Teatro de mujer viva

El teatro le ha dado una experiencia viva a Estela Leñero; es su plataforma de expresión y de ello platicó para Vida Universitaria.

Por Guillermo Jaramillo

Los espacios culturales se han reducido. Las oportunidades para el teatro en este país siempre han sido escasas. Si eres mujer y haces teatro, esta entrevista te interesa. Estela Leñero estuvo en la ciudad impartiendo un taller sobre aprender a escribir o perfeccionar el estilo en la dramaturgia, y habló de algunos aspectos personales y generales del mundo teatral nacional.

Las secciones culturales han desaparecido de los periódicos o medios masivos de comunicación; y se han convertido en un suplemento cultural de fin de semana, como si los días de ocio –pensando en descanso dominical– fueran el momento ideal para cultivarnos.

Leñero, además de dramaturgia, ha realizado periodismo cultural, sobre todo enfocado al teatro. En el mundo del periodismo, ella se ha sentido libre y con las mismas oportunidades que los hombres; sin embargo, en el teatro no ha sido la misma dulzura.

“En el teatro sí he sentido el peso del género porque aquí hay grupos de hombres que tienen los puestos institucionales; y ellos no tienen ninguna intención de fomentar que las mujeres tengan oportunidades en el teatro. Las mujeres, por lo general, no hemos tenido deseo de formar parte de esos puestos políticos, nos vemos siempre relegadas”, apunta.

En el periodismo, Leñero ha pasado de un medio a otro; inició con Huberto Batis para integrarse a un grupo de críticos teatrales.

“Era difícil por la relación con mi jefe, con los editores. A veces su posición era muy determinante y el periodismo se tenía que hacer como ellos pensaban que tenía que ejercerse, entonces, había muy poco campo de acción”, informa.

Al migrar a El Nacional, Leñero trabajó con Fernando Solana. Desde este medio, incursionó en la entrevista, crítica, reseña.

Leñero comenta que es de esas personas que se instalan en un medio durante muchos años hasta que llega el hartazgo o las diferencias con los superiores. Algunas de las reseñas o entrevistas que entregaba al diario eran sobre personas muy jóvenes en el mundo del teatro. Los editores no comprendían el por qué de esta acción, así que no lo publicaban.

“Decían que a quién importaban esos jóvenes, sino que había que buscar a los personajes consagrados. Entonces, dejé de hacer periodismo y empecé a enfocarme hacia la crítica”.

 

El teatro de mujer

“El teatro me da la oportunidad de tener un medio de expresión y de desarrollo creativo; y me da la oportunidad de que exista, no solamente a mí, sino que el teatro tiene la posibilidad de ser un medio para visualizar toda una realidad, ya sea a través del testimonio y el documento, podría ser un teatro más arraigado a la realidad o la reflexión a través de un teatro más lúdico, imaginativo y otro tipo de estética.

“Lo que me da es un espacio de reflexión y crítica. El teatro tiene esa cualidad. Ese espacio se da a través de la experiencia, no a través del intelecto o la distancia entre la obra y el receptor. Es una experiencia viva”, indica.

Leñero opina que al público le es indistinto ver teatro hecho por hombres o mujeres. Lo que para ella es un hecho tiene que ver con el espacio y las oportunidades que las mujeres tienen para presentar su trabajo dentro del teatro.

Destacó su admiración por la conformación del equipo de la Secretaría de Extensión y Cultura de la UANL, conformada en su mayoría por mujeres.

“Pienso que es punta de lanza esta decisión”, indica.

Estela Leñero tuvo referentes muy directos en cuanto al periodismo y el teatro: su padre.

“Desde mi carrera de antropología tuve mis guías mujeres a las que seguí mucho, como a la antropóloga Ángeles Sánchez Castro, quien inauguró la carrera de Estudios de la Mujer en la Universidad Metropolitana de Xochimilco.

“Como críticas, Patricia Cardona ha sido muy importante. Christa Cowrie, fotoperiodista de las artes escénicas. También están nuestras antecesoras como Elena Garro, Elena Poniatowska, Luisa Josefina Hernández”, comenta la autora de Remedios para Leonora.

 

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