Justicia Algorítmica
La Facultad de Derecho y Criminología se une a la reflexión sobre el uso ético de las nuevas tecnologías. Para ello, se invitó a Ariana Expósito Gázquez, quien impartió la conferencia magistral acerca de la transición del servicio público hacia modelos de justicia inteligente.
La Facultad de Derecho y Criminología (FACDYC) de la Universidad Autónoma de Nuevo León inauguró un espacio de diálogo que reunió a especialistas para analizar los retos de la incorporación de las nuevas tecnologías en el ejercicio del derecho.
Jorge Vargas Morgado, catedrático y Presidente de la Asociación Mexicana de Derecho Administrativo realizó la declaratoria oficial de la inauguración del congreso, resaltó el compromiso por una justicia eficiente y cercana.

La Facultad de Derecho y Criminología y el Cuerpo Académico de Administración Pública coordinaron el encuentro el 2 de julio en el Auditorio del Antiguo Posgrado el Congreso Internacional de Justicia Administrativa.
Asistieron autoridades como Nancy Nelly González Sanmiguel, en representación de David Castillo Martínez, Director de la FACDYC; y Nelly Edith González, Presidenta del Tribunal Administrativo de la Función Pública en Panamá.
El algoritmo
El congreso se llevó a cabo el 2 y 3 de julio. Como evento inaugural, se contó con la participación virtual de Ariana Expósito Gázquez, quien impartió la conferencia magistral acerca de la transición del servicio público hacia modelos de justicia inteligente.

En su intervención desde Barcelona, Expósito Gázquez, cuya línea de investigación es la relación del derecho con las nuevas tecnologías, destacó el uso de nuevas tecnologías y la sostenibilidad como ejes para la evolución de la administración de justicia, siempre y cuando sean tratadas bajo la supervisión humana.
A través de una metáfora arquitectónica, Expósito Gázquez destacó conceptos clave como la interoperabilidad técnica, el uso estratégico de la información y la proactividad en el diseño de servicios públicos.
“El objetivo central es transformar la relación entre el Estado y el usuario, priorizando la personalización mediante perfiles digitales para cerrar las brechas de accesibilidad. En conjunto, la estructura propone un modelo de gestión automatizada y eficiente que posiciona al ciudadano como el eje principal de la arquitectura institucional”, compartió.
Expósito Gázquez destacó conceptos claves del sistema judicial español actual que se apoya en cuatro pilares:
- Datificación, entendida como el uso estratégico de datos masivos para la administración.
- Interoperabilidad garantiza la neutralidad tecnológica y la comunicación estandarizada entre diversas administraciones públicas dentro del entorno digital.
- Proactividad permite un diseño normativo orientado a la anticipación del procedimiento desde su fase de arquitectura inicial.
- Personalización sitúa al ciudadano como eje central mediante un perfil digital único que mitiga la brecha tecnológica.
“El procesamiento de información requiere de una base de datos sólida, que actúa como el combustible de millones de expedientes históricos. La red neuronal profunda funciona como el motor de autoaprendizaje que procesa datos de forma rápida, automática y muy eficiente.
“Complementariamente, el algoritmo establece reglas matemáticas que infieren conclusiones, predicciones y recomendaciones para generar un resultado o salida útil. No obstante, surge el desafío de los resultados no explicables mediante la lógica humana tradicional debido a la complejidad técnica”, detalló.

La catedrática de la Universidad Ramón Llull explicó que el sistema judicial se integra en el marco del Reglamento de IA de la Unión Europea, clasificando las tecnologías según su nivel de peligro potencial.
Asimismo, mencionó que existen sistemas de alto riesgo, destinados a ayudar en la investigación, interpretación de hechos y resolución alternativa de diversos litigios judiciales, por lo que requieren obligaciones ineludibles como la supervisión humana efectiva y una transparencia total en la rendición de cuentas del sistema.
La especialista detalló que el fenómeno de la Caja Negra representa la opacidad algorítmica donde el juez no comprende cómo se alcanzó una conclusión técnica. Expósito Gázquez advirtió que la tecnología no debe comprometer la transparencia institucional ni el deber humano de motivar cada sentencia judicial con lógica y justicia.
“Esta falta de claridad facilita la propagación de sesgos algorítmicos, los cuales disfrazan prejuicios históricos bajo una falsa apariencia de objetividad matemática”, subrayó.
La Instrucción 2/2026 del Consejo General del Poder Judicial en España establece que la IA es solo un instrumento de apoyo y nunca un sujeto decisor. Se impone la Cero Delegación, prohibiendo sustituir al juez en la toma de decisiones o en la interpretación del Derecho.
“El futuro de la tecnología en la jurisdicción dicta que el algoritmo debe permanecer siempre subordinado a la toga judicial. Esto garantiza que la eficiencia administrativa nunca comprometa los derechos digitales ni la independencia del magistrado mediante una auditoría constante”, finalizó Expósito Gázquez su conferencia inaugural en el primero de dos días de jornadas académicas en FACDYC.
Los principales usos de los algoritmos en la justicia administrativa:
*Acto administrativo automatizado: Emite resoluciones, multas, liquidaciones de impuestos o concesión de permisos basadas en reglas preestablecidas.
*Gestión documental y predictiva: Agiliza expedientes, busca precedentes y analiza estadísticas para evaluar la viabilidad de recursos legales.
*Tribunales virtuales: Recibe demandas, turnos y notificaciones electrónicas.
Por: Guillermo Jaramillo Fotografía: Valeria Campos
