Las manos que curaron a Gignac

Un drama vivió la afición felina cuando vieron por televisión  la caída de André Pierre Gignac en el partido de ida -contra el equipo América- del Torneo de Apertura 2016. Hubo mucha preocupación por saber si estaría en la alineación de la gran final. La quiropráctica fue una alternativa que dio resultados.

 

Por Norberto Coronado

Fotos: José Luis Macías Nicanor

Corría el minuto 72 de la segunda parte. Tigres y América disputaban el partido de ida de la gran final del fútbol mexicano. El marcador permanecía empatado a un gol. Ismael Sosa, de Tigres, envía un centro al área, parecía una jugada normal. El balón va en el aire y de repente se ve al jugador francés André-Pierre Gignac desplomarse en la cancha y no levantarse. El jugador felino saldría de cambio y los focos rojos se encendían en el vestidor felino.

Observando la repetición de la jugada, se aprecia cómo el jugador americanista, Bruno Valdez, choca por la espalda con el atacante auriazul. Aunque la jugada generó polémica en las redes sociales, el defensa americanista aceptó que existió un choque “aunque no fue de mala intención”, declaró el jugador paraguayo.

Las horas corrían y los Tigres regresaban a la ciudad. El partido de vuelta se jugaría el domingo 25 y los felinos tenían 48 horas para recuperar al astro francés. El reporte médico no era muy alentador, ya que Gignac presentaba un traumatismo de cráneo grado uno y esguince cervical grado dos.

El tiempo se agotaba y fue entonces cuando aparecía el nombre del quiropráctico Josimar García Román; su experiencia y sus manos se pondrían a la orden del delantero en su lucha por no perderse la gran final del fútbol mexicano.

Josimar es egresado de las filas de los Vaqueros de la Prepa 2 y de los Guerreros de la Facultad de Organización Deportiva (FOD), facultad en la que ha impartido cursos y talleres sobre la quiropráctica deportiva.

“Cuando era estudiante observé que las lesiones en atletas en ocasiones tardaban en salir y quise buscar alternativas para sacar esas lesiones. Y encontré la quiropráctica y comencé a prepárame con cursos en la Universidad Nacional de Trujillo y, a la vez, llevándolo a la práctica en diversos trabajos y atendiendo a la comunidad en general en mi propio consultorio”, indica.

El deseo de estar bien preparado en esta área lo llevaron a Houston, Texas, donde comenzó a atender a gente de todas las nacionalidades. “Un esguince de tobillo es lo mismo aquí que en China”, comenta entre risas mientras recuerda a hondureños, salvadoreños, costarricenses y mexicanos con sus manos santas, como le dicen sus amigos.

García Román regresó a Monterrey y la Arena Coliseo le abrió sus puertas, donde rudos y técnicos se rinden ante las manos del quiropráctico. Figuras como el Hijo del Santo, Mil Máscaras, Dr. Vagner Jr., Octagón pasan por sus manos, al igual que luchadores novatos y boxeadores locales a los que Josimar trata por igual. “Lo importante es que su lesión salga, porque si no está al 100 por ciento su cuerpo, él perderá su trabajo”, advierte.

Josimar es Tigre de corazón y como todo aficionado felino observaba el partido y la jugada de la lesión. Al caer Gignac al césped, las miradas de su familia se encontraron y entre ellos comentaron ‘ojalá y no sea nada grave’”.

“Nadie está exento de una lesión. Las mujeres caminando con tacón alto pueden sufrir un esguince. Puedes sufrir un ‘latigazo’ cervical en un choque por detrás de tu automóvil, sea un deportista de alto rendimiento o una persona normal”, comenta.

“Gignac sufrió un golpe en el área lumbar que repercutió en las cervicales, producto del choque con el defensa de las Águilas. Pero le puede pasar a un alumno con su mochila repleta de libros o una persona de la tercera edad que usa en determinada forma el bastón”, explica.

La llamada para atender a Gignac llegó por sorpresa; Josimar García, apresurado, preparó su material y se puso en contacto con el francés. Después de comentar el tratamiento que necesitaría, recibió un “dale, gordo, quiero estar al 100” de parte del ídolo felino.

El especialista atendió al jugador con la quiropráctica. “Fueron tres días muy intensos, muy difíciles,  pero agradezco su confianza y la de sus compañeros. Es una gran persona, llena de valores, muy positivo. Al final, el resultado fue el esperado y muy felices todos los Tigres levantando el trofeo de campeones”, comenta aún emocionado.

El delantero francés Andre-Pierre Gignac fue pieza clave en el cuadro felino y anotó el primer gol de la tanda de penales. Al final, fue quien levantó el trofeo de campeón del Torneo Apertura 2016 con los Tigres.

“No tiene nada de malo abrirse a la quiropráctica, si una mano te ayuda y otra también se ofrece, hay que tomarla. Lo importante es mejorar la salud de las personas. Esto no es nuevo, la quiropráctica me dio la oportunidad  de demostrarle a la gente que puede ayudar en gran manera y ojalá más gente la estudie y la practique”, mencionó.

A principios de 2016, Josimar García fundó el Centro Quiropráctico Deportivo, donde ofrece cursos sobre esta rama, que también los ha impartido en congresos internacionales de FOD.  García está muy agradecido con la gente que lo ha apoyado y, sobre todo, muy satisfecho con la rehabilitación del jugador de Tigres.

“No se detengan, sigan preparándose, y a todos los Guerrero de FOD sigan poniendo en alto el nombre de nuestra facultad”, finaliza.

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