Exploran nuevas formas de escritura con la Beca DISLECCIA
Ana Isabel Cruz Reyes y Raciel Quirino desarrollarán proyectos sobre los vínculos con lo no humano y la construcción de la identidad, con apoyo económico y acompañamiento artístico del Centro de Investigación, Innovación y Desarrollo de las Artes de la UANL.
La artista visual Ana Isabel Cruz Reyes y el poeta Raciel Quirino fueron seleccionados como ganadores de la Beca a la Creación en Artes Textuales e Interdisciplina DISLECCIA 2026-2027, impulsada por la Universidad Autónoma de Nuevo León para explorar nuevas posibilidades de la escritura y su relación con otras disciplinas.
Cruz Reyes obtuvo el apoyo en la categoría Escritura y Poesía Expandida con el proyecto Infragrafías, conversación con un cuerpo no humano, mientras que Quirino fue elegido en Poesía Experimental Textual por Lírica mexicana.
En coordinación con la Secretaría de Extensión y Cultura y del Centro de Investigación, Innovación y Desarrollo de las Artes (CEIIDA), cada becario recibe un estímulo económico, así como cuatro talleres teórico-prácticos de: visualidad, sonoridad, performance y artes escénicas, y escritura en medios mixtos, para enriquecer su proceso creativo.
De acuerdo con la convocatoria, los trabajos que iniciaron en septiembre deberán concluirse en abril de 2027 y pasarán por una revisión final en mayo, todo el proceso recibirá acompañamiento por parte de la coordinadora del programa DISLECCIA, Diana Garza Islas. Su presentación pública en el CEIIDA está prevista, de manera tentativa, para agosto 2027.
Voces que construyen la identidad
Raciel Quirino (Ciudad de México, 1982) es poeta y profesor de Español como Lengua Extranjera, licenciado en Lengua y Literatura Hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México y autor de Western, Ouija y Ovnis mexicanos. Ha sido becario de Jóvenes Creadores del FONCA.

En Lírica mexicana, proyecto seleccionado en la categoría Poesía Experimental Textual, compartirá fotografías y objetos de su infancia con estudiantes estadounidenses que aprenden español, quienes imaginarán historias a partir de esos materiales.
“Es parte del proyecto usar un archivo, un documento real, para generar textos con los estudiantes. Ellos van a inventar una vida a partir de documentos”, explicó.
Con esas narraciones, Quirino elaborará poemas que incorporen los errores, las omisiones y las interpretaciones de los estudiantes. Así explorará cómo la lengua y la mirada de otras personas intervienen en la construcción de la identidad.
La propuesta también contempla piezas visuales y una instalación sonora. Para esta última, prevé grabar a los estudiantes leyendo sus textos y experimentar con sus errores y correcciones, mientras investiga qué elementos integrará en la obra.
Trabajar con el sonido y las imágenes representa uno de sus principales desafíos, ya que relacionará estos recursos con la escritura.
“Me interesa explorar más eso y también me interesa cómo integrarlos al trabajo textual plenamente. Para mí esas dos son desafíos. Son cosas que son nuevas para mí, entonces, es como ir por un lugar oscuro donde no hay un camino y pues hay que ir haciendo camino, ¿no?”, concluyó.
La escritura del territorio
Ana Isabel Cruz Reyes (Ciudad de México, 1983) es artista visual, docente e investigadora, egresada del Instituto de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, y desarrolla una labor docente en el área de pintura. Ha participado en exposiciones de talla internacional.

Su trabajo seleccionado en la categoría Escritura y Poesía Expandida relaciona el cuerpo, el territorio y la materia mediante la observación y la recolección. De los recorridos por el lugar donde vive, en el que encuentra restos animales y los cambios que ocurren a su alrededor, surgió la inquietud que hoy toma forma en Infragrafías.
La investigación se desarrollará en tres etapas: observar, traducir y responder. Primero reunirá notas en un rollo; después buscará transformarlas en un código gráfico para un libro y, finalmente, elaborará una pieza textil que pueda leerse mediante el tacto.
“El proyecto ensaya otras formas de relación con los restos corporales no-humanos a través de una convivencia sostenida que podríamos llamar conversación o al menos escucha activa”, explicó.
Acompañamiento creativo para experimentar
Los proyectos fueron elegidos por unanimidad por el jurado integrado por Carla Faesler, Luis Eduardo García y Rocío Cerón. En esta edición se evaluaron 193 propuestas: 56 en Poesía Experimental Textual y 137 en Escritura y Poesía Expandida.
Diana Garza Islas explicó que el acompañamiento buscará respetar la libertad de los autores, propiciar el diálogo entre ellos y abrir posibilidades para sus proyectos.
“Lo que esperaría es que, tal vez, los proyectos puedan nutrirse desde perspectivas o materialidades que no se tenían originalmente contempladas, y que con los talleres surjan experiencias que puedan inspirar sus propias prácticas o a aventurarse a nuevas formas de experimentar con ellas”, expresó la coordinadora.
- Te puede interesar: Defiende UANL la atención como base del aprendizaje
Por: Roberto González Fotografía: Cultura UANL
