que las vanguardias del siglo XX se moldearon y aceptaron poco a poco. Citó a Martha Graham, José Limón, Merce Cunningham, Doris Humprey, quienes abrieron un diferente modo de expresarse, cada uno elaborando su propio lenguaje corporal. Después, llegó la vanguardia de la vanguardia, rompiendo con el trabajo propuesto por Limón, Humprey y Graham. Una vez asentada la vanguardia, llegó un rompimiento más.

“El lenguaje corporal se fue haciendo cada vez más conceptual que se convirtió en danza conceptual. De pronto, la vanguardia se ha tragado a sí misma, repitiendo lo que se descubrió en el siglo XX. Veo en muchos grupos, no en todos, pero mucho de lo que sucede en danza actualmente, que se repiten los mismos esquemas de rompimiento que se hicieron a principios y mediados del siglo XX. Simplemente, es una conceptualización de algo que ya se había hecho”.

Imagen Jaime Blanc en clase

Al no saber estos grupos el camino correcto a seguir, Blanc señala que todo se basa en lo opuesto de lo que la danza es: corporeidad, fisicalidad, energía, vitalidad.

“Ahora se utiliza mucho lo cotidiano como danza. Ahora, cualquier gente con un entrenamiento mínimo puede hacer danza. No es ni bueno ni malo, pero siento que si no hay una dramaturgia corporal que se puede sustentar únicamente en un entrenamiento muy riguroso, no hay arte”.

El arte en general carece de discurso y compromiso. En todo arte se ha fragmentado tanto el lenguaje artístico que, de pronto, el sentido que pueda tener lo conceptual es aterrador.

“La danza contemporánea de hipervanguardia, ahora, se ha clausurado tanto en sí misma para sólo un pequeño público, que ha alejado al público de la danza contemporánea, que prefiere ir a ver el Casanueces o el Lago de los Cisnes, porque ya no entiende las obras de danza contemporánea”.

Imagen El Maestro impartiendo la clase-2

Blanc indica que al público no se le puede obligar a que entienda la danza conceptual. Tampoco se le puede dar al público todo digerido.

“Ahora parece ser todo de un mismo modo. Ahora, es como la comida rápida, antes tardabas cuatro años para ser bailarín. Ahora, los bailarines hacen dos años de alguna técnica y luego comienzan a tomar cursos”.

Este fenómeno de abarcar mucho sin comprender se da en la danza al igual que en la era de la tecnología, donde abarcamos tanta información, y poco profundizamos al respecto. Es como ver sólo los titulares de las noticias y tener una opinión para cada uno.

“Con esto se pierde algo fundamental en el arte: lo poético. Tú no puedes tratar de realizar un acto poético sin siquiera haber leído poesía, porque no tienes esta idea de la metáfora”.

La Compañía

Los cambios administrativos en la UANL trajeron movimientos en la Compañía Titular de Danza Contemporánea. Bailarines fueron y vinieron. Blanc, ahora, ha rearmado a su grupo, donde hay nuevas personas pero un mismo fin: el compromiso. Es por eso que el 27 de mayo se presentarán en el Teatro Universitario de la UANL, a las 18:00 horas.

El 7 de septiembre la compañía cumple seis años de su formación, y buscarán celebrarlo remontando La consagración de la primavera, obra con la que inauguraron la compañía.

IMG_5309

No Comments