Mentes matemáticas

Héctor Flores Cantú y su equipo de trabajo asisten todos los sábados a la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas de la UANL para asistir a niños y niñas y formar mentes matemáticas.

Imagen Mtro de Matematicas Héctor Flores Cantú

Por Esperanza Armendáriz Chávez

Fotos Pablo Cuéllar

Las mentes matemáticas se hacen y todos tenemos el potencial para llegar a ello. Con esta premisa, el maestro Héctor Flores Cantú llega todos los sábados a las aulas de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) de la UANL para trabajar con niños y niñas de educación básica, a quienes ofrece entrenamiento en esta disciplina en forma gratuita.

Este maestro de la Máxima Casa de Estudios es un promotor incansable de la enseñanza de las matemáticas y tiene un reto complejo: abatir el mito de que hay quienes tienen mente matemática; y otros que no. El catedrático tiene en su contra el hecho de que en México es normal ser malo en esta materia.

“Hay adultos que hasta con orgullo dicen ser malos en matemáticas; es decir, es bien visto ser malo en matemáticas y eso es lo terrible. Si al menos nos diera vergüenza decir que somos malos en esta materia, la situación fuera otra; pero si el mundo adulto acepta como normal esta premisa, el niño se adapta y lo acepta”, lamenta.

Lo cierto es que todos tenemos el potencial para llegar a ello. Hay que estudiar y evitar la negatividad. Cada persona tiene su propia velocidad de aprendizaje. Si no sale de la primera, es necesario intentarlo de nuevo y buscar ayuda, porque las habilidades básicas para las matemáticas no vienen de la genética, sino del esfuerzo y la dedicación para realizar los ejercicios.

Imagen - Participación de los alumnos

Hay muchos casos de éxito en estos entrenamientos, pues niños y niñas suben al podio de ganadores en las justas nacionales e internacionales; o sólo mejoran de manera significativa el rendimiento escolar en todas sus materias.

Aquí un diálogo con el maestro Héctor Flores Cantú.

Hay muchos mitos en torno a las matemáticas, ¿en su actividad, es ir contra la corriente?

Es curioso. Sí va uno contracorriente, pero normalmente es fácil convencer a las personas de lo contrario, porque la gente ya trae la idea de que algo anda mal, pero no sabe qué.

Cuando les dices que las matemáticas implican razonar correctamente, la mayor parte de la gente se convence. Muchos de los que dicen que no les gustan las matemáticas, muchas veces tiene más algo que ver con una cuestión emocional, que en algún momento tuvieron un mal maestro o los papás los castigaban al reprobar y eso crea una conexión negativa y es peor. Cuando uno presiona y obliga a alguien a hacer algo es muy difícil conseguir que le guste.

El reto del instructor en matemáticas es no obligar, sino tratar de plantear el escenario (aula) para que el niño empiece a agarrar el gusto o perder el miedo; sobre todo cuando son niños que ya traen un cierto rencor o recelo a la materia.

En ese sentido, ¿cuál es su propuesta como instructor de matemáticas?

La propuesta es ofrecerles a los niños un espacio donde no sientan la presión que ellos sienten en la clase normal de matemáticas; hacemos todo lo posible para evitar eso. Lo que hacemos en estos entrenamientos es que el niño piense y se desarrolle en su razonamiento. Entonces, le proponemos juegos, acertijos, actividades en las que tiene que trabajar en equipo y competir a veces; lo que no se hace en un aula tradicional.

Imagen - Resolviendo las operaciones

¿El rango de edad de los participantes?

Mitad de primaria, es decir, a partir de cuarto grado; hasta secundaria y algunos de prepa.

 El equipo en el que se apoya, ¿cómo es la colaboración?

Tenemos ya más de 20 entrenadores. Estoy en el proceso de involucrar más gente que pueda ser instructor, que son profesores de mate o alumnos de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas.

Empezaron en la FCFM, pero ya van a otros sitios…

Teníamos poquitos alumnos en la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, de dos grupos fuimos aumentando y de pronto ya la facultad no nos puede dar abasto para más grupos y nos fuimos a las preparatorias, donde la mayoría de los directores nos han abierto las puertas. Actualmente, estamos en las preparatorias 2, 7 (en sus dos unidades), 8, 9, 22 y en el CIDEB. Tenemos en mente incorporar más preparatorias para nuevos grupos. En este último ciclo, queremos abrir espacios en colegios para grupos de primaria, ya que por ahora estamos trabajando en 4 (Linda Vista, Valle, Lázaro Cárdenas y Cumbres). Trabajamos con cerca de 400 niños contando todas las sedes.

Seguro tiene muchas anécdotas con los niños participantes en estos entrenamientos, ¿nos comparte una?

Los entrenamientos permiten el desarrollo del niño en las matemáticas. Tenemos el ejemplo de Kevin Beuchot Castellanos, quien llegó a nuestros entrenamientos cuando estaba en sexto de primaria. Al salir del primer día de entrenamiento, le dijo a su mamá que no entendió nada, “pero le voy a entender”. Ese niño,  ahora un joven ya de preparatoria, está seleccionado para una justa internacional de matemáticas e ingresará al MIT –la mejor institución para el estudio de las matemáticas en el mundo-. Y me gusta compartir esta historia, porque así como Kevin, que no entendió nada ese primer día, así hay muchos niños que les pasa, pero se rinden.

Creo que la diferencia entre el éxito y el trabajo no es la inteligencia, sino la actitud, de cómo te enfrentas a las cosas difíciles y yo trato de comunicar esto con los niños. Les digo que con esfuerzo y entrenamiento lo puedo lograr. Cuando hablamos de matemáticas, uno de los mitos es que consideran que los niños son genios en mate y otros no, pero el talento o habilidad matemática se desarrolla, se debe a la dedicación en la disciplina.

Más importante es por qué quiero ser bueno en matemáticas, porque ser bueno en mate significa razonar correctamente; es decir, tomar decisiones correctas. Y hay muchos ejemplos en donde la ignorancia matemática te lleva a tomar decisiones equivocadas, que te cuestan dinero e incluso en materia de salud.

Imagen - El maestro dando clases

¿Por eso la urgencia de ofrecer una clase de matemáticas con esas características?

Muchas escuelas ya lo hacen, pero como algo extra. Considero, a título personal, que el sistema está muy burocratizado y la gran mayoría de los profesores de aula tienen esta idea de hacer las cosas, de enseñar la matemática así, incluso los directores, pero la burocracia no lo permite. El hecho de presentar muchos requerimientos, portafolios y documentos lo hace muy difícil. El sistema te va llevando hacia eso.

Otra cosa, el maestro no va a estar motivado si lo obligo a hacer algo de manera mecánica. A mis entrenadores les doy la libertad de que elijan, busquen y exploren las formas para que el niño desarrolle. Si me pongo exigente con el maestro, ahora el que no va a estar motivado es el maestro. Mucho de la propuesta es ofrecer libertad de cómo llevar a los niños; debes tener el gusto de que ellos se desarrollen y eso se logra con libertad de enseñanza.

Esta iniciativa de entrenamiento trata de colectar las experiencias que tenemos entrenando a jóvenes a nivel nacional e internacional; llevarla a la mayor cantidad de niños. Ya el tiempo que le dedican al estudio de la matemática depende de cada niño.

 

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