Convoca Psicología UANL a fortalecer la prevención y atención de la salud mental
En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el Director de la FAPSI, Mario Alberto Loredo Villa señaló que el suicidio es un problema de salud pública de carácter multifactorial, y su abordaje requiere intervención integral y colaboración de distintas disciplinas.
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el 10 de septiembre, la Facultad de Psicología (FAPSI) inició la jornada “10 de 10, no hay salud sin salud mental”, programa que durante un mes promoverá actividades de sensibilización, prevención y atención en torno al bienestar psicológico de la comunidad universitaria.
El Director de la FAPSI, Mario Alberto Loredo Villa, destacó que la atención de la salud mental no debe limitarse a una fecha conmemorativa, sino mantenerse como una tarea permanente en la que participen especialistas, instituciones, familias y redes de apoyo.

Loredo Villa explicó que el programa “10 de 10” comenzó a implementarse en 2023 y desarrolla actividades del 10 de septiembre al 10 de octubre, cuando se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, con la finalidad de generar mayor conciencia sobre diferentes problemáticas vinculadas con el bienestar emocional.
El directivo señaló que el color amarillo utilizado en las actividades representa conceptos como la luz, la esperanza, la vida, la ruptura del silencio y la importancia de solicitar ayuda; sin embargo, subrayó que estas acciones no deben convertirse sol en un símbolo propio del mes de septiembre.
Como muestra de esta labor permanente, informó que la dependencia universitaria brinda miles de consultas psicológicas al mes, cuenta también con atención en Apodaca y prepara la apertura de una nueva clínica en Santiago, Nuevo León, con el propósito de ampliar los servicios hacia la población de esa zona.
Apuestan por la prevención primaria
Durante su mensaje, Loredo Villa hizo especial énfasis en la necesidad de actuar antes de que una crisis alcance sus etapas más graves. Señaló que el suicidio constituye un problema de salud pública de carácter multifactorial, por lo que su abordaje requiere una intervención integral y la colaboración de distintas disciplinas.

“Rechazo que expresiones como ‘échale ganas’ o ‘todo va a estar bien’ sean suficientes para acompañar a una persona que atraviesa por una situación de ansiedad, depresión, abuso de sustancias u otros problemas emocionales, debe haber una intervención”, recalcó ante estudiantes que llenaron la sala polivalente de la facultad.
El director sostuvo que los esfuerzos deben concentrarse principalmente en la prevención primaria; es decir, identificar factores y circunstancias antes de que se presente una crisis, sin descuidar la intervención especializada cuando el problema ya se encuentra presente.
Asimismo, destacó la importancia del trabajo interdisciplinario entre psicólogos, psiquiatras, sociólogos, investigadores y otras áreas, así como la participación de las redes universitarias de tutoría y apoyo psicosocial.
“Tenemos que hacer mano cadena entre todos nosotros porque es un problema de todos y de todas. Convoco a la comunidad de Psicología a convertirse en un factor de cambio que lleve el conocimiento y las acciones preventivas fuera de las aulas y consultorios”, comentó.

Como parte de la jornada se impartió la conferencia “Las pequeñas muertes que nadie ve: intervención psicológica ante la ideación suicida”, a cargo de María Guadalupe Iglesias Ramírez, docente y psicóloga clínica con más de dos décadas de experiencia en la FAPSI.
De esta manera, la Facultad de Psicología inició las actividades de “10 de 10” con un llamado a trasladar la prevención de los discursos a las acciones cotidianas y fortalecer una cultura universitaria en la que hablar de salud mental, solicitar ayuda y acompañar a quien lo necesita forme parte de una responsabilidad compartida.
Por: Norberto Coronado Fotografía: Valeria Campos
