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18 agosto, 2026

Dos terremotos, dos comportamientos: lo que revelan Colombia y Venezuela

Los recientes terremotos registrados en Colombia y Venezuela muestran que la fuerza con la que un sismo se percibe y los daños que puede ocasionar dependen de varios factores como magnitud, profundidad, el subsuelo y las características de las construcciones.

Los sismos en Colombia y Venezuela, de magnitud superior a 7, muestran que la fuerza con la que se percibe y los daños que puede ocasionar no dependen solo de su magnitud. La profundidad, el subsuelo y las características de las construcciones también pueden modificar sus efectos.

El investigador de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UANL, Juan Carlos Montalvo Arrieta, explicó que el terremoto ocurrido en Colombia presentó una característica llamativa. Pese a haberse originado a gran profundidad, los registros mostraron niveles de movimiento del suelo mayores a los esperados.

Dos terremotos, dos comportamientos: lo que revelan Colombia y Venezuela
Dos terremotos, dos comportamientos: lo que revelan Colombia y Venezuela

“Es inusualmente fuerte este terremoto. Para esas distancias, los valores de la sacudida del terremoto son más grandes de lo que originalmente se debía esperar”, detalló Montalvo Arrieta.

El sismo colombiano ocurrió a más de 100 km de profundidad, una condición que permitiría que parte de la energía se disipara durante su propagación hacia la superficie y, por lo tanto, que el movimiento del suelo fuera menor.

Sin embargo, las observaciones posteriores al terremoto mostraron daños distribuidos en un área amplia, con distintas ciudades afectadas.

“El hecho de que haya sido a gran profundidad no disminuyó la intensidad, sino al contrario, se está dando ahorita algún fenómeno en el cual los valores son mucho más altos”, detalló el investigador.

Montalvo explicó que una de las características que podría ayudar a entender esta distribución de daños es la ubicación de algunas ciudades afectadas, asentadas en grandes valles y al pie de zonas montañosas. En estos lugares, las condiciones del subsuelo pueden provocar una amplificación del movimiento sísmico.

Dos terremotos, dos comportamientos: lo que revelan Colombia y Venezuela
Dos terremotos, dos comportamientos: lo que revelan Colombia y Venezuela

“Una de las características que tiene el subsuelo en estos grandes valles es que en algún momento van a reaccionar con una mayor amplificación del movimiento del suelo”, agregó.

Venezuela

El caso de Venezuela presenta condiciones diferentes. Los terremotos registrados en esa región forman parte de lo que Montalvo describió como un doblete sísmico, debido a que los dos eventos de magnitud 7.2 y 7.5 ocurrieron en un periodo corto.

“Estos dos terremotos ocurren en la interacción de la placa de Sudamérica y la placa del Caribe. Hay una ramificación de la placa del Caribe que entra a Sudamérica a través de fallas laterales y es lo que da lugar a la generación de estos dos terremotos”, explicó.

Dos terremotos, dos comportamientos: lo que revelan Colombia y Venezuela
Dos terremotos, dos comportamientos: lo que revelan Colombia y Venezuela

A diferencia del evento en Colombia, los terremotos venezolanos fueron más someros; es decir, ocurrieron cerca de la superficie terrestre, entre 10 y 15 kilómetros de profundidad.

Desde un punto de vista sismológico, [someros] significa que están ocurriendo dentro de los primeros 30 kilómetros de profundidad de la superficie hacia el subsuelo. Estos dos sismos ocurren a una profundidad entre 10 y 15 kilómetros”.

Juan Carlos Montalvo Arrieta

Investigador de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UANL

Esta característica hizo que las poblaciones ubicadas cerca de los epicentros experimentaran con mayor intensidad el movimiento del terreno provocaran más disturbios que en el país cafetalero.

Una misma magnitud, diferentes frecuencias

Aunque los terremotos de Colombia y Venezuela ocurrieron en entornos tectónicos distintos, ambos pertenecen a regiones activas debido a la interacción entre placas tectónicas.

La diferencia en sus profundidades y en las condiciones del terreno permite entender por qué un terremoto de magnitud similar no necesariamente produce los mismos efectos.

Son terremotos fuertes de magnitud 7 en entornos tectónicos completamente diferentes. Sin embargo, la interacción de esos terremotos con el subsuelo en cada una de las ciudades y el tipo de construcción es una combinación que nos está mostrando toda esta distribución de daños en ambos países”.

Juan Carlos Montalvo Arrieta

De acuerdo con el investigador, estos eventos también ponen a prueba las condiciones de seguridad de las edificaciones y los criterios utilizados para su construcción, pues un terremoto puede generar efectos distintos dependiendo de las características del lugar donde se encuentran las estructuras.

El factor de las placas tectónicas

Los dos casos también permiten observar la dinámica de las placas que conforman la corteza terrestre. En Colombia, el terremoto ocurrió en una zona donde la placa de Nazca se hunde por debajo de la placa de Sudamérica, un proceso conocido como subducción.

Montalvo señaló que este comportamiento tiene una similitud con lo que ocurre en México con la placa de Cocos, que se introduce por debajo de la placa de Norteamérica a lo largo de la costa del Pacífico.

“Ahora con una placa oceánica que se conoce como la placa de Nazca, que tendría similitudes en México con la placa de Cocos, que es la que se hunde debajo de Norteamérica”, describió.

Dos terremotos, dos comportamientos: lo que revelan Colombia y Venezuela
Dos terremotos, dos comportamientos: lo que revelan Colombia y Venezuela

Esta relación explica por qué tanto Colombia como México presentan regiones con una actividad sísmica considerable, aunque las características específicas de cada zona determinan la profundidad, frecuencia y comportamiento de los terremotos.

Una región sísmicamente activa

Más allá de las diferencias entre ambos eventos, Montalvo destacó que los terremotos de Colombia y Venezuela forman parte de una realidad más amplia: las regiones donde existe interacción entre placas tectónicas concentran una mayor actividad sísmica.

“Están ocurriendo en regiones que son tectónicamente activas. De acuerdo con la teoría de la tectónica de placas, el planeta está dividido en diferentes placas que se están moviendo unas con respecto a otras”, advirtió.

Para el investigador, estudiar estos terremotos permite comprender lo ocurrido en los países afectados, conocer mejor los procesos que determinan cómo se comportan los sismos y por qué sus consecuencias pueden variar incluso entre eventos de magnitudes similares.

Por: Roberto González   Fotografía: Carolina Silva  

  Ilustración: Jorge Ortega

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