LA LIBERTAD PRESENTIDA EN LA OBSTINACIÓN DE PENSARLA | El abrazo del erizo

ERIZO Reincidencias, de Eduardo Zambrano Ay la palabra ¿Qué hacemos con la palabra? Se pregunta el poeta chileno Gonzalo Rojas y ante ese desafío, sentencia sin piedad: ponerla en tela de juicio, por lo menos; sirva esto para un primer acercamiento al poeta Eduardo Zambrano que para algunos su nombre puede parecerles nuevo en el ámbito literario regiomontano sin embargo lo podemos encontrar incluido en las principales antologías que reúnen la poesía que se hace en Nuevo León y en dos libros anteriores a este que hoy atendemos Del coleccionista, 1988 y Aquí

afuera,1997; Zambrano es un inconforme por eso reincide -con versos o con aforismos- sobre algunas convicciones, sobre algunos vicios, sobre algunos asuntos cotidianos, poniéndolos en tela de juicio, mirándolos con perplejidad, y ofreciendo un cotidiano reposo-merecido por supuesto- en el que nosotros los lectores nos vemos favorecidos y es que Zambrano más que propuestas presenta respuestas, cito:

Los viajes son como las borracheras. Te sacan de una realidad y te llevan a otra, donde se camina por lugares y sentimientos llenos de asombro. Después, al amanecer no se recuerda casi nada. Apenas un viso de alegría en medio de

tanto olvido y oscuridad. Las fotografías ridiculizan nuestra memoria. La cabeza nos da vueltas. Entonces se entroniza en el corazón una cruda espantosa (Solo los muertos no escapan, fragmento 22, página 23).

Y en el entendido de que en toda voluntad de conquista hay una historia de futuro, la aparente amargura, -algunos le llaman experiencia otros le llaman años- va ordenando y esclareciendo intuitivamente a la libertad y el viaje se vuelve espiritual, amoroso, glorioso, porque nos corresponde y porque está escrito que la terquedad vendrá a salvarnos, es cierto la fuerza de los versos de Zambrano acata una revitalización de los sueños, parafraseando a Nietzsche podemos decir “Tenemos el mito para no morir a causa de la verdad” es decir mito y poesía se entrelazan y brotan reincidentes las imágenes sin reservas, en sociedad con los ojos que las leen y que si tuvieran algún reclamo sería el porque no las leyeron antes, las vivieron tal vez y ahora son el espejo al que acudimos cada mañana para peinarnos o rasurarnos o para descubrir que lo que vemos es nuestra propia mirada y que todo está claro, nada. Cito: Quien llegue esta noche/será bienvenido:/el amor, el poema/o el olvido (Quien llegue esta noche, fragmento 60, página 78).

Entonces no olvidemos que la poesía sirve para aquellos que están ajenos a tratar de reconciliar una práctica con un éxtasis no se tomen la molestia de preguntarse para qué sirve (Agusti Bartra dixit), yo me doy por servido, porque como bien lo dice el autor en su inicial advertencia o justificación a la que denomina impasse: a veces la escritura es la única llave que abre otros universos al condenado.

Eduardo Zambrano

Reincidencias

Conarte (colección árido reino) 2003

79 pp

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