Los fenómenos sociales se hacen más visibles desde el arte

 

La artista visual es miembro del Sistema Nacional de Creadores y maestra de la Facultad de Artes Visuales de laUANL.

Lizbet García Rodríguez

Las personas pueden ver de manera más concreta ciertos fenómenos a partir de que uno los pone sobre la mesa desde el arte, sostiene Marcela Quiroga.

“Las cosas que me interesan siempre son las que pueden no parecer tan importantes, como fenómenos que pasan desapercibidos; las intervenciones que hago, las esculturas públicas son a partir de procesos que tienen que ver con la calle. Me gusta mucho involucrarme en lugares, es un tipo de etnografía aunque sin llamarle como tal, un mapeo de los lugares a donde voy. Me gusta estar en contacto con la gente y ahí hacer fotos, videos, documentaciones”.

¿Qué es lo que más disfrutas en el proceso de documentar la vida cotidiana?

Una de las cosas que más me gusta es reflexionar acerca de todo lo vivido, pensar cómo voy a concretar las piezas después de una experiencia concreta. Hago mucha intervención relacionada con la migración, con fenómenos como el contrabando, el trasiego de una frontera a otra; mis dos proyectos más importantes tienen que ver con la frontera norte y la frontera sur.

¿Son muy diferentes la Marcela artista y la docente?

No para nada. Yo tengo con mis alumnos dos exposiciones al semestre, no es sólo pasar la clase y ya: es armar todo, ver qué vamos a exponer, casi siempre son procesos que se dan en la misma clase, entonces, uno aprovecha relaciones con museos o la propia experiencia como artista y es algo que ellos agradecen. Siempre les digo que si uno adquiere conocimiento, nivel académico, no te sirve de nada si eso no transforma tu práctica; si no eres una mejor persona, más empática, más comprometida con tu comunidad. Esa transformación hace que uno sea un artista y un maestro más comprometido.

Hoy vivimos un mundo dominado por la visualidad, con una recurrencia de imágenes, símbolos, ¿cómo es enseñar el arte visual en este contexto?

El reto principal es que los alumnos se construyan a sí mismos como personas libres y capaces de crear su propia subjetividad, trabajar juntos y en par, no aislados, sino como alguien que está midiendo temperatura de la sociedad. Yo empecé editando de videocasetera a videocasetera; decíamos que teníamos la maldición de las tres horas, era un caos, pero ahora hay muchas posibilidades y uno trata que los alumnos vayan descubriendo su camino. Te encuentras algunos que quieren seguir pintando y eso ahorita en la actualidad del arte es muy valioso. Hay artistas que siguen pintando, muchos escultores, artistas de multimedia; yo que estoy en los medios alternativos veo muchos artistas de video, fotos, que desarrollan un lenguaje propio a partir de conocerse, conocer su lugar y su momento histórico.

¿Es difícil hacer arte alternativo en México?

Lo es. Muchos amigos han perecido en el intento, otros que de plano han aventado la toalla; uno tiene que ser muy terco, es una terquedad de no querer agachar la voz, seguir diciendo cosas, siempre hay algo que decir.

¿En qué estás trabajando ahora?

En un proyecto de una unidad de vigilancia móvil. Es una motoneta que ronda en los alrededores de las colonias con bardas perimetrales y que son de estrato socioeconómico de medio a alto. Con la violencia y todo lo que ha pasado desde 2009, se detonó un boom de dispositivos de seguridad en carros, casas, negocios. Y no nos fijamos en estos fenómenos, simplemente se construyen, no quieres que te roben: pones un sistema de seguridad; pero aquí la idea es que marca el sesgo entre unos y otros grupos de personas según su modo de vida. Son cosas que no podemos no ver. Eso es lo que documento con la unidad, que es en sí la escultura; y lo que resulta son los videos y las fotos de la documentación alrededor de ella. Se inaugura a fines de septiembre y estoy aplicando para un museo en España, si lo aceptan pues la moto se va para allá.

Ahora eres Premio a las Artes uanl.

Es el reconocimiento del lugar donde estás, donde creas, al que le has dedicado tanto tiempo, por eso es algo bastante reconfortante. Y cuando uno está tan enamorado de su Universidad y de todo lo que hace, las satisfacciones y el compromiso son mayores. Nuestro compromiso es ser más empáticos, estamos en un lugar privilegiado y tenemos mucho que agradecer y aportar.

 

Marcela Quiroga Garza tiene licenciatura y maestría en Artes Visuales por la uanl y doctorado en Creación y Teorías de la Cultura por la Universidad de las Américas Puebla. Ha llevado su práctica artística a las fronteras tanto geográficas (al norte y sur de México) como simbólicas. Es profesora de tiempo completo de la Facultad de Artes Visuales de la uanl. Ha recibido premios como el financiarte otorgado por el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León; primer lugar en la VI Bienal de Arte Universitario organizada por la Universidad Autónoma del Estado de México (2013); Premio de adquisición II Bienal Nacional de Arte Emergente con la pieza “365 cartuchos percutidos” (2008) y Premio de adquisición Reseña de la Plástica de Nuevo León con la pieza  “Wishmeluck/crossyoureheart” (2006). Su trabajo ¿Cuál realidad? Seis visiones de la frontera sur aparece en el libro On the New Doctoral Degree in Studio Art de James Elkins, para New Academia Publishing.

 

No Comments