Produce hidrógeno y un recubrimiento mejorado

Luis Salazar



Área: Ingeniería y Tecnología
Trabajo: “Desarrollo de un proceso libre de cianuros para la electrodeposición de películas de Cobre-Zinc con aplicaciones en la producción de hidrógeno y latón comercial”
Investigador: Juan Carlos Ballesteros Pacheco
Colaboradores: Leticia Torres Guerra, Christian Gómez y Alí Margot Huerta
Facultad de Ingeniería Civil

 

Sólo en Nuevo León existen, por lo menos, 35 industrias de galvanoplastia que pudieran estar interesadas en la fabricación de un recubrimiento de Cobre-Zinc de gran calidad comercial y que no usa cianuro en sus procesos de producción; por si fuera poco en el desarrollo de este proceso, también se podría producir hidrógeno. Es como matar tres pájaros de un sólo tiro.

Esto es lo que arrojó la investigación del doctor Juan Carlos Ballesteros, la cual muestra el desarrollo de un nuevo proceso electroquímico para la obtención de recubrimientos de Cobre- Zinc por electrodeposición a partir de una solución electrolítica no cianurada y que contiene glicina como el nuevo agente complejante en condiciones alcalinas.

Ballesteros Pacheco explicó que el proyecto propone como alternativa un nuevo agente complejante para sustituir a los cianuros de los baños electrolíticos.

“La glicina nos dio excelentes resultados en dos diferentes intervalos de potencial. En intervalos bajos de potencial obtenemos compuestos intermetálicos que son electrocatalizadores efectivos para la producción de hidrógeno. O sea que es un combustible de base solar; y con altos intervalos de potencial encontramos que los recubrimientos tienen gran calidad comercial”, comparó el doctor Ballesteros.

El trabajo representa una solución alternativa, ecológica e ingenieril para contribuir a procesos sustentables que no sacrifiquen la calidad del producto final.

Tanto en esta área premiada como en las dos áreas de ciencias exactas, los científicos de la UANL liderados por la doctora Leticia Torres Guerra buscan construir una hoja artificial que es adentrarse en el secreto fotosintético mejor guardado por las plantas durante millones de años: capturar energía en forma de luz para convertirla en energía química y dividir el agua en hidrógeno y en oxígeno.

El principio es el mismo, pero en la construcción de un dispositivo artificial las posibilidades se expanden, a nivel internacional recién se han fabricado hojas artificiales que, por ejemplo, imitan la fotosíntesis (MIT 2012) o capaces de producir oxígeno (Royal Collage of Arts de Londres 2014), lo cierto es que a nivel mundial los países desarrollados continúan en la búsqueda de los materiales más eficientes para hacer rentable un dispositivo hoja artificial, productor de energías sustentables.


Ingeniería y Tecnología, Foto Pablo Cuéllar.

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