Botánica forense: una búsqueda
Julio César Toledo, ganador del Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2025, presentó su poemario premiado Botánica Forense en la Feria Universitaria del Libro UANLeer, en donde por medio de sus versos, acompaña el dolor de las madres buscadoras.
A finales de 2025, la escena literaria reconoció un hito relevante. El poeta Julio César Toledo obtuvo el prestigioso Premio Internacional de Poesía “Jaime Sabines”. Su obra Botánica forense fue seleccionada por un jurado exigente, que destacó un uso del lenguaje que aborda realidades crudas.

“Si uno no es capaz de encontrar belleza u horror en lo que uno vive, en sus calles, en lo que uno ve, en lo que uno escucha todos los días, en los noticieros, en las películas, en los libros de los narradores, pues entonces tiene uno que tener el corazón de piedra”, señaló Toledo en entrevista para Vida Universitaria.
Toledo, quien visitó la ciudad para formar parte de las actividades de la UANLeer 2026, reflexiona sobre cómo la poesía se malentendió durante mucho tiempo. Para este autor, nada es ajeno al quehacer poético. Existe una tradición mexicana que vincula estrechamente lo social con el compromiso por la escritura en verso.
Distanciado de los eventos sociales del gremio literario, para Julio César la literatura y ser poeta no debería ser un simple disfraz social o moda, sino que la verdadera labor reside en observar lo que le sucede hoy al pueblo.
El horror y la belleza en el asfalto
Botánica forense explora el doloroso mundo de las buscadoras y los desaparecidos. Toledo señala que, mientras el cine y el periodismo ya trataban estos temas, la poesía solía enfocarse en jaguares o selvas distantes y exóticas. Él decidió traer la violencia de las calles mexicanas al centro del verso.
“Hoy todavía, cada vez que escucho, que pienso en las madres buscadoras, pues nada, se me parte el corazón. Y la única manera que tengo yo de acercarme, sí de rendir cierto homenaje, pero sobre todo de acompañarles, es esta, es escribiendo”, afirmó el también autor de El fervor de la materia, libro perteneciente a la colección Ínsula, editado por la UANL en 2019.
El libro es el resultado de un proceso de investigación y entrevistas previas en el que Toledo recopiló historias de personas que sufren directo el flagelo de la violencia. Aunque no es una transcripción lineal, la obra nace de una profunda conmoción. El poeta no pudo quedarse impávido ante las lágrimas de las víctimas.
Al respecto, el jurado dictaminador comentó en el acta que el libro Botánica forense aborda con sobrecogedora emotividad el drama humano de los feminicidios y las mujeres buscadoras, a través de un lenguaje y una enunciación naturales y depurados de artificio.
Esta propuesta poética permite al lector conectar con el dolor sin argumentos. La poesía tiene la ventaja de no requerir linealidades para provocar una reacción. Es un acompañamiento emocional para quienes viven con el miedo constante. El autor siente esta realidad muy cerca, en especial por su rol de padre.
“Yo creo que si alguna ventaja tiene la poesía es justo que no requiere de linealidades, que no requiere de argumentos para provocar lo que quiere provocar… El dolor no está en el libro, el dolor está en las calles”, sentenció Toledo al hablar de su obra.
Un compromiso más allá de la academia
Toledo también desafía los estereotipos tradicionales de la masculinidad. Sostiene que la idea de que “los hombres no lloran” es una falacia. Este “teatro” de dureza resulta incómodo y antinatural para el ser humano, pues para Julio César, llorar y escribir poesía son actos de honestidad indispensables.
Sobre el premio, el jurado destacó su tratamiento no violento de la violencia. Toledo admite que estos temas son pertinentes para las instituciones actuales. No obstante, recalca que su interés personal va más allá de cualquier coyuntura. Él escribe porque se siente enganchado emocionalmente con la realidad social.

Doy clases en la universidad y además trabajo, ahora estoy trabajando en algunos programas para la UNESCO. Sí es un aliviane ganarse premios. No me resolvió la hipoteca, pero sí es un respiro que además te puede dar oportunidad de seguir escribiendo".
El jurado del Premio Internacional de Poesía “Jaime Sabines” 2025 estuvo conformado por Rosinda Conde, Ethel Krauze y Jorge Ortega.
En la actualidad, el poeta se define como un autor bastante indisciplinado. Siempre tiene múltiples proyectos activos, incluyendo obras de teatro y nuevos versos. No le interesa repetirse en temas ni colgarse de una sola línea creativa. Su obra busca evolucionar constantemente junto con el cambiante entorno nacional.
Julio César Toledo se consolida así como una voz necesaria en México. Su trabajo es un recordatorio de que la poesía puede generar empatía. A través de su libro, ofrece un espacio para la memoria y dignidad.
Por: Guillermo Jaramillo Fotografía: Cultura UANL
Ilustración: Jorge Ortega
