“La popularidad de los seguidores y los likes no significa rigor”

Ha sido señalado como uno de los escritores menores de 40 años más importantes del país; escribe para niños, para adultos, promueve la lectura, imparte talleres y da vida al proyecto editorial Terraza 27.

Lizbet García Rodríguez

 

Antonio Ramos Revillas admite que tuvo un interés tardío por escribir, mientras estudiaba en la Preparatoria 7 Oriente a inicios de los 90.

“Tenía un maestro que una vez nos dejó la tarea de mirar por las ventanas del salón y traer una descripción de eso. Al día siguiente llevé la mía y me pidió que la leyera al frente, le gustó mucho, me dio cinco puntos y siguió dejando muchos trabajos de escritura; eso me fue soltando”.

Tras un breve paso por la Facultad de Comunicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León, entró a Letras y consolidó el oficio.

“Entré a un taller de narrativa con Eduardo Antonio Parra, que obtuvo este premio hace dos años (lo cual me hace sentir muy honrado), y con él empecé con el rigor de escribir y escribir hasta que en 1997 comencé a participar en los Certámenes de Literatura Joven”.

Así, el único regiomontano en obtener la Beca de la Fundación para las Letras Mexicanas, ubica su nacimiento literario en su institución formadora.

“Estoy muy agradecido con la uanl, el lugar de la apuesta de mis padres por encauzarnos a una ruta distinta a la que tenía mi familia; agradecido con la Casa del Libro, ha sido un espaldarazo en muchos sentidos pero sobre todo en sentido moral, de saber que podemos tener una idea, acercarnos, proponer, construir proyectos”.

El autor de El cantante de muertos –considerada por la crítica como una de las mejores novelas mexicanas de 2011– tiene una producción versátil con títulos para niños, jóvenes y adultos, ¿importa el público a la hora de escribir?

“Tengo a veces una imagen del público o qué tipo de texto quiero construir, pero lo que más me guía es que no me gustaría repetir mis libros. Siempre estoy dando saltos. A finales de este mes sale con Editorial Almadía una road novel en el desierto; y acabo de firmar contrato para mi siguiente libro y es un libro para bebés, entonces no hay mucha relación”.

Nunca antes la humanidad había tenido tantos medios de expresión, ¿esto es bueno para la literatura? Ramos asegura que esa facilidad con que las tecnologías permiten poner “ante los demás nuestros textos”, es un punto peligroso porque la popularidad no significa rigor.

“A veces escritores jóvenes creen que lo que escriben está bien porque tienen muchos seguidores, muchos likes, y no necesariamente es así. Si quieren hacer una vida como autores, deben acercarse a los círculos, a los talleres, ser rigurosos con su trabajo, porque tener muchos seguidores en twitter puede ser una popularidad engañosa. Pero, por otro lado, está bien que esas herramientas nos sirvan para tomar más confianza en nosotros y para democratizar el concepto de escritura”.

Cercano a las instituciones, pero sin perder de vista la construcción de proyectos desde el interés personal, dice estar con los pies en dos lados.

“Cuando he tenido becas he escrito mucho y cuando no he tenido ninguna beca, he escrito también mucho. Tiene que ver con el hecho de ser autogestivo, mi esposa Orfa (Alarcón) y yo estuvimos mucho tiempo fuera de Monterrey y cuando volvimos a la ciudad, nos dimos cuenta que todo aquello donde podíamos trabajar ya estaba ocupado, entonces tuvimos que empezar de cero, construir un proyecto. Nos dimos cuenta que era mejor acercarnos a las instituciones con proyectos, con algo que ofrecer, que con peticiones”.

Y así surgió Terraza 27, editorial, librería, sitio de talleres y convivencia cultural, que este septiembre celebra su primer aniversario.

“Cada vez tenemos más editoriales independientes, arrancamos con cuarenta y tantas y ya tenemos alrededor de 100. La idea es llegar a tener a todas las editoriales independientes mexicanas; y lo que me gusta de Terraza es que se ha convertido en un espacio de vinculo para estudiantes universitarios; chicos de Letras de la Uni hicieron su fiesta de despedida en la librería; tenemos practicantes de la udem, del tec, entre ellos se vinculan. Ha sido un proyecto muy padre y es una casa para todos los que quieran ir”.

 

 

Antonio Ramos Revillas, Monterrey 1977. Egresado de Letras Españolas en la Facultad de Filosofía y Letras de la uanl. Ha trabajado para las editoriales  como Grupo Santillana y Jus. Es formador de promotores de lectura del Programa Nacional Salas de Lectura. En 2014 fue seleccionado por el Hay Festival, conaculta, y el Council British como uno de los escritores mexicanos menores de 40 años más importantes del país. Es autor de títulos como Mi abuelo el luchador, El norteño mágico, La guarida de las lechuzas y Puppy love. Sus relatos y cuentos han obtenido el premio de Literatura Joven Universitaria, el Premio Nuevo León de Literatura, el Premio Nacional de Cuento Joven “Julio Torri”, el Premio Nacional de Cuento “Salvador Gallardo Dávalos”, el Premio Regional “Juan B. Tijerina”, así como las becas del fonca y del Centro de Escritores de Nuevo León. Algunos de sus relatos han sido traducidos al inglés, francés y polaco.

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