La huella digital como analogía de la individualidad

Emocionado por su exposición, Manuel Emilio Ayala Salazar inauguró la presentación de su obra “De Vetas y Huellas. Afecto/Infecta” el 7 de agosto en la Sala de Gráfica de la Casa de Cultura, rodeado de familia, amigos, estudiantes y maestros. 

Perla Cecilia Rodríguez Osorio



“No tengo palabras para describir lo que siento en este momento, es como si todos los años que yo duré produciendo, dibujando, realzando líneas, marcando, pintando, hoy cobraran un sentido muy especial, porque muchas veces, en mi caso, no veía nada seguro, mi producción estaba flotando; y este evento consolida y me hace sentir realmente realizado en mi carrera, más que nada estar rodeado con tanto afecto de parte de ustedes, que es el subtítulo de esta obra”, pronunció Ayala Salazar con felicidad en su rostro.

Para el artista, recién egresado de la Facultad de Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el subtítulo “Afecto/Infecta” es todas esas manifestaciones de cariño, manifestaciones positivas y negativas que recibe de las personas a la hora de interactuar.

“No podemos vivir aislados ni podemos vivir sin interactuar con el otro, entonces todos estos dibujos están llenos de afecto, están llenos de ustedes, están llenos de querer salir adelante, de querer seguir progresando en los buenos momentos y en los malos momentos”, recalcó.

“Muchas de las obras presentadas aquí están encriptadas, tienen un gran valor sentimental afectivo para mí porque fueron desarrolladas en procesos muy importantes y muy difíciles, muy placenteros también, en mi vida. Es muy intimista la obra y habla de la individualidad, de nuestra analogía, entre lo que somos y lo que dejamos en la vida de las demás personas”, agregó el joven dibujante.

Manuel Emilio comentó para Vida Universitaria que el punto principal de la exposición es la individualidad, ya que su obra trabaja con la idea de la veta (de la madera), de la huella digital como analogía de la individualidad, como la marca que nos identifica como personas.

El joven artista espera que las personas que visiten su exposición desarrollen todos los procesos mentales a través de la percepción visual y los relacionen con las experiencias que han tenido en la vida.

“Yo desarrollo mi obra a partir de experiencias propias que tienen que ver con mi vida o con lo que me incumbe en mi realidad; y las demás personas tienen que encontrar ciertas pistas o ciertas guías a lo largo de su experiencia. Es una cuestión libre, la obra es totalmente abierta”, manifestó Ayala Salazar.

A su corta edad, el trabajo de Manuel Emilio ya ha sido reconocido y premiado; y ofreció su ayuda a los artistas que inician, les aconsejó que crean primero en su trabajo. “Yo sé que Monterrey es una ciudad difícil para las artes y para la cultura, pero hay herramientas. Lo interesante es qué hacemos con las estructuras políticas y culturales que nos brindan las infraestructuras del Estado y las instituciones públicas”, compartió.

“Uno debe buscar acercamiento con las personas adecuadas, salir y preguntar a las personas ‘oye te invito a mi exposición’. Tanto trabajo de cuatro años y medio y que no tuviera una recepción tan concreta es como que muy triste, entonces yo traté de darle la mejor difusión posible (…) Es una friega al principio, pero ahorita veo que vale completamente la pena; veo una respuesta excepcional del público”, dijo Manuel Emilio.

Para Ayala Salazar no fue fácil lograr lo que ha alcanzado, pues es un trabajo que realiza desde hace más de cuatro años. “En esta carrera al principio empiezas solo, es difícil, de mucha constancia. Tengo que ser contaste, tengo que ser necio”, recalcó.

En cuanto al apoyo que ha recibido, el joven comentó que los artistas deben  desarrollarse para ir a buscar apoyos y hablar con las personas correctas, ya que no todos van a ayudar.

“Yo quiero ser uno de los mejores artistas a nivel estado, quisiera contar con el mejor apoyo que se pueda para estas exposiciones que, gracias a las redes sociales, a los amigos, a las cosas baratas que tenemos en nuestras manos, se pueden hacer”, concluyó Ayala Salazar.

 

Silente y Expectante de Manuel Emilio Ayala. Foto de Pablo Cuéllar

 

 

 

No Comments