Analizan brote de E. Coli que cambió la seguridad alimentaria
Sandra Castillo Hernández, doctora en microbiología, recalcó que el fenómeno generó una revisión de los controles que garantizan la integridad de los alimentos.
En la Sala Polivalente de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León se llevó a cabo la conferencia “El brote que cambió el rumbo de la industria alimentaria”, presentada por Sandra Castillo Hernández, jefa del programa de Licenciatura en Microbiología en Higiene Alimentaria Dual.
El objetivo de la conferencia fue abordar el histórico brote de Escherichia coli O157:H7 ocurrido entre diciembre de 1992 y los primeros meses de 1993, un acontecimiento que marcó un cambio en los sistemas de seguridad alimentaria a nivel internacional.
El brote estuvo relacionado con el consumo de hamburguesas del restaurante Jack in the box que afectó a más de 700 personas, quienes fueron hospitalizadas, resultando cuatro niños fallecidos.
El origen del problema estuvo relacionado con la contaminación de la carne y una mala cocción, en un momento en el que la industria todavía no contaba con algunos de los controles que actualmente son indispansables para garantizar la integridad de los alimentos.
Se fortalecen sistemas de seguridad alimentaria
De acuerdo con lo expuesto por Castillo Hernández, uno de los aspectos más relevantes del caso fue que el contagio no solo se dio entre quienes consumieron directamente la carne.

Uno de los menores que falleció no había comido las hamburguesas, sino que contrajo la infección por contacto con un compañero del jardín de niños que sí había consumido el producto.
El caso también evidenció la importancia de atender las advertencias relacionadas con la seguridad de los alimentos. Durante el proceso legal se señaló que la cadena había recibido información sobre cambios en la forma de cocción de las hamburguesas y que algunos consumidores habían reportado encontrar carne cruda o insuficientemente cocida.
Con base en esto, los sistemas de seguridad alimentaria comenzaron a fortalecerse y se impulsó la implementación de mecanismos como el HACCP (Hazard Analysis and Critical Control Points), metodología que permite identificar posibles peligros y establecer puntos críticos de control para prevenir la contaminación de los alimentos.

“Antes no existían controles como los que hay ahorita. Actualmente hay controles más estrictos y preventivos”, explicó la jefa del programa de Licenciatura en Microbiología en Higiene Alimentaria Dual al destacar la evolución de las medidas de prevención implementadas por la industria.
Otro de los mecanismos que actualmente permite responder de manera más eficiente ante este tipo de situaciones es la trazabilidad, mediante la cual es posible conocer el recorrido de un alimento desde su producción hasta su distribución, facilitando la identificación del origen de un brote y el deslinde de responsabilidades.
Por: Ximena Cervantes Fotografía: Valeria Campos
