Radio Uni: El mundo desde una cabina

Transmitiendo por los 89.7 del dial mexicano en Frecuencia Modulada (FM) con una programación cultural y educativa, la estación de radio de la Universidad Autónoma de Nuevo León cuenta con un stock de voces y estilos que acompañan a miles de radioescuchas los 365 días del año.

Lizbet García Rodríguez

 

 

De la radio analógica a la digital y de ahí a la posibilidad de la radio por Internet y las aplicaciones móviles, el mundo de la radio ha sobrevivido a más de un siglo de historia. En la Universidad Autónoma de Nuevo León, Radio Uni se suma a la galaxia radiofónica como un poderoso medio de comunicación entre la comunidad universitaria y su entorno.

Música clásica interpretada por la Orquesta Sinfónica de la UANL, rock, trova, folclor, canciones texanas, jazz, diálogos deportivos, artísticos y una pluralidad de voces dan vida a la estación, que estos días renueva su equipo técnico después de que intensas lluvias afectaran sus instalaciones en 2014.

Renovados en tecnología e ideas, ahora desarrollan unas aplicaciones para celulares y tabletas.

“Estamos desarrollando el básico, es un proyecto tanto en radio como en tele para que la misma app te dé mensajes de la Universidad, que puedas bajarla, te registras como alumno, especificas tu facultad y mientras estás oyendo la estación, en un costado te está apareciendo información útil de tu vida como estudiante, por ejemplo, fechas de inscripciones, pagos, eventos”, informó el Ing. Rogelio Villarreal Arizpe, Subdirector de Radio y TV Uni.

Agregó que la app les permitirá ubicar la audiencia más fuerte, enviarles promociones y tener retroalimentación, “para nosotros es una estadística muy padre y una app no sólo para escuchar música sino agregarle utilidad”. Con una programación y un estilo consolidados, buscan mantener el equilibrio entre tecnología y calidad de las trasmisiones.

“La tecnología avanza rápido, queríamos adquirir una unidad móvil para radio, estuvimos cotizando en base a lo que conocíamos y nos dimos cuenta que ahorita la unidad móvil te cabe en la mano porque es un iPad con una tarjeta, un receptor, un micrófono y desde ahí te enlazas; pero nos emociona tanto la parte técnica como la parte creativa de la radio, no descuidar la calidad, involucrar a los estudiantes y hacer las cosas bien para responder a esta renovación y este gran apoyo de nuestro Rector el Dr. Jesús Ancer”.

Villarreal Arizpe informó que con el cambio de equipos, esperan los permisos para poder subir la potencia. En cuanto a las producciones propias de la radio, comentó que han tenido gran calidad para transitar a la tele. “Canales como el Once, tvunam*, y alguno de Guadalajara nos piden material para trasmitir”.

En la actualidad trabajan para tener programas totalmente en inglés, donde los alumnos practiquen el idioma que estudian en su facultad; y retomarán las radionovelas, esas primeras piezas que se escucharon en radio, regresan al ámbito actual con la participación de estudiantes de las escuelas de la UANL.

 

El rostro detrás de la voz

En el entramado de trasmisores, cabinas de control, cables y micrófonos, sobresale una figura que pone la pimienta al universo radial: el locutor.

El día empieza con un clásico, desde las 6:30h Tolocho y Cococho acompañan el trayecto de los niños (y la nostalgia de los papás) Caminito de la escuela. A las 9:00h sigue el programa Cada 3, donde Daniel Quintanilla, Ricardo Vílchez y Homero Ontiveros actualizan el día de los escuchas.

“Siempre he visto la radio como una manera de compartir y para compartir tienes que estar informado, saber lo que estás diciendo. En Cada 3 vivimos la adrenalina de estar en vivo, informar qué está ocurriendo en el país, en nuestra zona metropolitana y te das cuenta que es mucha responsabilidad, por eso buscamos tener nuestras opiniones sustentadas”, expresó Homero Ontiveros, quien combina gustos por la radio, la televisión, la composición y la música.

“Pertenecer a una banda como Inspector, donde compongo canciones que tienen que ver con temática social y me interesa lograr una credibilidad con lo que hago, es algo parecido a mi faceta de locutor y periodista cultural, donde estos canales me sirven para crear una confiabilidad hacia quien comunica”.

Ontiveros realiza también Radio Groove, que se trasmite tanto en radio como en TV Uni; y el programa televisivo Sin permiso, sobre arte y cultura urbana.

“Lo que hago es compartir una de mis pasiones que es la música y entablar diálogos. Disfruto mucho todo pero la radio es esa parte de mí que no sale, salvo cuando estoy detrás del micrófono.

“Lo que más me gusta de la radio es que nunca deja de tener ese grado de intimidad que requerimos todos, sé que me pueden estar escuchando muchas personas del otro lado, pero yo sigo sintiendo que estoy solo en la cabina”.

 

De los controles al aire

Daniel Quintanilla llegó hace cinco años como operador en los controles.

“Entré como un aprendiz que trae todas las ganas para crecer. Me fui metiendo en el mundo más técnico de la radio pero desde los controles tenía la curiosidad de cómo se disfrutaría el hecho de estar al aire, así que cuando se dio la oportunidad dije ‘¡Va! quiero ver que tan lejos puedo llegar’”.

El hoy coordinador de Radio Uni ha experimentado no sólo la faceta de operador y locutor, sino la de organizar contenidos y programación.

“La radio es un medio con mucha competencia y eso hace que nos exijamos más a nosotros mismos, ser como en realidad somos, tener esa libertad pero a la vez respetar la esencia de una emisora universitaria”.

Para quien escucha casi 24/7 la estación, su mayor empeño es que a la gente le guste, “nosotros tenemos un plus: no nos vamos con la rola más comercial. Sí tenemos horarios para canciones nuevas pero la mayoría de los programas tiene un género en específico, y dentro de ese género no manejamos la canción más comercial. A lo mejor hay una que la gente conoce más de los Rolling Stones, pero nosotros ponemos un lado B, eso nos ha distinguido”.

Sus tareas tienen exigencias distintas: “siempre está el nerviosismo, si entras tarde con un efecto o si tienes que programar lo que sigue; entrar a la cabina y compartir tus ideas al aire, todo es un constante aprendizaje. Ahora tenemos equipamiento nuevo y está padre porque no nos estancamos; se abren nuevas oportunidades y la gente debe percibir la calidad de lo que se trasmite”.

 

Oficio entrañable

Saliendo de cabina al término de la emisión de Viejo Texas, Pedro Acevedo luce un poco más relajado.

“Tengo siete años haciendo radio, seis años haciendo televisión y, al momento de entrar al aire, todavía siento mariposas en el estómago y me sudan las manos, pero creo que el día que deje de sentirlo, dejaré de disfrutarlo”, dice.

Su tránsito a la locución le permitió también sintonizar el oficio con el agrado.

“El programa Viejo Texas es un proyecto que surgió hace ya casi siete años a partir de un gusto musical muy propio, una música que yo extrañaba en el radio porque ya no es tan comercial, decidimos incluirla en Radio Uni y la gente respondió bastante bien porque se remonta a sus años de prepa, de secundaria, cuando Selena llenaba el Astrodome de Houston, ha sido grato recordarle a la gente toda esa época”.

Los miércoles, jueves y viernes a las 11:00h, Acevedo hace sonar a Bobby Pulido, La Mafia, David Olivares y Albert Zamora por la señal de Radio Uni, pero también habla de deportes y noticias en televisión.

“Conforme han avanzado la estación y el canal, nosotros hemos tenido que avanzar también; ves las tecnologías y equipos nuevos, entonces sientes que tienes que renovarte para estar a la altura del compromiso de las autoridades universitarias por ofrecer un buen contenido”.

A propósito del Día del Locutor celebrado el 14 de septiembre en México, Pedro ubica lo mejor del oficio.

“Es una oportunidad de hacer lo que te gusta mientras te conectas con la gente, como si tuviera invitados en mi casa y les pusiera música y les platicara temas; un oficio que me da muchas satisfacciones y se ha vuelto entrañable”.

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