El rescate de la memoria líquida: Los archivos como espejo de identidad
“Lo fugitivo permanece. Proyecciones de archivo. Un ciclo dedicado a la preservación del patrimonio cinematográfico” es un proyecto liderado por el historiador César Pedro Herrera Silva, que se proyectará el 7 y 8 de agosto en la Sala Fósforo.
En la era del ruido digital y los algoritmos, los archivos emergen como un refugio de autenticidad y descanso. “Lo fugitivo permanece. Proyecciones de archivo. Un ciclo dedicado a la preservación del patrimonio cinematográfico” es un proyecto liderado por el historiador César Pedro Herrera Silva, que busca rescatar soportes análogos que capturan la esencia del noreste mexicano.
Esta propuesta preserva imágenes y otorga visualidad a esfuerzos colectivos que antes permanecían ocultos. Con esta iniciativa la Sala Fósforo del Colegio Civil Centro Cultural UANL, espacio universitario con profunda carga histórica, se convierte en el epicentro de esta labor multidisciplinaria al proyectar el ciclo el 7 y 8 de agosto.
Aquí, el cine expandido y la programación documental permitirán que expertos y público general converjan en un diálogo necesario. Su compromiso es claro: difundir el trabajo de conservación y preservación que se realiza desde archivos públicos y privados.
De los negativos a la pantalla universitaria
La formación de Herrera Silva en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras cimentó su pasión por el soporte físico.
Su trayectoria en la Cineteca y la Fototeca del Estado le permitió entender la potencia de la imagen en movimiento. Actualmente, coordina esfuerzos para que el material rescatado no sea simplemente una reliquia, sino una experiencia viva.

El proyecto surgió a partir de mi experiencia trabajando en Cineteca y en Fototeca, o sea, acercarme como historiador a soportes análogos como es la fotografía negativo o las películas despertó un interés."
“Entonces a partir de ahí se conjugó la posibilidad de diferentes proyectos de compañeros que estaban surgiendo, como es el Archivo Fímico del Noreste y el Archivo Militante de Monterrey.
“Me pareció pertinente crear esfuerzos para conjugar y crear una plataforma que les dé visualidad, que les permita difundir lo que hacen y no solamente archivos privados, sino eso se hace desde hace muchísimo tiempo en archivos públicos, la conservación y preservación del material”, comentó Herrera Silva.
La Sala Fósforo se oscurece y el silencio poco a poco cede al ruido producido por una algarabía de voces y motores de vehículos que se desplazan a través de la pantalla por la calle Zaragoza, en pleno centro de Monterrey.
El proceso de curaduría para esta tercera edición ha sido un viaje de descubrimiento constante sobre el acervo disponible.
A medida que avanzan la catalogación y digitalización, surgen fragmentos de realidad que tenían décadas sin ser proyectados al público. Lo que articula este evento son los procesos técnicos de restauración que devuelven la vida a metrajes olvidados.

“Sí, es contado prácticamente con los dedos quienes se dedican a esto y mucho más pequeño quienes se han profesionalizado.
“Muchos prácticamente nos hemos formado sobre la marcha porque no existen diplomados o no hay mucha oferta académica enfocada a la preservación de archivos y aún más complicado a soportes tan específicos como lo fílmico o lo fotográfico.
“Sí es un grupo muy reducido y parte del objetivo de este de proyecto no es solamente difundir lo que tenemos, sino difundir lo que hacemos y quiénes lo hacemos y con quiénes puedes acudir”, detalló Herrera Silva.
Invitación a la experiencia fílmica
Jesús Torres, encargado de la Sala Fósforo, destacó que este fin de semana, la Universidad se posiciona como productora ejecutiva de un encuentro que reúne a expertos internacionales.
Figuras como Virginia Rico Meneses y Ezequiel Reyes compartirán sus metodologías de trabajo con los asistentes interesados, por lo que es una invitación abierta para salir de las bóvedas de archivo y conectar con la comunidad.

“Yo les diría a los chicos que vayan a la Sala Fósforo porque este fin de semana va a ser una máquina del tiempo donde vas a poder ir y venir sin usar la ciencia ficción, solamente la imaginación.
“Lo que vas a estar viendo son los papás de tus abuelos, de tus tíos y vamos a abonar a las anécdotas que ya se han creado aquí. Por ejemplo, una vez vino una persona el año pasado a ver y se topó a su suegra de joven en la pantalla”, comentó Torres.
El evento no tiene costo económico, pero requiere una inversión de tiempo que promete enriquecer la imaginación del espectador. La Sala Fósforo espera a estudiantes, investigadores y público por igual para compartir estas experiencias visuales únicas.
El archivo como una máquina del tiempo
Asistir a estas proyecciones es, en palabras de sus organizadores, abordar una máquina del tiempo sin necesidad de ciencia ficción.
El público puede encontrarse con registros de la vida industrial, eventos de la Cervecería o escenas cotidianas del municipio de San Pedro Garza García. Este es el segundo ciclo del proyecto, en donde incluso han ocurrido hallazgos fortuitos donde asistentes reconocen a sus propios antepasados en la pantalla grande, rememora Herrera Silva.

Más allá de la nostalgia, el archivo cumple una función social crítica al actuar como una herramienta de transparencia.
El acceso a la información es un derecho humano que permite a la ciudadanía consultar su pasado de manera directa. No se trata solo de patrimonio estético, sino de una base sólida para la rendición de cuentas.
Nuevas generaciones y miradas femeninas
Un fenómeno notable en la profesionalización de este campo es el creciente liderazgo de las mujeres en las nuevas generaciones. Herrera Silva señala que la proporción de mujeres en el estudio de la historia y los archivos ha aumentado de manera significativa.
Esta transición promete una nueva visión social sobre temas complejos como la salud, la economía y la cultura.
Para los jóvenes, el contacto con lo análogo representa una oportunidad de entender la linealidad de su propia historia regional. Ver el antiguo Colegio Excelsior o los registros de crisis hídricas pasadas educa sobre la importancia de no repetir errores.
El archivo enseña que los problemas actuales ya estaban ahí y que es vital conservar nuestro entorno.
Por: Guillermo Jaramillo Fotografía: Roberto Castañón, Archivl Fílmico del Noreste, Pasttensefilms y Archivo Ezequiel Reyes
