La Malinche, la mujer

¿Qué pensaba La Malinche?

¿Qué sentía Doña Marina?

¿Qué hizo actuar como lo hizo La Malintzin?

 

Mónica Hernández-Roa

Estas y otras interrogantes se analizaron y debatieron sobre la mujer que ─se dice─ inició el mestizaje en la colonización de Mesoamérica. La historiadora  Juana Margarita Domínguez se encargó de brindar la plática en el Museo de Historia Mexicana.

Así arrancó el ciclo de conferencias: “Musas y heroínas”, organizado por los 3 Museos, con lecturas en las que se analizará la vida y participación de las mujeres que fueron protagonistas principales de la historia de México en los últimos 500 años.

Sor Juana Inés de la Cruz, Josefa Ortiz de Domínguez, Mujeres en el nuevo Reino de León y la Güera Rodríguez serán otras de las mujeres cuyas vidas y participación, tanto en la sociedad como en la política, marcaron el rumbo de la historia de la Nueva España, la Colonia, la Independencia y el México contemporáneo.

Rosario Castellanos, Elena Garro, así como las mujeres de la Revolución y posrevolución mexicana, hasta llegar a la mujer de hoy en día, forman parte del ciclo de conferencias que concluirá en mayo.

El inicio de la vida de La Malinche y su participación como traductora (pues dominaba el maya, náhuatl y aprendió rápido el castellano de los españoles conquistadores) fue el tema que se analizó en la conferencia “Mujeres de la Conquista: La Malinche”.

La historiadora Margarita Domínguez hizo un análisis fisiológico de la mujer que ─se cree─ tuvo dos hijos con Hernán Cortés (Martín y Diego). Se afirma que tuvo una hija con otro de los conquistadores, con quien la casó Cortés. Se concluyó que poco se sabe sobre la vida de La Malinche, inclusive hay un cuadro donde la describen como una mujer rubia; información fisiográfica que, señaló la conferencista, es equivocada.

El público participó de forma activa y se hizo referencia a los motivos de La Malinche como esclava, y a quien por ser mujer y haberle tocado vivir en esa transición histórica entre los continentes y las culturas, no tuvo opción para tomar decisiones para ella misma y trató de mantenerse favorecida por Cortés para evitar tener un destino fatal.

La historiadora apuntó que doña Marina acabó en una cárcel, enviada por el mismo Cortés; y se desconoce dónde yacen sus restos, aunque se habla de reportajes que mencionan el posible hallazgo del cuerpo de doña Marina en Jilotepec, Estado de México. Sin embargo, confirma la conferencista, todo son supuestos, porque científicamente ni está comprobada la existencia de La Malinche.

Señaló que aunque se le puede ver representada con indumentaria indígena en varios códices prehispánicos y como intérprete de Cortés, en realidad es escasa la referencia histórica-científica comprobable o con documentos que hagan referencia a Malinalli Tenépatl, la mujer que pudo llamarse así, antes de ser Doña Marina o La Malinche.

Finalmente, la historiadora puntualizó que ha sido difícil encontrar vestigios palpables de la existencia de Malintzin.

Una de las intervenciones del público señaló que existe un cuadro de la primera mujer de Cortés en América, que se encontró en el Palacio Virreinal de la Ciudad de México. En esta pintura al óleo La Malinche está vestida de dama y gran señora, porque ─afirmó la fuente en el público─ Cortés la vistió, la enjoyó, la calzó y la hizo una dama del virreinato, antes de morir como menciona la historia: enferma de viruela y olvidada; no se sabe si en una cárcel o cerca de San Juan del Río, Querétaro.

No Comments