Mapping: la senda del mal

Luego de Mapping, Óscar David López asegura que no volverá a escribir poesía.

Guillermo Jaramillo

 

La vastedad natural del desierto, donde sólo los animales de ponzoña logran sobrevivir, está presente en Mapping, de Óscar David López, ganador del Premio Nacional de Poesía Carmen Alardín 2014.

Temas: el desierto, la violencia, el norte y sus nortes, la migración, el sol, la sed.

“Temas que están muy presentes ahora en la cultura mexicana, no sólo en el norte sino como temas políticos. Lo importante del libro que exploré fueron las secciones bien definidas, donde cada sección es lo mejor que pude describir de una melodía”, señaló López.

El libro parte de una serie de fotografías de Miguel Fernández de Castro, la cuestión tecnológica contrastada con la precariedad del desierto.

“Una zona de frontera, de migración, de tránsito, como un no lugar. Un gran sitio para la corrupción, un caldo de cultivo para dejar cualquier cosa, desde cadáveres hasta enterrar dinero”.

El libro presenta cuestiones rítmicas del folk norestense como polkas, chotices y redovas.

“Me puse a escuchar mucha música, no corridos, sino polkas, música sin letra. Mucho acordeón. En cuestión de letras, exploré; canta Julián Garza, el libro tiene un epígrafe de Julián Garza”, informó.

Mapping mantiene una conexión con el anterior proyecto de López, los poemas nazis, pero se distancia abismalmente de su más reciente libro, Farmacotopía (Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen).

De pronto López nos asalta como un David Bowie que cambia de fase, oído, perfume, andar en cada uno de sus libros. Recordemos Perro semihundido (UANL/2008), cargado de notas al pie que eran versos acerca de versos; en el 2006 publicó la novela de aventuras y desventuras amorosas Nostalgia del lodo (Gallimard/CONARTE), que obtuvo el premio Prix de la jeune littérature latino-américaine, y nos llegó en versión bilingüe, francés y español. Con Farmacotopía, López abrió su cuerpo a los lectores.

“Mi anterior proyecto sobre los nazis era como meterse a un tema. El otro libro, que está en medio de estos dos, es Farmacotopía, era un libro muy personal donde no tenía que investigar demasiado, sino que era algo que estaba yo viviendo sobre todo en la cuestión violenta de lo médico, de la salud, un campo muy corrupto. Me gustan los temas de la senda del mal, nazis, malos doctores, narcos”.

Entre los archivos de López aún quedan dos libros de poesía por publicarse, pero ha asegurado que no volverá a escribir un poema más.

 

 

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