LIVING LA VIDA LOCA | El Abrazo del erizo

Por Armando Alanís Pulido


¿Qué es la literatura sino atreverse a decir cosas? En Ordinaria locura los cuentos, los relatos, las crónicas de Gerson Gómez describen la cotidianidad de la manera más descarada; con dosis no muy leves de amarga nostalgia se asume una postura provocadora donde fluye sinceridad, mucha sinceridad, demasiada sinceridad, ya habrá tiempo después para arrepentirse, por lo pronto el autor, sin que el público lo pida, se confiesa: no es un perdedor, lo que pasa es que experimenta y tropieza con la insistencia, no es gay, ama a la raza humana y por eso besa a hombres y mujeres por igual, no es alcohólico celebra a la menor provocación y con la misma intensidad la felicidad y la tristeza, no se agüita por ser hincha de los Tigres porque en la tabla porcentual el equipo recién ascendido siempre estará abajo.

Uno tiene todo el derecho y puede contar lo que le pasa en la vida, además uno puede agregarle ficción de muchas maneras: platicándoselo a tus amigos en una cantina en Monterrey mientras se empapan las sonrisas con cerveza; en un viaje de más de 10 horas por una carretera texana en un Tsuru con el escape descompuesto y sin estéreo; escribiéndolo en una columna del periódico vespertino “El sol” bajo seudónimo, entre los comentarios del medio tiempo del clásico norteño o publicándolo en una editorial de Sonora, cualquiera de las formas que se escoja evidentemente conlleva riesgos, el autor lo sabe (bueno, en este caso no estoy muy seguro) pero en un momento dado reflexionará al respecto, independientemente de la aprobación de Flavio Cianciarullo el bajista de Los Fabulosos Cadillacs o de Guillermo Fadanelli personajes que alabaron públicamente el libro o de la censura y desaprobación de su señora madre (me refiero a la del autor, que muchos creían que no tenía) entonces entre la poesía y el discurso porno, el autor madreado o perdido, demuestra una generosidad palpable en otro sentido y que por supuesto celebramos los que lo leemos: la constante exploración de la literatura ¿pero que determina las intenciones de esa escritura? Ezra Pound en su ensayo titulado El artista serio menciona que “debemos  de conocer qué tipo de animal es el hombre antes de lograr para él un máximo de felicidad, sin causarle un porcentaje de infelicidad a quienes lo rodean” sigo teniendo dudas sobre si Gerson reflexionó porque: (a continuación les relato lo que sucedió hace años en una presentación en la Feria Internacional del Libro) la sala A estaba llenísima a pesar de que a la misma hora en la sala B Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” presentaba su libro, ya el asunto no olía bien, porque toda la quinta fila había amenazado de ponerle una golpiza al autor y de paso a los alcahuetes (termino que usaron para referirse a los presentadores), los rijosos, argumentaban que se sentían difamados por la historia que se cuenta en el libro sobre la banda que vive en la Indepe, además a mitad del evento una mujer de la primera fila rompió en llanto al reconocerse protagonista de una de las truculentas historias del libro y cómo no, si ella era ella, y estaba en las páginas con nombres y apellidos… la cosa estaba tensa y por si esto fuera poco una tercera parte de la concurrencia la conformaba el ruidoso club de fans Rebeldes Cumbiancheros de Celso Piña al que el autor pertenece y a los que engañó diciéndoles que habría palomazo del Celso al final de la presentación. Yo fui el último en hablar, un poco nervioso y tratando de cambiar la energía del ambiente conté el famoso chiste del escritor regiomontano que durmió afuera de una editorial, nadie se rió, mientras tanto los otros dos presentadores (Arnulfo Vigil y Margarito Cuéllar) que habían alabado y criticado respectivamente el libro ante las rechiflas y los aplausos de los asistentes, abandonaban la sala para consolar a la mujer y hablar con los de seguridad que insistían  en que diéramos por terminado la “escandalosa presentación” como titularon al día siguiente en la nota roja los periódicos locales, todavía no había terminado de hacer mis observaciones literarias cuando la edecán que fungía como maestra de ceremonias (quien la viera tan bonita), me arrebata el micrófono: “El Tecnológico de Monterrey en el marco de la Feria Internacional del Libro agradece al autor y a sus presentadores…” no alcanzó a terminar porque la estampida de gente que salía apresurada, la empujó y la hizo caer al suelo. Gerson tuvo que encerrarse en el baño porque los que se habían sentado en la fila cinco lo estaban esperando afuera, Arnulfo fue arrestado porque empujó y golpeó al guardia de seguridad que lo había empujado y golpeado a él primero y Margarito inteligentemente hacía unas declaraciones a Telediario donde minimizaba el asunto. Al final hablé con los ofendidos y la cosa se calmó, todo quedó arreglado: serían los protagonistas de mi nueva novela, pero a pesar de todo esto Gerson no entendió, ya viene “el tour de saliva” anuncia a quien le reclama por sus ácidas historias y es que ¿Qué es la literatura sino atreverse a decir cosas?

Ordinaria locura
Gerson Gómez
Oasis editorial, colección horas de Junio
Hermosillo Sonora, México.
2006

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